Remo sentado o remo horizontal en máquina de polea baja

5 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
Gracias al remo sentado o remo horizontal en máquina de polea baja, podemos trabajar una gran cantidad de músculos. ¡Es necesario que prestemos mucha atención a la técnica!

Existen muchos ejercicios de musculación que te permiten fortalecer la espalda, pero el remo sentado o remo horizontal en máquina de polea baja es uno de los más eficaces. En este artículo te contaremos todo lo que debes saber sobre este trabajo tan efectivo.

¿Qué es y qué músculos trabaja el remo sentado?

Este ejercicio es uno de los que más se practica en el gimnasio. Se puede hacer tanto en una máquina preparada como en una máquina con poleas; esta última es la opción más frecuente.

El objetivo de hacer remo sentado es trabajar los brazos y las piernas; al mismo tiempo, se mejora la salud cardiovascular y hasta se refuerzan los abdominales.

El remo sentado en máquina de polea baja tiene muchas ventajas porque permite trabajar la espalda, más precisamente el dorsal ancho, el haz posterior del deltoides, el redondo mayor, el trapecio y el romboides.

Y no solo eso, ya que además es un ejercicio que fortalece indirectamente el supinador largo, el braquial anterior y los bíceps al mover los brazos. A su vez, cuando dejamos el tronco recto, también hacemos que participen los músculos espinosos.

¿Cómo se ejecuta el remo sentado en polea baja?

Las máquinas de poleas son aquellas que nos permiten seleccionar el peso para el ejercicio y están pensadas para que realicemos la rutina sentados frente a dichas cargas. Previamente, no hay que olvidarse de fijar un doble agarre de la polea baja.

Para ello, apoyamos bien los pies en la plataforma y flexionamos las rodillas. La espalda tiene que permanecer recta durante todo el ejercicio. Una vez ubicados, tomamos con ambas manos las poleas; los brazos quedan extendidos en la posición inicial.

Sufrir una lesión en el remo es muy probable si no nos cuidamos apropiadamente.

El objetivo es no movilizar el torso, ya que todo el trabajo lo realizan los brazos y las piernas; la finalidad es simular el movimiento de los remeros en el agua. Cuando inspiramos, jalamos del maneral y llevamos los codos hacia atrás. El maneral ha de quedar frente al esternón; no debemos cometer el error de que toque con la pera.

Posteriormente, expiramos el aire y regresamos a la posición inicial extendiendo lentamente los brazos. Recuerda que no hay que curvar la espalda en este momento tampoco. La mirada debe estar siempre puesta en el frente; así reduciremos las sobrecargas en la zona de las cervicales o en los hombros.

Existen diferentes maneras de sujetar el maneral, aunque la más común es con los nudillos mirando hacia arriba. En el caso de que pongamos las manos al revés (es decir, usando un agarre supino), trabajaremos los músculos del antebrazo.

Tips para hacer remo sentado con máquinas de polea

Los típicos errores que se producen cuando se realiza este ejercicio son tres:

1. Mover el torso

El movimiento y el trabajo lo hacen los brazos y las piernas. No encorves la espalda para evitar recargar la zona lumbar.

2. Hacer toda la fuerza con los brazos

El movimiento comienza desde el hombro y sigue hacia los brazos; además debes ayudarte con las piernas. Una señal de que lo estás haciendo mal es que sientas cansados los bíceps.

3. Dejar caer peso

Esto quiere decir que, si no controlamos la fase negativa del ejercicio, corremos un gran riesgo: el de lesionarnos los hombros o la espalda. Evita el descenso de la carga al regresar a la posición inicial. ¿Cómo? Con movimientos lentos y sin impulso.

El remo es uno de los ejercicios de espalda que debemos añadir a nuestra rutina.

Para comenzar con el remo sentado en una máquina de polea baja, lo más recomendable es que le pongas poco peso. De a poco y a medida que practicas, puedes ir añadiendo más carga. Al principio, es fundamental aprender la técnica; para ello, el peso debe ser cómodo.

Además, si te excedes, correrás el riesgo de lesionarte o de sobrecargar los músculos. ¡Evita las molestias innecesarias tanto sea para el remo sentado como para cualquier otro ejercicio!

En última instancia, ten presente que, una vez que termines de entrenar, estirar los músculos trabajados es fundamental. Tampoco te olvides del descanso posterior, para darle la oportunidad a los músculos de recuperarse adecuadamente antes de la próxima sesión.

  • Lawton, T. W., Cronin, J. B., & McGuigan, M. R. (2011). Strength testing and training of rowers: A review. Sports Medicine. https://doi.org/10.2165/11588540-000000000-00000