¿Por qué te sientes cansado tras una jornada de playa?

Francisco María García 19 junio, 2018
Disfrutar de la playa es sano y divertido, pero también hay que tener en cuenta algunos factores que antes o después acaban causando consecuencias negativas en tu cuerpo y manifestándose en forma de cansancio

Cuando se acerca el verano, empezamos a prepararnos para disfrutar de días soleados y baños de mar. Pero es común que nos sintamos exhaustos tras una jornada de playa y necesitemos buenas horas de sueño para recuperarnos.

¿Por qué nos cansa tanto una buena jornada de playa?

¿Quién no se ha sentido nunca cansado tras un buen día de playa? Nos sentimos como si hubiéramos pasado largas horas haciendo ejercicios; y seguramente todos ya nos preguntamos por qué algo tan placentero y relajante puede llevarnos a este estado de saturación física.

Desde luego, debemos resaltar que una jornada de playa requiere ciertos cuidados específicos. En primer lugar, es esencial tener cuidado con la exposición solar excesiva para prevenir quemaduras y enfermedades severas, como el cáncer de piel. Por ello, el protector solar, la sombra y el agua serán nuestros mejores aliados para un día de playa saludable.

Consejos para un día de playa.

La radiación solar también es la principal responsable por el cansancio post playa. Cuando nos exponemos al calor durante muchas horas, experimentamos una fuerte sudoración.

Nuestro cuerpo transpira intensamente y elimina una gran cantidad de líquidos y minerales; por ello, la exposición excesiva a la radiación solar puede provocar una deshidratación y también un golpe de calor.

Cuando el cuerpo empieza a perder mucho líquido, reduce automáticamente la oxigenación a todos los músculos; se trata de un mecanismo de defensa natural para reducir el metabolismo y evitar perder más líquidos. Esta baja metabólica nos hace sentir con menos energía y con la musculatura más ‘floja’ tras una jornada de playa.

Si la deshidratación es un poco más intensa, se reduce aún más el intento del metabolismo para retener la mayor cantidad de líquidos posible. En esta etapa, la presión arterial sufre una baja y ello provoca aquella sensación de debilidad general; en algunas personas, también puede llegar a provocar mareos y hasta desmayos.

3 consejos para evitar el cansancio post-playa

Como vemos, necesitamos tener mucho cuidado con la intensa radiación solar y el calor durante el verano. No solo para evitar esta sensación de cansancio y debilidad, sino también para preservar nuestro óptimo estado de salud.

La exposición moderada a los rayos solares es benéfica y necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo. La vitamina D, por ejemplo, solo puede ser sintetizada adecuadamente con la ayuda de la radiación solar. Y la deficiencia de este nutriente interfiere directamente en la absorción del calcio y perjudica la estructura ósea y muscular.

No obstante, algunas medidas preventivas son esenciales para garantizar una exposición segura y una jornada de playa saludable. A continuación, veremos tres consejos clave para disfrutar de tus días de verano sin riesgos.

No olvidar el protector solar

Cuando sabemos que vamos a exponernos a la radiación solar, no debemos olvidar el protector solar. No importa el número de horas que sean, si se trata de ir a trabajar o disfrutar de un día de playa. El protector es esencial para disminuir la intensidad con que los rayos solares afectan a nuestra piel.

Como hidratar la piel quemada por el sol

Por otro lado, también se recomienda evitar la exposición directa al sol durante los horarios de radiación más intensa. Entre las 10h y las 16h, lo mejor es disfrutar de sombra y agua fresca; de esta manera, logramos prevenir las quemaduras y demás complicaciones.

Lo ideal es consultar tu médico de confianza (un dermatólogo, de preferencia) para elegir el protector más adecuado a tu piel. Cada organismo es un mundo con características propias y necesidades específicas.

Dar preferencia a la sombra

Para ayudar a moderar la exposición a los rayos solares y la sensación de calor intenso, lo ideal es dar preferencia a la sombra. No olvidemos que la sombrilla es un complemento esencial para una buena jornada de playa.

Cuando la radiación esté más fuerte, daremos preferencia a estar bajo la sombra de nuestra sombrilla; de esa forma, podremos relajarnos y bajar la temperatura de nuestro cuerpo.

Reforzar la hidratación

La pérdida de líquidos es la principal responsable por la sensación de cansancio tras la playa; la mejor manera de evitar esta sensación de debilidad es reforzando nuestra hidratación. Además de tomar mucha agua, podemos incorporar frutas y jugos ricos en líquidos y minerales,  como la sandía, el melón y la naranja.

También es importante evitar el consumo de bebidas alcohólicas, ya que contribuyen para la perdida de líquidos. Será preciso adoptar una alimentación más ligera, que incluya muchas frutas, verduras y proteínas magras, y pocas grasas.

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