¿Cómo reducir los muslos rápidamente?

Pilar Gimeno Landa · 29 marzo, 2019
Sigue los consejos que aquí te proponemos para reducir los muslos de forma rápida y efectiva. ¡Verás cómo te ayudan para que este verano luzcas un cuerpo diez puntos!

Reducir los muslos es uno de los objetivos de muchas personas cuando llega el buen tiempo. Las temperaturas ascienden y las faldas y los pantalones cortos invaden nuestro armario. En cambio, suele ocurrir que acabamos optando por otras prendas para ocultar las piernas.

Para que te deshagas de una vez por todas de este complejo, te damos unos consejos para que logres reducir los muslos rápidamente. Además, te explicamos cómo deberías variar tu alimentación para conseguir los resultados en el menor tiempo posible.

Si llevas a cabo estos consejos en un tiempo relativamente corto, lograrás reducir los muslos y sentirte más cómoda contigo misma.

5 claves para reducir los muslos

1. Caminar, un ejercicio indispensable

Si llevas a cabo una vida sedentaria, quizá no te sientas preparada para comenzar a hacer ejercicio. En ese caso, puedes posponer unos días el comienzo de los ejercicios que te proponemos a continuación y simplemente caminar. Lo adecuado es hacerlo durante una hora al día, a paso medio o rápido. 

Si te lo propones, seguro que sin apenas darte cuenta logras caminar una hora durante todos los días. Basta con que utilices el coche solamente cuando sea necesario y cambies ligeramente tus rutinas. Caminar hasta el trabajo o hasta el supermercado más cercano son algunas propuestas.

2. Sentadillas, parte esencial de las rutinas

Las sentadillas son uno de esos ejercicios que todo el mundo conoce. Es cierto que son bastante exigentes, pero merece la pena hacerlas, ya que sus resultados son muy visibles en poco tiempo.

Puedes comenzar por realizar series de 20 sentadillas y descansar 30 segundos. Después, a medida que vaya aumentando tu resistencia, puedes realizar series más largas. 

Tener piernas fuertes puede aparentar ser sencillo, pero la verdad requiere de mucho trabajo.

Recuerda hacerlas de forma adecuada para evitar problemas de espalda. Coloca las piernas separadas, más o menos siguiendo la anchura de tu cadera. Flexiona ligeramente las rodillas y mantén la espalda recta.

3. Natación con aletas

La natación es un deporte muy completo porque se trabajan todos los músculos del cuerpo. En ese sentido, los muslos son una de las partes que más se utilizan porque son imprescindibles para impulsarnos y movernos en el agua.

Un consejo: practica natación con aletas para que el esfuerzo sea mayor. Lo mejor de todo es que, gracias a las aletas, no notarás que estás trabajando con exigencia, porque te ayudarán a nadar más rápido.

Una de las grandes ventajas de la natación es que estarás ejercitando tus músculos en todo momento. Aunque no estés realizando ejercicio, los muslos tendrán que moverse para mantenerse a flote. Si todavía no estás muy convencida, aquí te dejamos una serie de motivos por los cuales deberías nadar.

4. Monta en bicicleta para reducir los muslos

Montar en bicicleta es una de las actividades más amenas que se pueden practicar. Al mismo tiempo que ejercitas tu cuerpo, puedes disfrutar de la naturaleza y liberarte del estrés acumulado a lo largo de la semana.

Los muslos son una de las partes del cuerpo que más trabajan cuando vas en bicicleta. Por lo tanto, este deporte está más que recomendado si tu objetivo es reducir los muslos. 

Si no sueles montar en bicicleta, comienza realizando rutas cortas y planas. Con el paso de las semanas, aumenta los kilómetros y atrévete con las pendientes.

Bicicleta de montaña como método de entrenamiento cardiovascular.

La importancia de la alimentación para reducir los muslos

Alimentación y deporte van de la mano; si dejamos de lado uno de los dos, será imposible lograr los objetivos que nos hemos marcado. Es por ello que, si queremos reducir los muslos, también tendremos que modificar nuestra alimentación. 

De hecho, es probable que parte de la culpa de que tus muslos sean demasiado gruesos la tenga tu alimentación. Uno de los cambios que tienes que llevar a cabo es comenzar a tomar al menos dos litros de agua al día.

De este modo, lograrás eliminar toxinas y fortalecerás los tejidos que componen los músculos. Como no podía ser de otra manera, no está recomendado el consumo de bebidas con gas ni alcohol.

Respecto a la alimentación, es importante que te alimentes de forma variada, equilibrada y saludable. No es necesario que realices ningún tipo de dieta; tan solo tienes que restringir aquellos alimentos grasos que no aportan nada positivo. Al mismo tiempo, aumenta la ingesta de fruta y verdura hasta alcanzar las cinco raciones al día.

  • Arboleda, N. L. H. (2008). Beneficios del ejercicio. Catálogos Médicos Universidad de Caldas. https://doi.org/10.1017/CBO9781107415324.004