Hábitos para despertarte con el vientre plano

Francisco María García · 26 julio, 2018
Las dietas desesperadas y largas jornadas en un gimnasio suelen formar parte de las rutinas de quienes buscan evitar la acumulación de grasa en la zona abdominal, y quienes optan por cremas caseras o fórmulas comerciales, e incluso, hay extremos que llegan a situaciones como ejercitarse al aire libre en pleno verano utilizando ropa abrigada

El ser humano es un animal de costumbres. Los hábitos que adopta de forma regular condicionan su estado físico, en gran parte su salud y en general influyen mucho respecto a la calidad de vida. Es un objetivo despertar todas las mañanas con el vientre plano; en ocasiones, incluso es una obsesión.

¿Somos lo que comemos?

El primer paso para tener un vientre plano es llevar una dieta balanceada. Hay que evitar las grasas saturadas, el exceso de azúcares y de sodio. La lactosa es otro elemento controvertido a la hora de mantener una figura tonificada y en perfectas proporciones.

Una alimentación equilibrada debe incluir la cantidad suficiente de agua. En líneas generales, el cuerpo humano no puede funcionar correctamente sino está bien hidratado. Las bebidas gaseosas, refrescos y los zumos edulcorados no cuentan, y además pueden ser contraproducentes.

Agua que bebes al día.

Atención con algunos alimentos

El yogur está indicado dentro de muchas rutinas para optimizar la salud. Esta preparación tan antigua que nace de la fermentación de la leche, alberga más de 100 bacterias vivas con altas cantidades de vitamina B; estos principios activos son indispensables para blindar el sistema inmunológico.

También el yogur tiene efectos positivos sobre el intestino y todo el aparato digestivo. Disminuye el colesterol, evita el estreñimiento, la diarrea y disminuye el colesterol; además, aporta al organismo calcio, magnesio y fósforo. Pero cuando el plan es despertar con el vientre plano, no siempre el yogur es la mejor opción.

El alto contenido de lactosa y los azúcares procesados de este producto, lo vuelven difícil de digerir, produciendo hinchazón sobre la zona abdominal. Aunque hay expertos que desaconsejan el consumo de yogur solo en horas nocturnas, otros especialistas recomiendan sacarlo por completo del menú.

Vientre plano y golosinas: una combinación imposible

Las chucherías son, en líneas generales, contrarias a la dieta balanceada y la alimentación saludable. Su alta cantidad de sustancias químicas y azúcares altamente procesados les convierte en adversarios de la dieta sana. Incluso las presentaciones ‘sin azúcar’ han demostrado ser todavía más dañinas.

También hay golosinas ‘supuestamente saludables’, que están contraindicadas dentro de los planes para mantener el vientre plano. Es el caso de los frutos deshidratados, que aún cuando son ricos en nutrientes y fibra, son altos en fructosa. Hay que recordar que este tipo de azúcar simple suele considerarse dentro de los edulcorantes nutritivos.

Los efectos de la fibra en el deporte.

Otras alertas

Las barras energéticas son otros productos que deben tomarse con muchas reservas. Algunos de sus ingredientes frecuentes, como el suero de leche o las semillas de soja, son generadores de gases. En la práctica, estos pequeños comprimidos suelen aportar más calorías de las requeridas.

Las gomas de mascar o chicles tampoco deberían formar parte de los hábitos, aunque no tengan azúcar añadida. Además de inflar el vientre al llenarlo de flatulencias, la acción constante de masticar despierta el hambre.

¿Cuánto ejercicio hay que hacer?

Esta es una pregunta frecuente, no solo bajo la premisa de mantener el vientre plano, sino para la salud en general. Aunque no parece haber un límite superior que marque el exceso de ejercicio, puede ser suficiente con una caminata de media hora al día de lunes a viernes, con constancia y disciplina.

Para los que no disponen de mucho tiempo, los ejercicios isométricos suelen ser muy recomendados, además de ser muy eficientes. Este tipo de rutinas constituyen un eficaz entrenamiento alternativo; en ellos se somete los músculos a tensiones, pero sin realizar mucho movimiento.

Los isométricos son ejercicios que se utilizan en la rehabilitación, pues fortalecen los músculos sin tener efectos sobre las articulaciones. Hay una gran variedad de este tipo de rutinas, y pueden llevarse a cabo incluso en casa.

Cero estrés

La obsesión con un vientre plano puede ser el primer paso para no conseguirlo. Algunos preparadores físicos recomiendan fijarse en otras zonas del cuerpo, para evitar la presión.

Para controlar los niveles de ansiedad, son muy recomendadas actividades como el yoga. Junto a sus beneficios mentales y de relajación, se trata de una actividad física con amplios efectos positivos sobre la musculatura.