La leyenda de Ayrton Senna

Yamila Papa Pintor 22 enero, 2018

Cuando pensamos en automovilismo, automáticamente se nos viene a la mente la imagen de diversos pilotos históricos, entre ellos el ya fallecido Ayrton Senna. Este brasileño, tres veces campeón de Fórmula 1, es uno de los más exitosos de la era moderna, además de considerarse el más rápido de este deporte.

Los inicios profesionales de Ayrton Senna

Ayrton Senna da Silva nació en Sao Pablo (Brasil) en 1960, y cuando era muy pequeño –cuatro años– su padre Milton le construyó un kart con frenos a disco y  motor que podía llegar a los 60 km/h: perfecto para un niño tan inquieto y agitado que lo consideraba un juguete.

Así las cosas, su primera carrera de karts la corrió a los ocho años,  aunque su debut oficial fue en 1973 –cuando contaba con 13 años– para ganar el campeonato sudamericano a los 17.

Ayrton Senna llega a Europa: comienza la leyenda

Con solo 18 años, un joven ávido de victorias, adrenalina y velocidad llega a Italia. Entonces empieza a correr en el equipo DAP, para así seguir sumando más satisfacciones a su vida profesional.

Por aquel entonces ya era conocido por su casco amarillo con una línea verde y otra negra. Además,  se perfilaba como un experto corredor bajo la lluvia… ¡Podía pasarse horas conduciendo en esas condiciones!

La época del kart iba llegando a su fin cuando Ayrton Senna –que era llamado por su otro apellido, Silva– se traslada a Inglaterra y empieza su carrera al volante de monoplazas.

Aunque no tenía pensado continuar en el automovilismo, ciertos problemas económicos familiares le ‘obligaron’ a permanecer en la profesión, que le reportaba ingresos seguros.

En 1982 gana el campeonato británico, y un año después participa por primera vez en Fórmula 3 en ese país.  Allí fue objeto de todas las miradas de diversas escuderías y equipos.

Fórmula 1: arribo a la máxima categoría

Con 24 años Ayrton Senna hace su debut en el Gran Premio de Brasil en Río de Janeiro, perfecto lugar para que la leyenda comenzara a forjarse.

Con buenas actuaciones en Sudáfrica y Bélgica, pero con problemas en San Marino, el piloto tuvo su revancha en Mónaco; las fuertes lluvias no fueron un impedimento para quedar segundo y a solo siete milésimas del francés Alain Prost.

En las tres próximas temporadas corre para el equipo Lotus y obtiene sus primeras victorias ‘de peso’. Su primera pole position la logra en Portugal en 1985 y lo repite tres veces más a lo largo del campeonato de ese año.

Los buenos resultados lo seguirían acompañando durante las dos temporadas siguientes, y poco a poco empieza a mostrar que tiene ‘pasta de campeón’: podía aspirar a algo más que a varios podios en los diferentes circuitos.

Pero para coronarse tuvo que esperar hasta 1988, cuando cambió de equipo a McLaren como compañero de Prost… Aunque ‘compañero’ es una forma de decirlo.

Títulos Ayrton Senna con McLaren Honda

Ambos pilotos protagonizaron una de las rivalidades más tensas del mundo de Fórmula 1 –similar a la de Niki Lauda con James Hunt– y que llevó a duros duelos e incidentes en varias pistas durante cinco años.

Pero volviendo a lo estrictamente deportivo, 1988 no sería un año más para Ayrton Senna. Tras un traspié en el comienzo –fue descalificado en Brasil– gana en San Marino, en Mónaco, en Canadá, en Estados Unidos, en Japón…

El circuito de Suzuka fue testigo de una carrera de infarto –con lluvia– en la que remontó desde un 14° puesto, para llegar al final no solo como primer clasificado, sino también como… ¡Campeón!

En 1989 su ‘compañero de equipo’ ganaría el campeonato en el mismo circuito, tras un controvertido choque con Senna; si bien, el brasileño se tomaría su revancha en 1990, cuando se llevaría la copa.

En 1991 gana su tercer título con siete victorias. Cuando parecía imbatible, el equipo Williams-Renault saca a relucir su nuevo bólido –superior al de McLaren– y ese es uno de los motivos por los cuales el campeón no pudo continuar por la senda del triunfo.

Ayrton Senna: muerte en accidente

El año 1993 fue el último donde Senna disputaría todas las carreras… Nadie sabía que poco tiempo después, en el Gran Premio de San Marino de 1994 y ya conduciendo para el equipo Williams, el piloto brasileño encontraría la muerte en un accidente durante la séptima vuelta; al parecer por un fallo en la dirección.

El ataúd de Ayrton Senna fue llevado en procesión por las calles de su Sao Paulo natal y seguido por un millón de personas. Alain Prost fue uno de los pilotos que asistieron a su funeral, en el Cementerio de Morumbí.

Su muerte no pasó desapercibida para el mundo del motor y los cambios introducidos en los automóviles debido a la falla en el coche de Senna salvaron la vida de muchos corredores.

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