¿Qué tipos de macronutrientes existen?

Los distintos tipos de macronutrientes son indispensables, en cierta cantidad, para el adecuado funcionamiento del organismo. Sin embargo, algunas de sus formas pueden ser nocivas. Aprende más sobre ellos en este texto.
¿Qué tipos de macronutrientes existen?
Sául Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias.

Última actualización: 19 septiembre, 2023

Existen 3 tipos de macronutrientes distintos. Cada uno de ellos cuenta con funciones diversas, aunque, en último caso, todos pueden introducirse en las reacciones metabólicas capaces de generar energía. Es necesario incluirlos en la dieta diaria, ya que, de lo contrario, se pondría en peligro la salud y el correcto funcionamiento del organismo.

La mayor parte de los alimentos que conocemos cuentan con los 3 tipos de macronutrientes, aunque a menudo en diferentes proporciones. No obstante, algunos pueden carecer completamente de uno de ellos. Conoce más al respecto en este artículo.

Cuando hablamos de macronutrientes nos referimos a los carbohidratos, proteínas y lípidos.

Tipos de macronutrientes

A continuación, vamos a presentar cada una de las funciones de los macronutrientes, para que conozcas su importancia.

Carbohidratos

Están compuestos por unidades simples de glucosa y se dividen en dos grupos, según su índice glucémico o capacidad de estimular la producción de insulina. Su función es principalmente energética, ya que suponen el sustrato inicial de muchas de las reacciones metabólicas que tienen lugar en el organismo.

Un déficit de carbohidratos se relaciona con la disminución en el rendimiento, dentro del contexto de los ejercicios de fuerza o de potencia.

Casi todos los alimentos contienen una porción de carbohidratos. De hecho, solamente las carnes, los huevos y los pescados están completamente libres de este macronutriente.

A la hora de introducir en la dieta productos con alto contenido en hidratos de carbono, es necesario priorizar aquellos que se engloban dentro del grupo de los complejos. Estos cuentan con una digestión más lenta y con mayor porcentaje de fibra, por lo que no impactan tan negativamente en la salud metabólica. Nos referimos a los tubérculos, a los granos integrales y al arroz.



Proteínas

Las proteínas suponen la base estructural del organismo. Su cometido es restablecer, regenerar y permitir el crecimiento de los tejidos, aunque también pueden desempeñar otras funciones relacionadas con la homeostasis del cuerpo humano. De este modo, es posible encontrar proteínas que actúan como enzimas o como precursoras de hormonas.

Se constituyen a partir de unas unidades más pequeñas conocidas como aminoácidos, y el contenido en estos determina su valor biológico y su calidad. El organismo es capaz de generar de forma endógena algunas de estas unidades, pero no todas. Aquellas que han de ser introducidas mediante la dieta se consideran como esenciales.

La proteína que contiene todos los aminoácidos esenciales se considera de la más alta calidad y procede siempre de alimentos de origen animal.

Para contextualizar la importancia del aporte constante de proteínas, cabe destacar que en una revisión publicada por BioMed research international se indica que la ingesta adecuada de las mismas ha demostrado ser capaz de prevenir el desarrollo de patologías degenerativas que afectan a la masa magra, como la sarcopenia.

Lípidos

Las grasas son macronutrientes esenciales que desarrollan funciones muy diversas dentro del organismo. Son capaces de modular la inflamación y de asegurar la producción hormonal. Su consumo se relaciona con un menor riesgo de enfermedad en muchos casos.

Están conformadas a partir de unidades más simples denominadas ácidos grasos y triglicéridos. La calidad y la salubridad de las mismas depende de la configuración espacial que tomen dichos ácidos grasos.

Cuando escogemos un alimento en su estado natural, estos elementos suelen disponerse en una configuración cis; sin embargo, al someter dicho producto a las altas temperaturas, varían a un modo trans. Los lípidos que han pasado por dicho proceso de reconversión son capaces de generar un impacto negativo sobre el organismo, según afirma un estudio publicado por la revista Cardiology.



Macronutrientes, elementos indispensables

Como has podido ver, las funciones de los macronutrientes son variables. Existen 3 tipos de los mismos y es necesario incluirlos en la dieta de forma regular. No obstante, dentro de cada grupo hay elementos de mayor y de menor calidad, lo que lleva a que haya algunos perjudiciales para la salud. La configuración espacial de los mismos o su velocidad de absorción puede determinar su salubridad.

Ten en cuenta que, por norma general, los alimentos suelen contener una cierta cantidad de los 3 tipos de macronutrientes. Por este motivo, nunca es posible plantear una dieta totalmente carente de hidratos de carbono o de grasas, en el amplio sentido de la palabra. Además, esto sería contraproducente. Lo óptimo es hablar de alimentaciones bajas en carbohidratos o en lípidos, llegado el caso.


Todas las fuentes citadas fueron revisadas a profundidad por nuestro equipo, para asegurar su calidad, confiabilidad, vigencia y validez. La bibliografía de este artículo fue considerada confiable y de precisión académica o científica.


  • Martone, A. M., Marzetti, E., Calvani, R., Picca, A., Tosato, M., Santoro, L., ... & Landi, F. (2017). Exercise and protein intake: a synergistic approach against sarcopenia. BioMed research international2017. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28421192/
  • Wilczek, M. M., Olszewski, R., & Krupienicz, A. (2017). Trans-fatty acids and cardiovascular disease: urgent need for legislation. Cardiology138(4), 254-258. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28421192/

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.