Análisis del juego de Chris Paul

Alvaro · 14 noviembre, 2018
La NBA es un nido de estrellas, lo que hace una tarea muy difícil destacar por encima del resto; Chris Paul centro todas las miradas desde sus inicios en la competición y ha sabido adaptarse de forma extraordinaria

Desde que hiciera su irrupción en la NBA, Chris Paul ha venido demostrando que es de uno de los mejores point guards del momento, destacando de forma especial en el apartado defensivo. A pesar de ello, sobre él pesa una enorme losa:no haber conseguido guiar a su equipo ni siquiera a unas finales de conferencia.

El juego ofensivo de CP3

Excelente pasador

El principal hándicap que encontramos en el juego de Chris Paul es, sin duda, su estatura. Su altura es algo inferior que la media de los bases de la NBA, un defecto que compensa con un imponente que le permite competir con jugadores en su posición varios centímetros más altos que él.

A pesar de lo que podríamos llegar a pesar, esta potencia atlética tan característica en ningún momento le supone una merma de sus principales virtudes ofensivas, como son la velocidad y la potencia.

Estas cualidades físicas, unidas a la singular inteligencia que el base de Houston atesora dentro de la pista convierten a Chris Paul en un jugador único en cuanto al manejo y control de partido. Tanto es así que -normalmente- es capaz de tomar la decisión correcta de manera prácticamente incuestionable.

El juego de Chris Paul.

Por último, no podemos dejar de hablar del ataque de Paul sin mencionar la que podríamos considerar como su mayor virtud, que no es otra que su increíble manejo de balón.

Esta singular habilidad de handle forma una perfecta simbiosis con su velocidad para lanzar el ataque, y hace que los regates de calidad para superar a su rival se hayan convertido en tónica habitual.

Si hay algo que se le pueda achacar al de Carolina del Norte es que no se trata de un jugador demasiado egoísta cuando obtiene ventajas, ni en transición ni tras haber conseguido dejar atrás a su par.

Este ‘defecto’ le hace tender, con quizá demasiada regularidad, al pase en lugar de a la penetración, provocando que no sea un jugador especialmente destacado en cuanto a estadísticas anotadoras se refiere.

Considerando esta falta de egoísmo, y en contra de lo que muchos dirían, podemos considerar a Chris Paul como un gran finalizador, que dispone de una interminable variedad de recursos ofensivos, capaz de leer cuando la defensa le está flaqueando de una manera envidiable.

Las estadísticas

Estas virtudes ofensivas que hemos ido enumerando en el apartado anterior convierten a CP en un jugador muy difícil de parar, capaz de sacar una buena cantidad de faltas por partido a su defensor.

Innegablemente, un jugador de esta calidad debe saber sacar provecho de ello y Chris Paul no es una excepción, promedia más de un 85% de tiros libres de forma reiterada en las últimas temporadas (un porcentaje a tener muy en cuenta).

Como hemos mencionado, no se trata de un jugador que destaque especialmente en su faceta ofensiva, en cuanto a puntos se refiere. No es habitual que veamos al base de Houston frecuentar la zona, pero cuando lo hace, puedes ir preparando el saque desde la línea de fondo, ya que sabe mantener muy bien el drible sorteando los intentos de robo de los rivales.

Siendo fiel a una filosofía de ‘una asistencia hace feliz a dos jugadores’, no suele realizar demasiados lanzamientos desde más allá del arco (apenas 3,5 intentos cada 36 minutos), pero lo hace con una efectividad envidiable y es capaz de promediar más de un 35% de acierto en este tipo de lanzamientos.

Chris Paul en defensa.

Por último, Chris Paul atesora la que, sin duda, es la mejor cualidad para un jugador de su posición: hace mejores a sus compañeros.

El pick and roll -bloqueo y continuación- es una de sus jugadas estrella junto con la velocidad y calidad con que es capaz de realizar las transiciones.

No obstante, sí le podemos achacar que, en ocasiones, consume demasiados segundos de posesión para organizar a sus compañeros, especialmente en las fases finales de partidos. Es posible que esta tara tenga gran parte en que aún no haya conseguido grandes hitos colectivos a lo largo de su carrera.

Chris Paul en defensa

Como ya hemos dicho, Chris Paul destaca en ataque gracias a la facilidad que tiene para repartir asistencias con sus compañeros sin olvidar que es importante trabajar al otro lado de la pista: la defensa, siendo uno de los mejores jugadores de la liga en este aspecto.

Su velocidad en los movimientos laterales, su fuerza y sus buenos fundamentos defensivos le convierten en un jugador muy difícil de superar por el rival, siendo especialmente eficaz en algo realmente importante: mantenerse siempre entre su marca y el aro.

No en vano, es habitual ver a Chris Paul colarse en las listas con mayor número de robos de la temporada gracias a su buen hacer defensivo y a sus manos rápidas. Lo que sumado a su trabajo en el rebote defensivo (especialmente si tenemos en cuenta su estatura) le convierten en un jugador imprescindible a ambos lados de la cancha.

No existe nada perfecto, y la defensa de Chris Paul no se salva de esta máxima, encontrando su talón de Aquiles nuevamente en su estatura. A pesar de haber trabajado su físico hasta la saciedad, únicamente es capaz de defender al base rival, sufriendo muchas veces en exceso.

¿Qué le queda por conseguir?

Después de todo lo que hemos comentado respecto al juego de CP3 parece innecesario aclarar que estamos hablando de uno de los mejores jugadores de la liga. 

Ha demostrado ser un líder capaz de jugar en equipo y hacer que su equipo juegue. Si bien, para conseguir entrar en el olimpo reservado a los mejores jugadores de la historia necesita demostrar que es capaz de guiar a un conjunto hacia éxitos deportivos de carácter colectivo, es decir, obteniendo algún campeonato.

Sin duda, esto también le será devuelto en forma de títulos individuales. ¿Lo conseguirá en los Houston Rockets? El tiempo nos lo dirá.