Beneficios del cardio para los más pequeños

Oriana Noguera · 22 octubre, 2018
Los más pequeños de la casa suelen ser quienes mejor necesitan orientar su actividad deportiva, ya que por sus características tienen un exceso de energía que bien canalizado puede ser muy beneficioso; conoce como afectan los ejercicios y deportes de cardio en los niños

Los más pequeños de la casa sean tus hijos, hermanos menores o sobrinos son los que le dan ese destello de luz a nuestras vidas. Los niños son la esencia de la inocencia y el amor, así que queremos lo mejor para ellos; que sean felices y sanos. Es por esta razón, que debemos guiarlos por el mejor camino, y uno de ellos es el ejercicio.

Cuando los más pequeños hacen deporte desarrollan mejor su inteligencia y metabolismo. Un niño comienza a formar su personalidad y percepción del mundo entre los 2 y 5 años de edad. Por este motivo, es ideal que comiencen a hacer alguna actividad en la que usen su cuerpo y mente. Por ejemplo, la danza, karate, natación, entre otros.

Ahora bien, se considera un niño hasta los 12 años de edad. Por lo tanto, alrededor de los 3 o 4 años los niños pueden comenzar a hacer actividades adecuadas a su edad. Y a medida que van creciendo la exigencia aumenta acompañado de su rendimiento deportivo.

El cardio está presente en diferentes disciplinas que un niño puede hacer sin aburrirse. Lo cual es importante, ya que los niños deben hacer actividades que los diviertan y distraigan. El cardio para los más pequeños trae muchos beneficios a sus vidas, ¡te contamos cuáles son!

Niños deportistas.

Los hace más felices

Los más pequeños requieren de más actividades que los hagan reír y sentirse a gusto con ellos mismos. Hacer cardio libera endorfinas, que es una sustancia que le da al cerebro la sensación de plenitud y tranquilidad. Bien sea, que el niño asista a clases de ZumbaKids, flamenco, ballet o cualquier disciplina en la que haga ejercicio aeróbico le hará sentir muy feliz.

Mejor condición física

Hay distintos metabolismos y diferentes tipos de niños. Es decir, hay pequeños a los que les gusta jugar mucho y estar en movimiento todo el día y otros que son un poco más tranquilos. Realizar un deporte que involucre el cardio es perfecto para que los niños gasten su energía y se desarrollen.

Los niños están en continuo crecimiento, por esta razón deben llevar el mejor estilo de vida posible. Que un niño se alimente mal y sea sedentario conlleva el riesgo de sufrir enfermedades tales como obesidad infantil, presión alta e incluso la posibilidad de padecer diabetes.

El cardio para los más pequeños promueve la eliminación de grasa, oxigenación de los músculos y mejora de la capacidad respiratoria. Por ende, la actividad física no solo beneficia la vida del niño, sino que previene que sufra en ese momento de su vida y en el futuro una enfermedad asociada al sedentarismo.

Desarrollo psicomotor

La psicomotricidad es la unión del movimiento, las emociones, el conocimiento e interacción con el entorno. La manera en la que el niño se desenvuelve y desarrolla su sistema psicomotor depende en gran parte de las actividades que realiza. Los escenarios a los que se exponen los más pequeños contribuyen a todo el proceso psicomotriz.

Running para niños.

Hacer cardio es posible a través de varios deportes y actividades como correr, la bicicleta, bailar o saltar en trampolín. Entonces, el niño a través de estas actividades progresará y canalizará mejor la conexión entre lo que siente, lo que sabe y cómo se mueve. Esto resulta un beneficio muy grande para la inteligencia, personalidad y resiliencia del niño.

Seguridad e interacción

Al practicar un deporte el pequeño socializa e interactúa con otros niños que comparten sus mismos intereses. Por lo que aprende a trabajar en equipo y cooperar para alcanzar una meta. Asimismo, refuerza su confianza en sí mismo lo que aumenta su autoestima y le permite estar a gusto consigo mismo.

Los deportes y actividades complementarias a menudo ponen al niño en una situación en la que debe superar o lograr un objetivo. Ya sea patear una pelota, saltar más alto o hacer un giro correctamente; el pequeño se ve en la situación de hacer un esfuerzo para alcanzar esa meta. Lo que estimula su capacidad de afrontar las cosas, y al lograrlo obtiene la satisfacción de avanzar en lo que hace.

Los más chicos merecen gozar de todos estos beneficios, de esta forma serán niños plenos, felices e inteligentes. Asimismo, es incluso mucho mejor si el adulto responsable puede compartir con él y alentarlo a ser mejor cada día. ¡Un niño sano, es un niño feliz!