El ‘saludo del poder negro’ en los Juegos Olímpicos de 1968

25 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
Los Juegos Olímpicos de México 1968 serán imposibles de olvidar ya que, entre otros acontecimientos, dos atletas afroamericanos hicieron el famoso ´saludo del poder negro´.

Todas las ediciones de los Juegos Olímpicos tienen algo destacable o memorable. Sin embargo, lo que sucedió en México 1968 es imposible de olvidar. En la prueba de velocidad se llevó a cabo lo que se conoce como ‘el saludo del poder negro’. ¿De qué se trataba? Te lo contaremos en este artículo.

Los Juegos Olímpicos México 1968 y sus controversias

Antes de hablar del saludo del poder negro, merece la pena destacar otras cuestiones de los Juegos Olímpicos de México 1968, En primer lugar, fue difícil la elección de la sede, debido a la altura de la Ciudad de México, situada a más de dos mil metros sobre el nivel del mar.

Además, se negó la participación de Sudáfrica, luego de que este país amenazara con boicotear los Juegos. Previo a ello, el Comité Olímpico Internacional los había instado a que incluyan atletas de todas las etnias en el equipo participante, pero las políticas del apartheid lo prohibían.

Como si todo esto no fuese suficiente, en México había una atmósfera complicada debido al movimiento estudiantil local. Este grupo de jóvenes buscaba la revolución y querían desenmascarar al gobierno durante los juegos, otro intento de boicot que fue diezmado a tiempo.

El ‘saludo del poder negro’

Tras haber sorteado varios obstáculos, México dio por inaugurados los XIX Juegos Olímpicos de Verano el 12 de octubre de 1968. Cuatro días más tarde, todo el mundo sería testigo de una protesta pacífica pero que nadie pudo olvidar.

Todo sucedió en la pista de atletismo, más precisamente al terminar la carrera de los 200 metros. En la competencia se batieron récords mundiales, pero eso no es lo que se recuerda…

Al momento de subir al podio, los ganadores de las medallas de oro y bronce —Tommie Smith y John Carlos, respectivamente, la de plata fue para el australiano Peter Norman— realizaron una señal de protesta por los derechos civiles negros en Estados Unidos.

Ambos atletas eran de origen afroamericano y, mientras sonaba el himno nacional estadounidense —por haber sido el país ganador del oro—, bajaron sus cabezas, cerraron los ojos y alzaron sus puños que estaban envueltos en guantes negros, que representan la pobreza de su raza.

Pierre de Coubertin es el responsable de la reorganización de los Juegos Olímpicos.

Además, Smith llevaba un pañuelo negro en el cuello, en representación del orgullo por su etnia. Carlos, por su parte, mostraba un chándal desabrochado en señal de solidaridad con los obreros de su país y un collar de abalorios, que según sus palabras: “era por las personas asesinadas, linchadas o ahorcadas que no recibieron ni una oración”.

Incluso el australiano medalla plateada expresó su simpatía por el movimiento y fue quien le sugirió a los atletas americanos que compartieran el par de guantes negros de Smith, ya que Carlos se había olvidado los suyos en el vestidor.

La imagen de este ‘saludo del poder negro’ fue la portada de todos los diarios del mundo el día después de la competencia. No obstante, previo a ello, los espectadores presentes despidieron a los atletas con abucheos.

Smith realizó una declaración posterior explicando sus motivos: “Si gano, soy americano, no afroamericano. Pero si hago algo malo, se dice que soy un negro. Somos negros y estamos orgullosos de ello. La América negra entenderá lo que hicimos hoy”.

Las repercusiones del ‘saludo del poder negro’

Por supuesto que no solo los medios internacionales se hicieron eco de lo sucedido en esos Juegos. Por un lado, el entonces presidente del Comité Olímpico Internacional, Avery Brundage, consideró el gesto como algo inaceptable en el ámbito de los Juegos y del espíritu olímpico.

Si bien pidió a los organizadores que expulsaran a Smith y a Carlos de la villa olímpica, estos se negaron y ratificaron la condición de ‘invitados de honor’ de los atletas estadounidenses.

Los tres protagonistas del 'saludo del poder negro', que ha quedado en la historia olímpica.
Imagen: Reddit.

Por otra parte, ambos deportistas fueron criticados en su país y condenados al ostracismo. Incluso fueron amenazados de muerte. Pero esto no los detuvo: continuaron con sus carreras en el atletismo y tras retirarse pasaron al fútbol americano.

Finalmente, tenemos que hablar también del australiano Norman, quien fue reprendido por las autoridades olímpicas al regresar a su país, marginado por los medios locales y no elegido para los Juegos de Múnich 1972. Tras una lesión y amputación de su pierna derecha, cayó en la depresión y el alcoholismo. Cuando falleció de un ataque cardíaco, Smith y Carlos portaron el féretro en su funeral.

  • Smith, M. M. (2011). The “revolt of the black athlete”: Tommie Smith and John Carlos’s 1968 black power salute reconsidered. In Myths and Milestones in the History of Sport. https://doi.org/10.1057/9780230320819