Dieta cretense: sus grandes beneficios

Rubén Guzmán · 19 abril, 2019
Si pensabas que la preocupación por la dieta y el cuidado de la salud son temas exclusivamente actuales, te equivocas. Desde hace siglos, ciertas culturas se han preocupado por su alimentación. En este articulo analizaremos una de las pautas nutricionales mas saludables que existen: la dieta cretense.

Ya sea para mejorar algún problema de salud o simplemente por el hecho de incorporar hábitos beneficiosos, podemos acogernos a modelos dietéticos existentes y testados por profesionales. La dieta cretense es uno de ellos; profundizaremos sobre sus principales características.

La nutrición de los grandes atletas de la antigüedad

La antigua cultura griega nos ha enseñado mucho. Dichas lecciones son aplicadas hoy día para llevar una vida integra y saludable, tanto física como mentalmente. Entre ellas, tenemos una estructura alimenticia llamada dieta cretense, la cual hoy en día se refleja en la que conocemos como dieta mediterránea.

Valientes guerreros de la época como Aquiles o  Atalanta, hayan sido seres reales o mitológicos, han inspirado a muchos de nosotros a llevar un camino ligado al culto al cuerpo y su correspondiente bienestar.

Dentro de los aspectos fundamentales de nuestro cuidado físico, hemos de prestar especial atención a la nutrición. De los griegos, aprendimos las bases dietéticas para conseguir, junto con el entrenamiento adecuado, una salud de hierro.

Origen y base de la dieta cretense

En territorio griego, existe una isla llamada Creta. Su medio natural proporciona a los ciudadanos una serie de alimentos naturales, magníficos para controlar los niveles óptimos de nutrientes y conseguir una composición corporal de calidad. Dichos alimentos, cocinados de forma optima, premian a sus consumidores con recursos alimenticios de alto valor.

Principalmente, este plan alimenticio se compone de frutas, verduras, legumbres, cereales, carne y pescado, productos lácteos y aceite de oliva, Todo ello en proporciones adecuadas.

Estos ingredientes se incluyen, además, en menús beneficiosos y valorados actualmente dentro de la gastronomía mundial. Por supuesto, un factor clave es el aderezo de los platos con plantas aromáticas repletas de propiedades nutricionales.

Si quieres perder peso come legumbres.

Ejemplos alimenticios de la cultura cretense

Dentro de dicha estructura alimenticia, podemos encontrar comidas como la ensalada de verduras con frutos secos acompañada de pescado blanco, pan integral y una manzana.

Otra opción es el salmón a la plancha con legumbres, sumado a algún producto lácteo. También tenemos la carne de ave con tomates, aderezada con hiervas aromáticas y una pieza de pera, entre otros ejemplos.

Dentro de la dieta cretense, se incluía el vino. Este, siempre que se trate de un consumo medido, no tiene por qué provocar problemas de salud; sobre todo si pertenece a una cosecha natural sin aditivos químicos.

La estructura de la dieta cretense es muy semejante a la dieta mediterránea; solo existen leves variaciones en cuanto a sus proporciones. Mas el objetivo es prácticamente el mismo: la salud. Desde luego, esta alimentación debe acompañarse con un mínimo de actividad física diaria y sus correspondientes horas de sueño.

Beneficios de la dieta cretense

Los beneficios de la dieta cretense se relacionan principalmente con el aspecto cardiovascular, en especial, al riesgo coronario. Entonces, podemos destacar su conveniencia ante los siguientes problemas de la salud:

Presión arterial alta

La dieta cretense es muy positiva en casos de sobrepeso. Al aplicarla, con sus niveles de colesterol casi imperceptibles, poco a poco reducimos los niveles de grasa corporal.

Accidente cerebro-vascular

Estos fallos sistémicos podrían provocar la muerte. Como podemos ver, descuidar lo que comemos conlleva una cadena de infortunios progresiva; optar por los alimentos naturales que sugiere este regimen resulta más que conveniente.

Arritmias

Uno de los síntomas que la provoca es la obstrucción en las arterias del corazón, propiciada, cómo no, por la obesidad y el consumo de alimentos poco saludables. Para reducir dichos riesgos cardiovasculares, se deben cumplir los siguientes aspectos:

  • Reducir el consumo de grasa saturada.
  • Usar preferentemente aceites vegetales.
  • Consumir verduras, frutas y lácteos descremados.
  • No abusar de la sal ni del azúcar refinado.
  • Evitar el tabaco, alcohol, excitantes.

Como podéis ver en esta lista de pautas, la dieta cretense cumple al 99 % con todas las recomendaciones explicadas.

Las frutas, verduras y nueces son excelentes fuentes de carbohidratos dietarios de absorción lenta.

Otras de sus ventajas

Más allá de ser buena para la salud cardiovascular, podemos sumar también los siguientes beneficios de la dieta cretense:

Mejora del metabolismo

Los componentes antioxidantes de estos alimentos ayudan a liberar radicales libres y, como consecuencia, se produce la mejora del metabolismo.

Refuerza el sistema inmunitario

Ante posibles enfermedades del entorno, con una alimentación sana se crea una barrera defensora para prevenirnos de virus o bacterias del ambiente externo. También nos impulsa en las actividades cotidianas, para llevarlas a cabo al máximo nivel.

La dieta cretense, casi una garantía de longevidad

Este tipo de alimentación ha promovido el aumento de la esperanza de vida. Por ello, en ciertas islas griegas donde aún se aplica la dieta explicada o sus variantes, la edad media de sus habitantes supera en 10 años al resto de los países europeos.

Promueve la perdida de peso

Al dejar a un lado las dietas actuales, con su exceso de grasas saturadas y azúcares, se consiguen unos niveles de grasa óptimos para el ser humano.

Equilibra el sistema nervioso

Los nutrientes que contienen estos alimentos tienen un mecanismo neuroprotector en el cerebro, lo que nos podría ayudar en la prevención de enfermedades mentales en la vejez.

Podría prevenir ciertos cánceres

En Creta no era común freír los alimentos. De esta forma, se evitaba el consumo de ‘acrilamidas’, sustancias químicas negativas para el cuerpo, subproducto de las frituras, las cuales podrían provocar ciertos tipos de cáncer.

Ensalada con carne.

El pasado aclara muchas respuestas

Habiendo repasado todo esto, podemos concluir que la alimentación actual no siempre conlleva un beneficio para la salud. A veces es necesario aplicar metodologías de antaño, que han demostrado ser muy beneficiosas para la salud.

Los niveles de obesidad infantil en el mundo son abrumadores, propiciados por el consumo en exceso de alimentos inadecuados acompañados de sedentarismo; es decir, la falta de actividad física. Por ello, tenemos que aplicar el sentido común a la hora de alimentarnos y, en lo posible, reconducir algunos de nuestros hábitos nutricionales.

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