Cómo puede ayudarte la psicología a recuperarte de una lesión

Fernando 5 junio, 2018
Un deportista que cae lesionado, es consciente de que no volverá a tener acción en un cierto tiempo, y para uno amateur, esto implica perder ratos de ocio y relajación, algo que se traduce en una menor calidad de vida

Una lesión supone muchas dificultades para un deportista, y también varias pérdidas. Si está lesionado, desaprovecha tiempo y sacrifica protagonismo y dinero. Por lo tanto, es necesario conocer cuánto puede ayudarte la psicología a recuperarte de una lesión.

Basta con ver la cara de alguien que acaba de sufrir una lesión para comprender los pensamientos negativos que invaden su mente. Más allá del dolor, lo que lastima es el tiempo perdido.

Para el profesional, en cambio, las pérdidas son mayores. Primero, porque el pasar tiempo fuera de las canchas le significa un acortamiento de su carrera. Además, dejará de percibir dinero por premios o participaciones y, por último, cederá protagonismo a sus contrincantes.

En cuanto al dinero, ambos salen perdiendo. El amateur por los costos del tratamiento y el profesional por los juegos desperdiciados.

La psicología deportiva en las lesiones.

Cómo puede ayudarte la psicología a recuperarte de una lesión

Existen varios pasos a seguir para que pueda ayudarte la psicología a recuperarte de una lesión. A continuación, te damos un breve detalle de cada uno de ellos:

1. Asume el hecho de estar lesionado

Un error sumamente común hoy en día es ver deportistas que minimizan o directamente desatienden sus lesiones. Por ejemplo, en lugar de hablar de ‘desgarros’, suele decirse que alguien padece una ‘contractura muscular’.

Una de las razones por las que esto pasa es, en primer lugar, es el ego: a los deportistas no les gusta mostrarse vulnerables o débiles; por eso, demostrar dolor o la imposibilidad de practicar es algo inadmisible.

Además, no confesar el grado de una lesión puede ser útil para que tanto médicos como entrenadores habiliten un regreso anticipado, al menos a modo de prueba. Lo que muchos no tienen en cuenta es que esto es un arma de doble filo: son más las veces que sale mal que las que sale bien.

Las lesiones más comunes en las piernas.

2. Organización

Lógicamente, lo primero que debemos hacer tras una lesión es consultar con los médicos correspondientes. A partir de allí, establecer un plan de acción que contemple fechas claras y tajantes.

Es de suma importancia que el deportista sea consciente de lo que ha ocurrido en su cuerpo. Debe saber perfectamente los desencadenantes de este fenómeno y qué condiciones son necesarias para la rehabilitación.

Establecer fechas para cada objetivo servirá para librar la mente de los cálculos para anticipar el regreso y que pueda enfocarse en lo importante: llevar una recuperación lo más eficaz posible.

3. La recuperación es parte del entrenamiento

Hay ciertas cuestiones que un deportista debe conocer de antemano. En cada año de competencia, resulta prácticamente imposible no sufrir dolores e incluso lesiones.

Por lo tanto, tanto los ejercicios de recuperación como los días obligatorios de descanso debe tomarse como lo que son: una parte más de la temporada deportiva.

Sin embargo, el objetivo es reducirlos a su mínima expresión. ¿Cuál es la receta para lograrlo? Primero, tomar las medidas preventivas para evitarlos; segundo, mantener el nivel de compromiso, concentración y motivación para el período de recuperación.

4. Ayuda profesional para manejar el proceso

Por supuesto, si hablamos de cómo puede ayudarte la psicología a recuperarte de una lesión, no podemos omitir la relevancia del profesional. Con algunas consultas, el deportista aprenderá cómo sobrellevar la ansiedad y la angustia de estar lesionado.

Asimismo, se sentirá seguro una vez que vuelva a la actividad. Esto es algo fundamental, ya que las recaídas suelen ser frecuentes y hasta pueden convertirse en un problema crónico para algunos deportistas.

Algunas recomendaciones que se suelen dar para afrontar una rehabilitación son:

  • Buscar apoyo y no cerrarse para tratar el problema uno mismo.
  • Pensar en positivo y visualizar una vuelta a la actividad óptima.
  • Relajarse: es posible interpretar una lesión como un parate necesario y oportuno para hacer otro tipo de cosas. Hay que despejar la mente y mantenerse ocupado.
Lesión en el brazo.

5. La psicología como herramienta preventiva

El estrés no solamente afecta nuestra vida cotidiana: también es un factor central en la generación de lesiones en el deporte. ¿Cómo se relacionan estos dos elementos?

A lo largo de un torneo o en la previa a compromisos importantes, los deportistas acumulan tensión, nervios y ansiedad. Estos, como ya sabrás, tienen una incidencia directa en el funcionamiento del organismo y los músculos.

Por lo tanto, la falta de relajación y la generación de hormonas como el cortisol y la adrenalina en momentos inadecuados pueden ser artífices de una inoportuna lesión.

En definitiva, no es solo que la psicología puede ayudarte a recuperarte de una lesión; es fundamental para que lo logres. No seas obtuso: abre tu mente e incorpora estas eficiente técnicas para que tus períodos de inactividad se reduzcan al mínimo posible.

Te puede gustar