Flato: ¿por qué ocurre y qué hacer?

Francisco María García · 18 enero, 2019
¿Por qué se produce esa sensación tan molesta que llamamos flato? En la práctica, son muchos los factores que pueden influir: desde una mala alimentación, el estrés, la rigidez muscular, falta de oxígeno en los músculos y algunos otros.

Hay varias hipótesis acerca de por qué se produce el flato. De lo que sí se tiene certeza es de que se trata de un dolor agudo ubicado bajo las costillas, en la parte superior del abdomen, junto al diafragma. Otro dato empírico es que aparece al hacer un gran esfuerzo físico, como correr, de manera más bien abrupta o sin calentamiento.

¿Por qué aparece, qué hacer en cada caso y cómo prevenirlo? ¿Hay algún deporte que sea más propenso al flato? ¿Es algo relativo a lo que se come o bebe antes del ejercicio? ¿Hay personas más propensas que otras a padecerlo? Todas estas preguntas tendrán sus posibles explicaciones en los siguientes puntos.

Causas posibles del flato

Hasta hace no mucho tiempo atrás, se pensaba que el flato era producido por gases acumulados. Esto ha sido descartado por otras hipótesis más consistentes. Sin embargo, ninguna ha demostrado evidencias suficientes como para dar una respuesta a quienes han experimentado este dolor al hacer ejercicios.

El nombre clínico del flato es ‘dolor abdominal transitorio’ (DAT) y se lo relaciona directamente con la actividad física. La particularidad por la que va asociado al deporte es que aparece durante los ejercicios y desaparece unos segundos después de detener el movimiento.

Hay al menos tres explicaciones posibles para dar cuenta de cómo se produce un flato. La primera y más común es que se trata de algo relacionado a la comida o bebida ingerida previamente a la realización del deporte en cuestión. No obstante, no todas las comidas o bebidas son proclives a producir flato.

La segunda respuesta al porqué del flato indaga a la rigidez muscular que algunos deportistas podrían poseer. Puntualmente, podría ser que los músculos que dan estabilidad a la columna se encuentren demasiado rígidos o en hipertonía. Esta sería la causa del dolor punzante bajo el diafragma.

Cómo prevenir el flato y la acidez de estómago.

La tercera de las hipótesis explica la existencia del flato por cuestiones respiratorias. El dolor agudo sería provocado, siguiendo esta línea, por una falta de oxígeno en el músculo, debido a una falta de coordinación entre el diafragma y el movimiento respiratorio.

La influencia sobre otros órganos

En sintonía con esta última hipótesis, la de falta de oxígeno, otra explicación posible es que los ligamentos del diafragma se extienden hacia los órganos aledaños, como el hígado. Esta situación se debería, igual que en la tercera hipótesis, a una falta de coordinación al respirar. Esta tensión sería mayor si antes de realizar los ejercicios se ingirieron alimentos ‘pesados’.

En realidad, la más aceptada de las respuestas a la existencia del flato es aquella que dice que se trata de un fenómeno multifuncional; lo que quiere decir que puede aparecer por unos u otros motivos de manera indistinta.

Sin embargo, sí puede hacerse un seguimiento sobre los deportes en los que el flato aparece con más regularidad. De esta forma, se dice que es en la natación en la que un mayor número de personas se expone a experimentar uno de estos dolores intensos. La siguen la carrera, la equitación, el aeróbic, el baloncesto y el ciclismo, en ese orden.

¿Hay gente propensa al flato?

Si bien no hay causas determinantes, sí hay una observación sobre personas más propensas a sufrirlo. Alguien que tiene una postura de cifosis, por ejemplo, tendrá su columna inclinada hacia adelante y esto provocará rigidez en toda la espalda; tendrá afecciones especialmente en los músculos cervicales.

Por otra parte, el flato es mucho más frecuente en niños y adultos jóvenes que en personas de más de 30 años. No obstante, no hace distinción entre los sexos, ya que aparece de igual manera en varones y en mujeres. Cuanto más entrenada esté la persona, menor preponderancia tendrá a padecer este dolor.

¿Cómo evitar el flato?

El hábito de evitar comidas que inflamen el estómago o los intestinos es un buen comienzo para evitar el flato. También es importante entrenar los pulmones y el diafragma, sosteniendo la respiración al mismo ritmo la mayor cantidad de tiempo.

Otros recursos a tener en cuenta y que sirven para realizar deportes de manera responsable son:

  • Salir a correr, nadar o hacer aeróbic con el estómago lo más liviano posible.
  • Beber agua a pequeños sorbos durante el entrenamiento.
Tips para beber más agua durante el día.

  • Elegir un calzado idóneo para cada tipo de actividad física.
  • Visitar un fisioterapeuta en caso de cifosis.
  • Calentar los músculos antes de entrenar.

¿Qué hacer si aparece el dolor?

En primer lugar, no hay que detener el movimiento de manera abrupta. Lo mejor es presionar el área de dolor y muy lentamente flexionar el tronco; cuando el dolor comienza a irse, hay que realizar un movimiento lateral estirando el costado en el que hubo flato. Tras esto, ya se pueden retomar los ejercicios habituales.

  • Emilio Juan García. Por qué tengo flato. Instituo Aragonés de la Rodilla. Extraído de: http://www.traumazaragoza.com/traumazaragoza.com/Documentacion_files/%C2%BFPor%20que%CC%81%20tengo%20flato%3F.pdf
  • Pérez Ayán, C. Revista Andaluza de Medicina del Deporte. 2010. Dolor abdominal transitorio vinculado al ejercicio. Extraído de: https://www.redalyc.org/pdf/3233/323327663005.pdf