4 tips para tener pensamiento positivo

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon
El pensamiento positivo es un gran aliado del deportista y lo puede ayudar a superar situaciones adversas. Por ello, en este artículo te contamos unos sencillos tips para pensar en positivo.
 

En el deporte, tener un pensamiento positivo ayuda a dar la mejor versión de uno mismo. La actitud positiva no se trata de negar la realidad y pensar que siempre todo irá bien, sino de aceptar la realidad tal y como es y mirar al futuro con optimismo, sin pensar en los errores del pasado ni preocuparse por la incertidumbre del futuro.

Muchas veces, las demandas de la situación superan a la persona, y esta entra en un bucle de pensamientos negativos que provocan malestar emocional y una disminución del rendimiento. El deportista tiene que ser capaz de sustituir ese flujo de pensamientos negativos por otros de carácter optimista.

No podemos controlar las situaciones, pero sí la actitud con la que afrontamos las dificultades. Tener una mentalidad de pensamiento positivo es una habilidad que se puede entrenar, y por eso, en este artículo te contamos unos tips para conseguirlo.

1. Pon en práctica la visualización

La visualización es una técnica psicológica que consiste en crear mentalmente diferentes escenarios y situaciones. Esta técnica se puede utilizar para aprender cómo afrontar obstáculos o para aumentar la autoconfianza.

 

El deportista, con ayuda del psicólogo, imaginará con todo el realismo posible diferentes situaciones, tanto positivas como negativas. Para cada una de ellas, deberá establecer un plan de acción para resolverlas lo mejor posible.

Entrenar la mente es necesario en todos los deportes.

En el caso de las situaciones negativas, como perder una competición o una lesión inesperada, el deportista puede hacer una lista de pensamientos positivos para mejorar su estado de ánimo. Con esa preparación mediante simulaciones, la persona estará preparada para afrontar una situación inesperada y nada la pillará desprevenida.

2. Expresa gratitud por todo lo que tienes

Una de las mejores formas para incrementar el optimismo y tener pensamientos positivos es ser agradecido. Esto implica dar gracias no solo por las cosas materiales que se tienen, sino también por las personas que nos rodean y nos quieren.

A menudo se da por sentado todo aquello que se tiene, y basta con que se lo pierda para que se le dé el inmenso valor que merece. Un sencillo ejercicio es escribir en un papel 10 motivos por los que estar agradecido. Pueden ser objetos materiales, cualidades de uno mismo o personas del entorno. Esa lista debe permanecer en un lugar visible, de manera que sea posible recordarla cada día.

 

3. Controla y mantén a raya los pensamientos negativos

En numerosas ocasiones, el bloqueo emocional viene derivado de los pensamientos negativos y no de la situación per se. Por tanto, hay que ser capaz de romper ese bucle de negatividad y adoptar el pensamiento positivo.

Una de las técnicas psicológicas más empleadas para controlar los pensamientos negativos es la parada de pensamiento. El objetivo de esta técnica es romper la rumiación y parar a tiempo la negatividad. Aunque dominarla requiere de mucha práctica, cuando esto se consigue, se produce una mejora sustancial en la calidad de vida de la persona.

4. Tómate tu tiempo para respirar y aclarar la mente

El agobio de la rutina diaria impide tener pocos momentos al día para relajarse y disfrutar de la tranquilidad. Dedicar tiempo a uno mismo y aprender a desconectar es cuidar de la salud tanto física como mental. 

La respiración está muy relacionada con tener un pensamiento positivo.

Cuando uno se siente agobiado, su respiración se vuelve más corta y superficial. Por eso, si se es capaz de cambiar el ritmo respiratorio, más lento y pausado, se conseguirá aumentar el bienestar emocional.

 

Otras disciplinas como el yoga y la meditación también ayudan a sentirse mejor. En esos ejercicios no solo se trabaja el aspecto físico, también el plano mental, mediante el control de la respiración y de la atención.

La importancia del pensamiento positivo en el deporte

Como se dijo anteriormente, existen situaciones que son incontrolables y no se pueden evitar. Sin embargo, la mentalidad con la que se afrontan sí depende de cada uno, y es en lo que debemos concentrar los esfuerzos.

El pensamiento positivo se relaciona estrechamente con la resiliencia, la capacidad para superar y crecer en la adversidad. Por esa razón, trabajando esta mentalidad se conseguirá mayor estabilidad y bienestar mental.

Más allá de lo positivos que resultan estos tips, cambiar los pensamientos no es tarea sencilla. La ayuda de un psicólogo deportivo y la motivación para el cambio del deportista son elementos esenciales para empezar a trabajar.

  • Vassilios Papacharisis, Marios Goudas, Steven J. Danish & Yannis Theodorakis (2005) The Effectiveness of Teaching a Life Skills Program in a Sport Context, Journal of Applied Sport Psychology, 17:3, 247-254, DOI: 10.1080/10413200591010139
  • Kate Hays, Owen Thomas, Ian Maynard & Mark Bawden (2009) The role of confidence in world-class sport performance, Journal of Sports Sciences, 27:11, 1185-1199, DOI: 10.1080/02640410903089798