Suspensión de pagos en clubes de fútbol

Francisco María García · 7 febrero, 2020
Son tantos los intereses que rodean a un club de fútbol que la suspensión de pagos puede ser un verdadero problema. ¿En qué consiste esta situación financiera y cómo se gestiona?

La suspensión de pagos en clubes ha protagonizado más de un escándalo en el fútbol europeo. En España, existe una Ley Concursal que regula este tipo de conflicto entre deudores y acreedores. En el 2012 se marcó un hito historio legal: una reforma permitió que los equipos pudieran perder la categoría por concepto de incumplimiento.

Este marco normativo también aplica para otras disciplinas deportivas. No obstante, los casos en el balompié suelen ser más recurrentes y polémicos. Esto se debe a la estructura económica propia del deporte rey; la cantidad de dinero que se mueve en la élite del futbol es astronómica en comparación con otros deportes.

¿Qué es la suspensión de pagos en clubes?

La suspensión de pagos es una situación concursal bajo la cual la entidad no puede pagar el monto total de sus deudas. Por lo general, esto ocurre como consecuencia de una falta de liquidez o efectivo, aunque también puede derivarse de fuertes sanciones.

Se trata de una situación muy diferente a la declaración de quiebra. En la suspensión, la entidad tiene activos suficientes para cumplir con sus diversos compromisos adquiridos. El problema está, básicamente, en que no puede cumplir con ellos de forma momentánea.

Es entonces cuando los clubes deudores llegan a la instancia de acuerdo con sus acreedores. De esta manera, se fijan plazos y modos de pago alternativos que sean más cómodos y realistas para saldar las deudas. En otras palabras, se trata de una negociación para pagar compromisos vencidos o a punto de vencer.

Hasta el 2012, no había descensos por impago en España

Anteriormente, la Ley Concursal permitía a los clubes mantener su categoría a pesar de caer en suspensión de pagos. La estrategia utilizada para evitar sanciones era acogerse a la decisión de un juez. Esta medida se entendía como un recurso discriminativo y poco equitativo para el resto de los equipos.

Los clubes que sí dirigían sus recursos al pago de deudas podían verlo como una ventaja para el deudor. Esto acabó en el año 2012, cuando el Gobierno español intervino impulsando una reforma de la ley. La disposición adicional fue clara: la sujeción al procedimiento concursal no impide la aplicación de sanciones referentes a las competiciones.

Juez dicta una sentencia en una causa.

Con esta reforma, los legisladores no solo reforzaron el cumplimiento de la ley. De hecho, uno de los objetivos que se buscaba era proteger la continuidad de los torneos. Por ello, la participación de los conjuntos insolventes suele definirse antes del comienzo de las ligas.

El concurso de acreedores

Cuando un club entra en impago de sus jugadores y acreedores, debe someterse al concurso de acreedores. En este procedimiento, se estudia por vía legal las posibilidades que tiene la entidad para pagar sus compromisos. Por lo general, se acuerda el pago de porciones de deuda mediante el patrimonio y se negocian modalidades de pago.

En los concursos se suelen privilegiar renegociaciones que permitan una solución conservativa. Es decir, siempre se busca la manera de que el equipo no deba declararse en quiebra. Sin embargo, en ocasiones no se puede llegar a un acuerdo, y es ahí cuando se declara la liquidación.

Uno de los casos más famosos de descenso administrativo por insolvencia fue el del Xerez CD en el 2013. En ese año, se conoció que el club mantenía una deuda de 2 millones de euros con Hacienda. Añadido a esto, la entidad entró en una deuda de dos meses en impagos a acreedores y jugadores, lo que le costó el descenso a tercera división.

Fanáticos de un equipo que entró en suspensión de pagos.

Riesgo de desaparecer por suspensión de pagos

La suspensión de pagos en clubes es una de las causas que más genera la desaparición de equipos. De hecho, esto fue lo que ocurrió con el Parma  F.C. de Italia en el año 2015, cuando se declaró en bancarrota. En aquella temporada, el equipo presentó dificultades incluso para pagar asuntos tan básicos como la seguridad del público en un partido.

Algunos equipos históricos han desaparecido y reaparecido bajo la forma de una nueva persona jurídica. Por ejemplo, el Parma, que subió a la Serie A en el año 2018, volvió a la Serie D y ascendió tres categorías consecutivamente para su esperado regreso.

En síntesis, la suspensión de pagos en clubes genera una serie de conflictos legales y de interés bastante complejos que incluyen juicios, administradores concursales y la posibilidad de quiebra. Lo correcto, por ende, es mantener a toda costa un estado de equilibrio financiero.

  • Federación Española de Fútbol. Código disciplinario. Extraído de: https://cdn1.sefutbol.com/sites/default/files/pdf/codigo_disciplinario_temporada_actualizado.pdf
  • Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal. Extraído de: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-13813