Entrenamiento cardiovascular: HIIT vs LISS

Francisco María García · 25 septiembre, 2018
Lo ideal es lograr combinar ambos entrenamientos, especialmente si lo que se está buscando es quemar calorías de forma continua y no estancarse

El entrenamiento cardiovascular es una de las formas más efectivas para mantener en óptimas condiciones la salud general del organismo. En este sentido, muchas personas utilizan este tipo de entrenamiento para perder peso.

Sin embargo, es importante destacar que existen dos tipos de entrenamiento cardiovascular, de acuerdo a los objetivos que se desean alcanzar.

Entrenamiento cardiovascular: ¿qué es y cuáles son sus ventajas?

El entrenamiento cardiovascular integra todos aquellos ejercicios en los que se trabaja más el proceso de oxigenación que la fuerza en sí misma. En general, son ejercicios de baja o mediana intensidad tales como: caminar, correr, natación, elíptica, bailar, entre muchos otros.

Este tipo de entrenamiento está asociado a la pérdida de peso; sin embargo, siempre hay que recordar que sin un buen plan de alimentación no será posible alcanzar los resultados deseados.

Además de los beneficios conocidos como la pérdida de peso, el entrenamiento cardiovascular también tiene otras ventajas para la salud en general. En este caso, hacer cardio durante 30 minutos todos los días o por lo menos tres veces a la semana, reducirá el estrés y mejorará el sueño.

De igual forma, el entrenamiento cardiovascular también resulta beneficioso para fortalecer el corazón, reducir los riesgos de subidas de presión y también mejorará la capacidad pulmonar.

¿Qué es el HIIT y LISS?

El HIIT y LISS son dos tipos de entrenamientos cardiovasculares. Es importante que las personas se informen un poco más sobre cada uno y así poder seleccionar el que mejor se adapte a sus necesidades.

Andar rápido.

En este sentido, el HIIT es un tipo de entrenamiento de alta intensidad donde los intervalos de los ejercicios son de corta duración. Este tipo de actividad dura un promedio de 20 minutos y se combinan ejercicios con un alto esfuerzo e intensidad. En estos casos, la frecuencia cardíaca puede llegar a alcanzar hasta el 90%.

Por otra parte, el LISS consiste en ejercicios cardiovasculares de baja intensidad con períodos más largos y planos. Estos ejercicios duran entre 40 y 60 minutos y la frecuencia cardíaca se mantiene considerablemente estable durante el tiempo en que se realiza el ejercicio.

HIIT vs LISS: ¿Cuál es mejor?

En la práctica, no es posible establecer cuál de estos dos tipos de entrenamiento es mejor. Todo dependerá del objetivo que la persona persiga. En este caso, el HIIT es un entrenamiento de mayor intensidad que requiere de cierto nivel físico previo.

Como vemos, el HIIT es recomendable para un nivel de expertos cuyo objetivo sea el de perder algo de grasa pero sin sacrificar la masa muscular que ha alcanzado.

Entrenamiento HIIT de definición.

El LISS, por otra parte, es una actividad de menor intensidad; es ideal para todas aquellas personas que están comenzando un proceso de pérdida de peso y desean complementar los cambios en la alimentación con ejercicio físico. Una vez que se logre cierto nivel, será posible, si así lo desea, cambiar al entrenamiento HIIT.

Si bien es cierto que el HIIT proporcionará una quema de calorías mucho más acelerada, esta rutina no debe ser practicada a la ligera, sino que hay algunas pautas a seguir.

Como hemos visto anteriormente, la alta intensidad y esfuerzo requiere que la persona tenga ciertas condiciones físicas mínimas para poder realizar el ejercicio de forma efectiva y sin poner en riesgo su salud.

De igual forma, es importante consultar primero con un médico, puesto que con el HIIT la frecuencia cardíaca se dispara; por ello es imprescindible que el corazón se encuentre perfectamente bien para este tipo de entrenamiento.

Recomendaciones

Todo ejercicio cardiovascular pone a trabajar la frecuencia cardíaca y la quema de grasa. Pero existen diferencias notables entre el HIIT y el LISS; no es que uno sea mejor que el otro, sino que cada uno cumple con objetivos diferentes.

La recomendación para una persona que desee perder peso es, además de cuidar su alimentación, comenzar con entrenamiento de LISS. Una vez que el cuerpo llegue a ciertas condiciones mínimas, este entrenamiento puede complementarse con HIIT una o dos veces por semana.

De igual forma, las sesiones de LISS deberán extenderse en resistencia y tiempo para que el cuerpo no se adapte y continúe quemando calorías, tal y como lo hacía al principio.

Tanto el HIIT como el LISS son excelentes opciones de entrenamiento que deberían estar presentes en las rutinas de todas las personas que deseen mejorar sus condiciones físicas.

Ambos programas tienen ventajas, pero lo más importante es definir los objetivos a alcanzar y establecer un plan en el que en determinado momento se puedan combinar ambas actividades para alcanzar el máximo nivel.