¿Cómo eliminar la grasa abdominal?

14 Febrero, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
Es necesario que realices una rutina de ejercicios específica, en la que los abdominales no pueden faltar, y presta mucha atención a la dieta
 

Algunos dicen que la grasa abdominal es la más difícil de eliminar; sin embargo con una buena alimentación y un plan de ejercicios, así como también con compromiso y determinación, no existen los imposibles. Conoce más en este artículo.

Consejos para eliminar la grasa abdominal

El vientre es una de las zonas que más tiende a acumular grasa, debido al sedentarismo y a la mala alimentación. Para lucir un abdomen plano y ‘marcado’ como los expertos del fitness es necesario realizar ejercicio y cambiar nuestros hábitos. La disciplina y el esfuerzo tienen muchos resultados, incluso para quitar la grasa abdominal, que es tan ‘rebelde’ y obstinada. Sigue nuestros consejos:

1. Bebe agua con limón en ayunas

Apenas te levantas, llena un vaso con agua fría o tibia y echa unas gotas de zumo de limón. Bebe antes de desayunar para depurar el organismo y ayudar a vaciar el intestino.

Muchas veces el vientre abultado se debe a la falta de evacuaciones diarias. Para ello, también te recomendamos que aumentes la ingesta de fibra, incluida en frutos secos, cereales integrales -por ejemplo la avena- y frutas (entre ellas la manzana, la pera y la ciruela).

Beber agua con limón antes de desayunar sirve para depurar el organismo y ayudar a vaciar el intestino.
 

2. Haz abdominales

Se trata de ejercicios más que necesarios para poder eliminar la grasa abdominal, ya que justamente trabajan esa zona. Las opciones son infinitas, pero puedes comenzar con los básicos e ir aumentando las repeticiones o incluso colocando un disco en el vientre o unas pesas en los tobillos.

Y por supuesto, no podemos dejar de lado la popular ‘plancha’. Este ejercicio de isometría es uno de los más recomendados para tener un vientre plano. Lo puedes hacer sobre una colchoneta, en la arena o con los pies sujetos a una soga TRX. ¡Lo importante es que mantengas las postura por un minuto!

3. No saltees comidas

El desayuno es fundamental y por nada del mundo debes obviarlo. Existe la falsa creencia que dejar de comer es la mejor manera de adelgazar, sin embargo, no se trata de ayunar, sino de ingerir alimentos saludables.

Por este motivo, tanto las cuatro comidas principales -desayuno, almuerzo, merienda y cena- como las colaciones de media mañana y media tarde son ‘sagradas’. Incluye más caldos de verduras, ensaladas frescas, yogures y frutas a tu dieta.

No consumas refrescos azucarados, lácteos enteros, harinas blancas ni azúcares. Los fritos y los embutidos, déjalos para una ocasión especial. Y en cuánto al café, mejor si es solo y sin endulzar y como máximo una taza al día.

4. Haz ejercicios aeróbicos

Dentro de este gran grupo de pautas que nos ayudan a eliminar la grasa abdominal, podemos encontrar decenas de opciones: andar en bicicleta, nadar, correr, caminar, bailar, hacer zumba, practicar boxeo, el Crossfit, el elíptico o el escalador en el gimnasio… Y la lista sigue.

 

Si no tienes mucho tiempo libre, igualmente puedes entrenar durante la jornada. Por ejemplo elige ir al trabajo en bici, sube por las escaleras y no por el elevador, haz sentadillas o zancadas mientras hablas por teléfono… ¡Incluso puedes ejercitar mientras limpias tu casa!

Chicas haciendo ejercicio aeróbico para quemar grasa abdominal.

5. Descansa bien y relájate

Aunque no lo creas, el insomnio y el estrés son dos de los tantos responsables de la acumulación de grasa en el abdomen. No podemos dejar de lado la vida sedentaria, cuyas consecuencias son nefastas para el organismo en general.

Si no duermes bien, tu cuerpo se mantiene en un estado de alerta constante y cuando eso sucede, tienes más ganas de comer. Por supuesto que la mente no elegirá alimentos saludables, sino que se decantará por la chatarra. Lo mismo sucede cuando estamos estresados, ya que además no nos quedan energías como para preparar una cena más sana y bien casera.

Por lo tanto, te recomendamos que duermas ocho horas cada noche y que realices actividades placenteras en medio de la rutina. Puedes dedicar media hora al día para leer mientras bebes un zumo o un té de hierbas; darte un baño de inmersión; ir a caminar al parque o a la playa; meditar o hacer tai chi… ¡Las opciones son innumerables!