¿Por qué me cuesta dormir?

Paco María García 22 febrero, 2018

Conciliar el sueño es una tarea que suele ser muy difícil para algunas personas. De hecho, cada día miles de pacientes realizan consultas relacionadas con el insomnio. La pregunta más común es “¿por qué me cuesta dormir?”.

No lograr cumplir con las horas de descanso ocasiona que el nuevo día se convierta en un camino cuesta arriba. Del mismo modo ocurre cuando el sueño no es reparador; falta de energía, problemas de concentración, bajo rendimiento y mal humor, son características básicas para quienes no pueden dormir.

Las causas por las cuales nos cuesta dormir

  • Alteraciones anímicas. Quienes padecen depresión o niveles excesivos de ansiedad pueden tener trastornos del sueño. La mente no logra llegar a un estado de relajación.
  • Ausencia de hábitos de sueño. El organismo necesita tener algunas rutinas asociadas al momento de dormir; si siempre se cambia el horario o el ambiente será difícil entrar en somnolencia. Es bueno ir preparando el cuerpo para llegar a ese momento ya preparado.
  • Ver televisión o películas en la cama. Aunque puede resultar un placer para muchos, está comprobado que afecta al descanso. De acuerdo al programa que se mire, el cerebro se mantiene en actividad constante. Los estímulos visuales y auditivos generan mayor excitación en el organismo.
  • Utilizar el móvil. Al igual que el punto anterior, el uso de celulares tiene consecuencias negativas para el sueño. Funciona como un estimulante y no permite que el cerebro pase a un estado de relajación; además, el brillo de la pantalla en la oscuridad es dañino para los ojos.
  • Problemas y estrés. Es real que en la actualidad existen demasiados problemas que las personas deben afrontar a diario. Los niños, la educación, la estabilidad laboral, la economía del hogar son un tema de reflexión.
  • Pensar cada minuto en las soluciones a cada particularidad impide cerrar los ojos y relajarse. De igual forma, las situaciones estresantes causan contracturas musculares dolorosas e incómodas.
  • Consumo de cafeína y azúcares. Algunos productos, además del café, contienen este ingrediente que mantiene despierta a la persona. Café, té, gaseosas y chocolate son un enemigo de la cama.

 

Hacer ejercicio, leer, evitar el alcohol

  • Ejercicios nocturnos. Es real que hacer actividades deportivas pueden ocasionar cansancio en la persona. El cansancio no tiene relación directa con el sueño.
  • Se aconseja a las personas que comentan “me cuesta dormir” que los ejercicios físicos los realicen por la mañana. Si se hacen poco antes de ir a la habitación el cuerpo está con toda la energía a flor de piel.
  • Excesos de alcohol. Este tipo de bebidas afectan al organismo en su totalidad. Puede que al inicio la persona logre dormirse. Pero no habrá un descanso correcto y al comenzar el día las consecuencias son peores que el insomnio.
  • Desequilibrio ambiental. Es necesario que el entorno sea propicio para un buen dormir. Para que el cuerpo llegue al estado de relajación completo todos los sentidos deben estar en equilibrio.
  • Una cama cómoda y suave al tacto son indispensables. La oscuridad provoca que la vista no encuentre entretenimiento y se cierren los ojos. El olfato también cuenta y si se estimula con malos olores o ambientes pesados no se logra el efecto deseado. Lo mismo sucede con la audición, para descansar verdaderamente se necesita silencio.
  • Lecturas reflexivas y analíticas. Si bien tener la costumbre de leer puede ser un buen acto antes de despedirse hasta el día siguiente, hay que saber qué leer. Las lecturas que incitan a la reflexión o el análisis pone en actividad el cerebro.
  • Postura corporal. Así como existen consejos para acomodar el cuerpo en las actividades de oficina, hay que elegir la postura al dormir. En ocasiones puede suceder que, por motivos externos, dolencias, lesiones, etc., no se pueda tener la posición más cómoda. Hay que elegir una postura y quedarse allí hasta dormirse; comenzar a dar vueltas en la cama genera nerviosismo.

 

¿Qué hacer si me cuesta dormir?

Quienes sufren trastornos de sueño deben comenzar por detectar cuál es la verdadera causa. Puede ser una o varias a la vez. A continuación, hay que intentar trabajar en la solución; incluso si es necesario visitar un médico o aprender técnicas de relajación.

Siempre hay que recordar que el momento de descanso debe ser algo realmente placentero, y como tal hay que prepararlo un buen rato antes de irse a la cama.

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