3 consejos para mantener el autocontrol en el deporte

Si hay algo que caracteriza al deporte son las emociones intensas; pero no se puede actuar de forma que el deportista se deje llevar por ellas. En este artículo veremos la forma de aumentar el autocontrol.
3 consejos para mantener el autocontrol en el deporte
Gloria Redondo Rincon

Escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon.

Última actualización: 18 julio, 2023

Conocer los mejores consejos para mantener el autocontrol en el deporte es clave para que las emociones intensas no jueguen una mala pasada.

Un dato curioso es que la relación entre autocontrol y deporte es bidireccional. Es decir, es posible trabajar para aumentar el autocontrol en el deporte.

De la misma manera que la práctica habitual de deporte tiene beneficios positivos en el autocontrol, se puede aplicar esta capacidad en las tareas de la vida cotidiana.

Por otro lado, son muchas las situaciones en el deporte que pueden llegar a sacar de quicio. Aun así, hay que saber gestionarlas y no dejarse llevar por la euforia del momento.

De lo contrario, el rendimiento se verá seriamente comprometido. Con el objetivo de evitar esto, a continuación te contamos los mejores consejos para mantener el autocontrol en el deporte.

1. Identifica situaciones límite para anticiparte

Las situaciones en las que se pierde el control son mucho más predecibles de lo que pueda parecer a simple vista.

Aunque en esos momentos parece que se ha puesto al límite al deportista, y no tiene otra alternativa que estallar, lo cierto es que se puede trabajar para anticiparse.

En este sentido, no hay mejor ataque que una buena defensa. El primer paso para mantener el autocontrol consiste en identificar en qué situaciones es más probable que uno se ponga nervioso. Y no solo se trata de identificar situaciones, también es importante hacer un ejercicio de autoconocimiento y detectar en uno mismo las sensaciones de tensión que anteceden a una pérdida de control.

Esas sensaciones de tensión suele ser comunes y son fácilmente reconocibles. Entre las más frecuentes se encuentran la tensión en los hombros, el apretar las mandíbulas y una sensación de calor interno que se incrementa por momentos.



2. Establece contratos por escrito

Una de las maneras para mantener el autocontrol en el deporte consiste en hacer acuerdos por escrito con uno mismo.

Si las ideas se ponen en palabras por escrito, y siempre que la persona se comprometa con ese contrato, el éxito estará garantizado.

Muchas veces se subestima el poder que tienen los contratos para crear y mantener conductas. Pero, para aprovechar todo su poder, tiene que cumplir una serie de características, según un artículo de la Revista Lecturas: Educación Física y Deportes:

  • Debe ser específico: menos es más. Los contratos con muchas cláusulas y objetivos a conseguir hacen que la persona se acabe desmotivando, disminuyendo la probabilidad de cumplirlos.
  • Referirse a conductas observables: así tendremos una medida exacta de hasta qué punto se está cumpliendo o no los términos.
  • Estar formulado en términos positivos, indicando los beneficios de su cumplimiento y los perjuicios de no hacerlo.
  • Debe reflejarse la duración de vigencia del mismo: los contratos son documentos dinámicos que se van renovando continuamente con el tiempo.

3. Practica técnicas concretas para rebajar la tensión

Los deportistas que sufren de problemas en el autocontrol suelen referir que, en el momento antes de estallar, sienten una gran activación interna. Es por eso, que una forma de mantener el autocontrol es conseguir la desactivación corporal, de manera que la tensión interna disminuya.

Para conseguir este objetivo son de gran utilidad las técnicas de relajación. Desde la conocida respiración diafragmática hasta alternativas más nuevas como la meditación o el mindfulness.

También se puede trabajar el diálogo interno que tiene el deportista.

Muchas veces la gran activación viene por la forma de tratarse el deportista, y no tanto por las condiciones ambientales. Por ello, sería conveniente cambiar un estilo crítico o duro por otro más suave y afectuoso. 



Aprender a controlarse no es tarea fácil, pero sin duda merece la pena

Trabajar el autocontrol no es sencillo, pues implica la capacidad de no dejarse llevar y pensar en las consecuencias que tienen nuestros actos. Actuar con autocontrol es lo contrario a ser impulsivo, lo cual tiene muchos beneficios, sobre todo si se piensa a largo plazo.

Hay pocas situaciones que generen más frustración que perder una competencia por causas ajenas. Estas causas ajenas incluyen la desconcentración, el ponerse nervioso o el sentir que las emociones son demasiado abrumadoras. Esa es una de las razones que impulsan a las personas a trabajar el autocontrol.

Para finalizar, ten en cuenta que el autocontrol es como cualquier otra variable. Poco a poco se va construyendo, la mejor forma de hacerlo es mediante la paciencia y la constancia.


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