Consejos para no tener frío cuando estamos corriendo en invierno

Francisco María García · 15 octubre, 2018
El frío no tiene por qué frenarnos si queremos salir a correr durante un rato y entrenar, y con algunos consejos y precauciones puede ser tan o más satisfactorio y productivo que en los mese de más calor

Los amantes del running no paran su actividad aunque truene, llueva o relampaguee. Sin embargo, cuando llega la época más fría del año, cualquiera lo piensa dos veces. Incluso el calor de un cuerpo en movimiento se ralentiza a partir de los cinco grados centígrados y bajando.

En la práctica, todo es posible con el equipamiento adecuado. No solo se trata de protegernos del frío: son muchos los peligros que implica el invierno. El piso resbaladizo y la neblina pueden convertirse en factores de riesgo a considerar. Por eso, a continuación daremos algunos consejos para que ni siquiera la nieve nos detenga.

Calienta y estira antes de salir

Uno de los problemas del invierno es que, cuando salimos al aire libre, la temperatura cambia rápidamente. Para aclimatarnos, antes de salir de casa lo correcto es dedicar un buen tiempo al calentamiento previo. Esto nos permitirá dirigirnos al frío con una sensación térmica favorable.

Las mejores horas para correr en invierno.

La ropa debe ser térmica y también ajustada

Es evidente que al salir a trotar en la época invernal utilizaremos ropa abrigada. Lo que algunos no saben es que estas prendas además deben quedar ajustadas al cuerpo. Para ello, los materiales sintéticos serán la mejor opción. Otra recomendación: que el atuendo sea negro, para captar los rayos solares del día.

Bien abrigado pero no uses muchas prendas

Una cosa es protegerse y otra muy diferente es tener varias prendas de vestir una encima de otra. Hacer esto solo nos quitará movilidad y si la ropa no es ajustada igual sentiremos frío. En todo caso podemos llevar dos suéteres y quitarnos uno cuando estemos sudando. Además, estos deberían contar con capucha.

Proteger las extremidades es vital

Corriendo en invierno a veces cometemos el error de confiar en la sensación térmica que sentimos durante el ejercicio. Pensamos que como sudamos y estamos en movimiento no sentiremos el frío de la misma manera.

En realidad, el viento puede llegar a incomodarnos y su repercusión se siente más en las extremidades y el rostro. Por ello, debemos tomar la previsión de colocarnos ropa con mangas largas.

Planifica bien tu ruta

Cuando estamos corriendo en invierno lo mejor es evitar hacer paradas al aire libre. Recordemos que bajo este clima la sensación térmica suele ser engañosa.

Para evitar un descenso en el calor del cuerpo, es recomendable no parar hasta llegar a un sitio cálido. Para ello debemos conocer la ruta y controlar el tiempo de ejercicio.

Evita correr durante las heladas

La nieve o el frío no deben detenernos, pero una helada sí. En estas condiciones el viento se torna más incontrolable, así como el frío. Además, el hielo puede ser peligroso y el riesgo de resbalar siempre estará latente.

Aumenta tu carga calórica

Los hábitos dietéticos de un practicante del running cambian un poco durante el invierno. Si vamos a correr a bajas temperaturas, es necesario contar con una carga extra de calorías. Esto nos ayudará a mantener el calor en nuestro organismo y afrontar mejor las rutinas.

Corre en las horas más cálidas

Ciertamente en invierno siempre hace frio, pero siempre hay horas en las cuales podemos sentirlo en menor medida. Por ejemplo, las horas del mediodía son proclives para esta práctica deportiva. Entre las 11:00 am y  las 4:00 pm es el periodo más idóneo. Lo mejor será evitar las horas de la noche y los días con pronóstico de lloviznas.

Corriendo en invierno: protege manos y pies

En el frío más intenso debemos velar por cubrir cada parte del cuerpo. Entendiendo esto, es muy recomendable el uso de guantes. Las media suelas hechas de poliuretano también ayudarán a que nuestros pies no se queden demasiado fríos. Cuanto más cubiertos estemos, mucho mejor.

Evita trotar contra la corriente

Las ventiscas suelen ser un gran problema cuando hacemos running durante la época invernal. Por ello, lo mejor es trazarnos rutas en función a la dirección del viento. Si vamos contra dirección, sentiremos más frío. Por el contrario, si experimentamos las corrientes desde atrás, las mismas nos refrescarán cuando estemos sudando.

Si seguimos todos estos consejos, deberíamos poder seguir ejercitándonos incluso durante la época más fría del año. Correr en invierno nos permitirá ser más resistentes, fuertes y forjará nuestro carácter.