Comer despacio te hace perder peso

20 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Es común que tengamos que almorzar o cenar a toda prisa para cumplir con otras obligaciones. Sin embargo, tomarse el tiempo necesario conlleva beneficios.

El hecho de perder peso corresponde a una ecuación muy simple: comer menos calorías de las que se gastan. De todos modos, existen diferentes mecanismos y estrategias para reducir la ansiedad y el apetito. Esto incluye desde los ayunos intermitentes, mascar chicle sin azúcar, hasta el café y el hecho de comer despacio y masticar mucho los alimentos.

La digestión comienza en la boca

Masticar mucho los alimentos es importante para mejorar su asimilación y reducir el trabajo del resto de los órganos del sistema digestivo. La primera consecuencia de esto es una reducción de las molestias estomacales, de la acidez y de los gases.

Por otra parte, a través de la saliva se activa la parotina, que es una hormona encargada de activar el metabolismo y el aprovechamiento de los nutrientes.

Como si esto fuese poco, la sensación de saciedad se alcanza más rápido cuando se mastican mucho los alimentos. Este efecto produce que disminuyan las probabilidades de comer en exceso y de caer en la sobrealimentación.

Una estrategia eficaz consiste en utilizar las verduras y las ensaladas como primeros platos y masticarlos lentamente. De este modo, cuando llegue el momento de comer el plato principal, el apetito habrá disminuido, comeremos con menos ansiedad y en menor cantidad los alimentos que resultan más calóricos. Así, de manera inconsciente la ingesta calórica se verá reducida y comenzarás a perder peso.

Trucos para comer despacio

Estas son algunas claves que pueden ayudarte a tomar el hábito de comer despacio:

  • Masticar aproximadamente 30 veces cada bocado.
  • Introducir en la boca porciones pequeñas de comida. Una estrategia eficaz es dejar los cubiertos entre bocado y bocado, o comer con utensilios de postre.
Comer despacio ayuda a digerir mejor los alimentos.

  • Comer en un ambiente tranquilo, alejado de distracciones como teléfonos móviles o televisores. Esto provocará que tu atención se centre en la alimentación y seas plenamente consciente de cómo masticas cada bocado y del tiempo que te tomas de respiro entre ellos.
  • Poner música de ambiente suave puede ayudarte a relajarte y a masticar los alimentos con más calma.

La importancia de sentarse a la mesa para comer

Debido al estrés de la vida diaria, es bastante común el hecho de ‘picar algo’ o de realizar una comida rápida de pie. Esto aumenta la ansiedad, la probabilidad de comer en exceso y de elegir alimentos poco saludables.

Es realmente importante tomarse un tiempo para alimentarse, sentarse a la mesa y realizar preparaciones culinarias caseras, huyendo de los ultraprocesados. Esta es una buena manera de mejorar la calidad de la alimentación y la eficiencia de la digestión. Por otra parte, se reducen los niveles de ansiedad y el apetito.

Pero con masticar despacio no alcanza

Aunque supone un buen hábito y una estrategia eficiente para reducir la ansiedad y el apetito, comer despacio de nada servirá si la calidad de los alimentos no es buena o si se come en exceso.

No se debe de olvidar que el hecho de adelgazar es la consecuencia de comer menos de lo que se gasta. Por lo tanto, o se reduce la cantidad de alimentos ingeridos o se aumenta el gasto calórico. De lo contrario, de nada sirven las estrategias que se apliquen, puesto que la pérdida de peso no se hará eficiente.

¿Cómo comer menos?

A pesar de la idea preconcebida de que es positivo realizar un número alto de comidas —en torno a 5 al día—, lo cierto es que cuantas más comidas se hagan, mayores son las posibilidades de comer en exceso.

El entrenamiento de fuerza potencia el tono muscular.

Reducir el número de comidas o practicar ayunos intermitentes es una solución eficaz para comer menos. Asimismo, sustituir la merienda o la media mañana por algún tipo de sustancia anorexigénica que disminuya el apetito —café—, contribuirá a reducir la ansiedad y la necesidad por comer.

Esto se traduce en una menor ingestión de calorías a nivel semanal y en un desequilibrio de la balanza, lo que concluye con el hecho de perder peso. Sin embargo, no es apropiado que lo hagas sin antes consultar con un nutricionista acerca de la metodología más adecuada para tu organismo.

Si no se desea comer menos, la otra opción es aumentar el gasto calórico. Para ello es recomendable realizar ejercicio de fuerza, puesto que mejora el tono muscular y conlleva una hipertrofia de las fibras que aumentará el gasto en reposo. De este modo, comiendo el mismo número de calorías, se podrá conseguir una pérdida de peso eficiente.

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