Neymar: la reinvención de la magia brasileña

Fernando 12 marzo, 2018
A quien le guste el fútbol vistoso y vertical, encontrará en Neymar un referente indiscutible; el joven jugador brasileño ya se ha consagrado, pero va a por mucho más

Neymar da Silva Santos Júnior, tal es su nombre, es la figura más resonante que el fútbol brasileño ha ofrecido al mundo en los últimos tiempos. Con tan solo 25 años, este delantero ya se ha ganado un lugar entre los jugadores más reconocidos del mundo.

Neymar, nacido el 5 de febrero de 1992 en Mogi das Cruzes, Sao Paulo, es uno de los jugadores más desequilibrantes del fútbol mundial hoy en día. Debutó a los 17 años con la camiseta del Santos, donde permaneció hasta 2013. En ese lapso, ganó un Brasileirao y una Copa Libertadores, torneo que su club no lograba desde 1962, cuando Pelé brillaba en el Peixe.

Además, enfrentó a su futuro club, el Barcelona, en la final del Mundial de Clubes 2011. El encuentro terminó 4-0 para los blaugranas. Neymar, feliz por haberse enfrentado a Lionel Messi, expresó luego del partido que habían recibido ‘una lección de fútbol’ de los culés.

Neymar es la actual promesa del fútbol.

Luego de varias ofertas -millonarias- rechazadas, en mayo de 2013 se confirmó su paso al Barcelona por 57 millones de euros. Con el Barca ganó muchos títulos. Entre ellos, dos Ligas, una Champions League y un Mundial de Clubes. Conformó la legendaria MSN, el trío ofensivo junto a Messi y Luis Súarez.

Su paso al PSG

Su relación con el club catalán terminó en 2017, cuando fue transferido al Paris Saint Germain a cambio de 222 millones de euros. Fue el traspaso más caro de la historia de este deporte. Desde entonces, los fanáticos blaugranas han bajado su consideración para el astro brasileño, que mudó su encantador fútbol hacia la capital del amor.

Neymar es la actual promesa del fútbol.

Los dotes de Neymar

Las habilidades futbolísticas de Neymar otorgan a cualquier ataque las armas necesarias para imponerse sobre la defensa. Es capaz de batir esquemas defensivos férreos él solo, apelando a su impronta característica de los delanteros brasileños.

Repasamos sus principales rasgos:

  • Dribleo: junto a Messi, quizás el mejor delantero en este aspecto. Tiene una capacidad de desequilibrio increíble en el mano a mano.
  • Inteligencia: es algo que ha sabido mejorar con el tiempo. El Neymar de los inicios transportaba el balón hasta convertir o perderlo. Esto no significa que no le bastaba para conseguir lo que pretendía. Sin embargo, desde su llegada al Barcelona, aprendió a jugar en equipo y a soltar el balón en el momento justo. Algo parecido le ocurrió a Messi cuando recién comenzaba. Ambos entendieron la ecuación: si te marcan tres, hay dos compañeros solos.
  • Definición: si bien no es un delantero centro neto, su promedio de gol es muy bueno. En toda su carrera en clubes es de 0,60 tantos por partido. En la selección ha sido aún más determinante: 0,69.
  • Lujos: es una virtud que le ha costado varios encontronazos y muchas patadas. Fiel a los genes brasileños que lleva, Neymar es uno de los jugadores más habilidosos para los “trucos” en el fútbol actual. Es criticado, muchas veces, por abusar de esto cuando el resultado es abultado a favor de su elenco.

“Los brasileños disfrutamos todo el día de la alegría. Siempre estamos riendo, siempre estamos bromeando. Somos así, tenemos esa manera de ser y vivimos el fútbol con felicidad”

Un chico con carácter

En el fútbol como en la vida, Neymar ha logrado cosas trascendentales para sus cortos 25 años de edad. Primero, ya fue papá, en el año 2011. Su hijo se llama David Lucca.

En lo deportivo, ha cargado siempre con la mochila de liderar equipos que dependían de sus virtudes para desequilibrar en ataque. Y ha tenido éxito.

En Santos, Neymar condujo al equipo a ganar muchos títulos importantes. Aportó una cantidad importante de goles durante su estadía en el club: 136 en 228, a los que se suman 65 asistencias. En la final de la Libertadores contra Peñarol, marcó el primer tanto del 2-1 como local.

En su selección no fue la excepción. Fue la cabeza del scratch desde las selecciones juveniles, pero se afianzó en el Mundial de Brasil 2014. Allí, con tan solo 22 años, comandó a la verdeamarelha hasta las semifinales. Había marcado 4 tantos en 5 partidos.

Sin embargo, en ese momento debió abandonar la competencia por una patada recibida en la fase anterior de parte de Camilo Zúñiga. Su selección se derrumbó tras esto: cayó 1-7 contra Alemania en semis.

Solo en Barcelona ha debido amoldarse a un papel secundario, sin que esto deje de ser una virtud. Neymar se acopló al brillo de Lionel Messi en el cuadro culé y hasta lo usó a su favor. Anotó 105 goles en 186 partidos. Tres de ellos en aquella noche épica de remontada ante PSG, curiosamente, su actual club.

Su futuro

Mucho se habla de lo que pueda llegar a pasar con Neymar en la próxima temporada. Los rumores indican que algunos clubes están dispuestos a pagar cifras galácticas para sacarlo del PSG, donde ha tenido choques con algunos compañeros.

Neymar es la actual promesa del fútbol.

Neymar, sin embargo, tiene algo fijo en la mente: tomarse revancha en una Copa del Mundo. Brasil llega en excelente forma a Rusia, habiendo superado con suma facilidad la eliminatoria sudamericana de la mano de Tite. Para muchos, es el gran candidato.

Los expertos en fútbol afirman que, una vez culminada la era Messi – Ronaldo, llegará la era Neymar. Argumentos sobran. El crack paulista está empeñado en seguir levantando trofeos para darles la razón.

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