Depresión y deporte

9 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Francisco Roballo
¿El deporte combate la depresión? ¿La depresión aparece en el deporte? Te invitamos a analizar esta asociación tan recurrente e identificar todas las variables que entran en juego.

La asociación entre depresión y deporte es recurrente, y a diario nos topamos con la idea de que el ejercicio físico reduce el malestar mental. Sin embargo, ¿qué tan cierta es esta afirmación? Para averiguarlo, tendremos que investigar el impacto químico, orgánico y psicológico del deporte en personas con riesgo de depresión.

Ahora bien, la relación también puede ser inversa. ¿En qué contexto? Por ejemplo, cuando tu trabajo es el deporte. Muchos deportistas están expuestos a la depresión y las condiciones en las que se da su trabajo es uno de los factores vinculados a las causas.

¿Qué es la depresión?

Hoy en día, la palabra depresión es muy utilizada y a menudo se le asigna un significado que no tiene. Padecer depresión no es simplemente estar triste; por lo tanto, debemos utilizar con cuidado esta denominación.

La misma Organización Mundial de la Salud la define como una enfermedad propia de un trastorno del estado de ánimo, influido tanto por factores psicológicos como orgánicos.

Principales síntomas

En términos generales, la depresión es un diagnóstico que abarca un conjunto muy variado de síntomas. El trastorno se puede presentar de forma grave o leve, así como también de manera transitoria o permanente. Así entonces, la depresión podría definirse por los siguientes signos:

  • Abatimiento anímico: excesivo estrés, aislamiento, sensación de malestar, irritabilidad y tristeza constante. Además, se experimenta un estado de ansiedad que suele presentarse en concomitancia.
  • Cambios nerviosos: la depresión está asociada con una alteración funcional y estructural del sistema nervioso central, principalmente ligado a deficiencias del funcionamiento normal en los neurotransmisores dopamina y serotonina.
  • Afectación cognitiva: las personas deprimidas suelen presentar peores desempeños en tareas cognitivas que requieren de funciones complejas, como la atención o la memoria.

Más allá de esto, es importante destacar que la depresión es un problema tan complejo que se ve afectado también por factores genéticos, biológicos y psicosociales.

¿Ansiedad en los deportistas?

Depresión y deporte

Como mencionamos anteriormente, según algunos medios, el deporte sería la cura de la depresión. Esta afirmación es engañosa y pretenciosa, ya que intenta vender una receta fácil y lineal. Lo cierto es que el deporte en general es una de las posibles herramientas de utilidad para combatir y prevenir estados depresivos, pero no significa un remedio milagroso e instantáneo.

¿Por qué el deporte ayuda a prevenir la depresión?

Se ha asociado al deporte como factor de protección contra la depresión obedeciendo los siguientes motivos:

  • Producción de endorfinas: este neurotrasmisor es liberado por el hipotálamo y tiene un efecto analgésico y de bienestar. Tanto el deporte como el enamoramiento o el dolor potencian su secreción.
  • Mejora de autoestima: la actividad deportiva tiene un componente físico muy importante. Las mejoras en el aspecto personal pueden potenciar el autoestima.
  • Vínculos y actividades: como ya mencionamos, el aislamiento y desinterés social son factores que pueden reducirse con un deporte grupal. Bajo estas condiciones, las personas pueden sentirse animadas y motivadas a realizar actividades al aire libre.
  • Motivación: los deportes son una forma de ponerse a prueba a uno mismo. La realización de metas cortas y objetivos puede reforzar el sistema de recompensas del sujeto.

¿Cualquier deporte?

A nivel psicológico, la depresión es un trastorno multicausal, por lo que solo hacer deporte no alcanza. Asimismo, el deporte será beneficioso mientras se aplique con algunas condiciones:

  • Deporte diversificado: las rutinas no pueden ser monótonas, de lo contrario, sería simplemente un distractor pasajero. La actividad deportiva, además de ser lúdica, debe ser diversa y permitir al sujeto poner en marcha diferentes planes motores y cognitivos.
  • Controlar las expectativas: el deporte por sí solo no cubrirá el conjunto de demandas y necesidades psicológicas básicas que tiene un sujeto. Identificar al deporte como única solución o no practicarlo de forma moderada coarta la posibilidad de aquellos que no pueden realizar actividad física de alta demanda.

Deporte y depresión: la otra cara de la moneda

Así como para una persona común y corriente hacer deporte puede significar el escape a la rutina, en otros individuos el deporte puede ser la rutina o la causa de la depresión. Hablamos de los deportistas, quienes tienen como eje de su vida al deporte, que en muchas ocasiones no les brinda las recompensas esperadas.

Causas de depresión en el deporte

Al igual que en el resto de los ámbitos, en el deporte las causas de la depresión pueden estar ligadas a diversos factores. Entre los más comunes, podemos destacar:

  • Burnout: este síndrome, caracterizado por agotamiento y aislamiento, se solapa en muchas ocasiones con la depresión. Cuando los deportistas dejan de disfrutar de sus actividades y sienten que la recompensa no se adecua a su esfuerzo y sacrificio, están más expuestos a experimentar cuadros depresivos.
El burnout puede ser uno de los factores de conexión entre depresión y deporte.

  • Lesiones: muchos deportistas indican que la clave para recuperarse de una lesión está en mentalizarse. ¿Por qué? La ansiedad y preocupación anticipada pueden hacer que el sujeto caiga en un pozo. Por otro lado, las diversas conmociones sufridas en deportes de contacto se han asociado a deterioro cognitivo y síntomas depresivos.
  • Retiro: dejar la actividad de alta competición es una etapa difícil para cualquier deportista. En estos casos, los sujetos más expuestos serán aquellos que no se hayan preparado para sentirse útiles y realizados en otras actividades por fuera del deporte.

Conclusiones: depresión y deporte, una relación bidireccional

Para finalizar, se destaca la importancia del deporte a la hora de combatir los factores psicológicos y orgánicos de riesgo en la depresión. Así también, es fundamental tener en cuenta la realización de otras actividades educativas y formativas para los deportistas.

Objetivamente, se entiende que la depresión es una enfermedad grave que está ligada a muchos factores que sobrepasan el deporte. Por ese motivo, la principal recomendación es consultar a un profesional de la salud.

 

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