Si eres un corredor activo debes aprender a respirar por la nariz

Francisco María García · 3 diciembre, 2018
La respiración es uno de los aspectos clave para rendir correctamente cuando se practica cualquier actividad física, pero más aún en el cardio; aprende a respirar por la nariz para sacar el máximo partido a los entrenamientos

La respiración es uno de los elementos más importantes a la hora de correr. Aunque algunos crean que solo se trata de inhalar y exhalar, lo cierto es que el asunto es más complejo. Por ello, un corredor activo debe poner especial atención a este tipo de detalles.

Muchas veces las personas no se detienen a pensar en como respiran. Y la verdad es que pocos saben hacerlo de manera correcta. Sin embargo, la técnica de respiración determina completamente el rendimiento de quien realiza cualquier actividad física.

Respirar es un proceso importante cuando hacemos ejercicio. Por eso es importante saber cómo hacerlo y toda la información podría ser útil para mejorar los resultados.

¿Por qué el cuerpo necesita oxígeno?

El oxígeno es el elemento principal para dar energía al cuerpo, ayuda a que se ejecuten procesos como la combustión celular. No obstante, hay que recordar que al exhalar el aire de una bocanada solo se obtiene el 20% de oxígeno.

Respiración: tipos y beneficios.

Ahora bien, cuando un corredor entra en actividad física los músculos comienzan a demandar mayor cantidad de oxígeno. Al no contar con la cantidad correcta ocurre la fatiga muscular, la desconcentración y el rendimiento baja notoriamente. Si la carencia es muy alta, podría generarse una hiperventilación e incluso mareos.

El número de inhalaciones por minuto dependerá del ritmo de cada corredor, lo cual determina la cantidad de oxigeno que se requiere. Hay una relación directamente proporcional: a mayor cadencia más oxígeno.

¿Es mejor respirar por la boca o la nariz?

Este es un dilema constante en el mundo de los corredores, pues existen diversas posturas. Una de las opciones más comunes es la de respirar por la boca. Este método debe ser empleado cuando el ritmo de la carrera es muy acelerado.

La razón que se expone para aconsejar respirar por la boca, es que por este conducto se obtiene mayor cantidad de aire y el porcentaje de oxígeno también aumenta.

Por otra parte está el hecho de respirar por la nariz. Esta forma de respiración es ideal cuando la cadencia es moderada o baja. También es muy útil si estamos en invierno, porque el aire entra a las fosas nasales y se calienta hasta llegar a los pulmones.

El problema con la respiración nasal es que los músculos de la cara estarán más tensos. Más allá del método que se use, lo ideal es que el corredor se sienta cómodo y rinda de manera adecuada.

Tipos de respiración al correr

Como ya hemos visto, respirar es más que inhalar y expulsarlo, teniendo varios métodos para hacerlo. En primer lugar está la respiración clavicular, que consiste en tomar aire y mantenerlo suspendido en la parte superior de los pulmones. Con ella la frecuencia cardíaca y respiratoria se interrumpe, así que no es recomendable.

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En segundo lugar, encontramos la respiración abdominal, muy beneficiosa pero difícil de aprender. Se trata de respirar hasta la parte baja de los pulmones. De esta forma, el diafragma de desplaza hacia abajo y el abdomen y barriga crecen. Funciona cuando se desean bajar las pulsaciones.

En tercer lugar, está la modalidad torácica. Aquí el aire queda en la zona media de los pulmones; esto trae como consecuencia un hinchamiento del pecho. Esta forma de respirar jamás debe ser usada para correr, debido a que obstruye el paso de mayor cantidad de aire al cuerpo.

Por último, está la respiración diafragmática, que se basa en respirar a partir del diafragma; con ella, el estómago se hincha y luego se contrae. Esta modalidad viene a ser la unión de los tres métodos antes mencionados y la más recomendada para un corredor activo.

Un corredor activo sabe como respirar

Es importante que reconozcas cuál es tu forma de respirar y sepas si lo estás haciendo bien o no, para mejorar el método si fuese necesario. Para ello, puedes salir un día hacer la actividad física normal y prestar atención a la forma en como inhalas el aire.

Si durante el trayecto sientes que te falta el aire o jadeas de manera constante, simplemente algo está mal. El oxígeno no llega de forma correcto al músculo y se compromete tu eficiencia corriendo. Sin embargo, una vez detectado el problema es hora de corregirlo con la práctica y los consejos mencionados.