Riesgos de consumir alcohol durante el embarazo

Paco María García 12 abril, 2018
La lista de las consecuencias negativas es amplia; implica peligros para el desarrollo de feto antes del alumbramiento, pero también para el futuro, la totalidad de las afecciones derivadas se convierten en problemas para toda la vida

No hay lugar a dudas. Consumir alcohol durante el embarazo conlleva riesgos para la salud del bebé y también para la madre. Pese a algunas opiniones, no existe zona de seguridad, ni cantidades mínimas aceptables. Toda mujer en periodo de gestación debe, por el bienestar de su hijo, evitar por completo la ingesta de bebidas alcohólicas.

Razones para no consumir alcohol durante el embarazo

Un vaso de wiskhy, bebida alcohólica.

Todos los riesgos para neonatos expuestos al alcohol se engloban dentro de lo que se conoce como Síndrome Alcohólico Fetal (SAF). Algunos especialistas también lo denominan como Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal. Si bien hay tratamientos médicos que pueden ayudar a disminuir los síntomas, este tipo de cuadros clínicos son irreversibles.

Dentro del peligroso abanico de posibilidades que se abre en estos casos, están incluidos los abortos espontáneos o bebés que nacen sin signos vitales. Por otro lado, las madres con problemas graves de dependencia al alcohol, pueden tener complicaciones añadidas antes o durante el parto.

Riesgos innecesarios

Las deficiencias a las que deberá hacer frente un bebé cuya madre consuma alcohol durante el embarazo, son de diversa índole. Tanto físicas, más o menos visibles, como mentales y psicológicas.

Como consecuencia del SAF, el recién nacido puede mostrar medidas corporales por debajo del promedio, así como un peso inferior al normal. Cabeza pequeña y rasgos faciales anormales, son otras de las características que pueden aparecer.

Adicionalmente, algunos órganos internos pueden presentar dificultades de gravedad importante. El corazón y los riñones corren riesgo de verse comprometidos seriamente; también el sistema óseo muscular llega a mostrarse extremadamente frágil.

Bebés con síndromes de abstinencia neonatal

Aquellas mujeres embarazadas adictas al alcohol, y demás drogas ilícitas o lícitas, tales como el tabaco, transfieren todas las sustancias que consumen a sus hijos en gestación. Por ello, una vez que estas criaturas quedan fuera del vientre materno, padecerán de Síndrome por Abstinencia Neonatal.

Los síntomas más elocuentes de bebés en medio de este trance, contemplan llanto en exceso, musculatura rígida y temblores constantes. También problemas para la succión (generando a su vez desnutrición), reflejos hiperactivos junto con bostezos continuos y congestión nasal.

Los casos más dramáticos van acompañados de vómito y diarrea, con episodios de convulsiones. Es fundamental acudir a los servicios de urgencia cuando se observe el más mínimo síntoma de este tipo de situaciones.

Daños permanentes

A medida que los pequeños se desarrollan, eventualmente otras deficiencias se harán presentes. Entre ellas, la estatura por debajo de la media respecto a la edad y mala coordinación motora. También pueden aparecer retrasos importantes en los procesos del habla y manejo del lenguaje, dificultades para el aprendizaje y mala memoria.

Los niños nacidos de madres con problemas de alcohol, pueden registrar un bajo nivel de coeficiente intelectual y poca capacidad para aplicar el razonamiento lógico. Otros rasgos son deficiencias en la vista o de audición, así como mala calidad del sueño.

Adicionalmente, la exposición a grandes cantidades de alcohol dentro del feto, es la principal causa de malversaciones congénitas. Pero a diferencia de la mayoría de los otros factores que provocan esta anomalía, evitar este tipo de situaciones derivadas del consumo de alcohol es perfectamente posible.

Mamá y bebé sonriendo juntos.

Futuros delincuentes

No es una ciencia exacta. Sin embargo, algunos especialistas han encontrado ciertos patrones entre las personas con tendencias antisociales y delictivas.

Uno de los datos  más llamativos, es que un porcentaje considerable de quienes han sido procesados por delitos de mediana a alta peligrosidad, tienen en su historial a madres que consumieron alcohol en el embarazo.

De igual forma, se ha relacionado de manera directa los casos de personas con problemas mentales con madres alcohólicas durante la gestación y el periodo de lactancia.

Algunos casos específicos para evitar el alcohol

Muchos especialistas insisten en que mujeres sexualmente activas que no utilicen un método anticonceptivo estricto, deben evitar en lo posible la ingesta de alcohol.

Esto a se debe a que al menos el 50% de los embarazos no son planificados. Hay que recordar que la gran mayoría de las implicadas se enteran de su estado entre la cuarta y la sexta semana de gestación.

Por otra parte, el veto a estas bebidas debe permanecer hasta que haya sido superado el periodo de lactancia del bebé. Igual que todas las sustancias nocivas son trasferidas al feto a través del torrente sanguíneo, con la leche materna ocurre lo mismo.

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