Prueba de Ruffier Dickson: protocolo y análisis

Francisco María García · 28 marzo, 2019
Cada persona tiene una capacidad física determinada, que puede ser apta o no para algunos ejercicios. Con la prueba de Ruffier Dickson, se llega a la aplicación de una fórmula que servirá para analizar la situación particular de cada deportista.

La prueba de Ruffier Dickson es una forma sencilla de conocer la respuesta del corazón ante el esfuerzo físico. La adaptación y recuperación cardíaca se ponen en evaluación frente a la actividad física. El resultado es el estado de forma que tiene una persona.

Este test es muy sencillo de realizar y lleva tan solo unos minutos. Cualquier individuo puede hacer la prueba en la comodidad de su hogar. Solo se trata de ser muy sinceros y atentos con las valoraciones; se realiza el cálculo y, con el resultado en mano, se toman las medidas necesarias.

Las personas que realicen la prueba de Ruffier Dickson necesitan solo saber contar las pulsaciones y realizar sentadillas. Este ejercicio se practica de pie, con el tronco derecho en ángulo de 90 grados y manos en la cadera. Desde allí, el movimiento consiste en flexionar y extender las piernas a ritmo veloz y parejo.

¿Cómo se realiza la prueba de Ruffier Dickson?

El test, muy utilizado en la década del ochenta para valorar a deportistas franceses, consiste en medir las pulsaciones en tres momentos diferentes durante un minuto. Algunos optan por hacer la medición durante 15 segundos y multiplicar por cuatro.

  • P1: antes de iniciar la actividad física, con el organismo aún en reposo. Puede ser de pie o sentado.
  • P2: apenas finalizada la actividad física, inmediatamente después de finalizados los ejercicios.
  • P3: después de un minuto de recuperación, se descansa un minuto a partir de la P2 y se controla nuevamente.

El ejercicio que se realiza luego de la primera valoración (P0) es la realización de 30 sentadillas en 45 segundos. Para las mujeres, se exige que sean 20 en 30 segundos.

Es importante aclarar que el número es el mínimo que se debe lograr en ese tiempo. Es decir, si se cumplen con las 30 antes de los 45 segundos, hay que seguir hasta alcanzar el tiempo establecido.

Hacer las sentadillas correctamente.

Con todos los datos a la vista, se utiliza la siguiente fórmula:

I= (P1 + P2 + P3) – 200 / 10

¿Cómo analizar los resultados de la prueba de Ruffier?

El resultado de la fórmula es el índice del estado cardíaco de la persona. Según la franja en la que se encuentre, se puede deducir si tiene un corazón atlético o si debe realizar algún control médico.

  • 0 a 4: se encuentra en óptimas condiciones para la realización de esfuerzos físicos de corto plazo.
  • 4 a 8: tiene un corazón lo suficientemente apto para las actividades físicas.
  • 8 a 12: debería realizar un plan para recuperar el estado físico adecuado.
  • 12 a 16: es aconsejable hacer una visita a un profesional de la salud para una revisión exhaustiva.
  • Más de 16: es un índice de que revela mal estado o un corazón débil.

Ejemplo de prueba de Ruffier Dickson

(80 + 125 + 90) – 200 / 10 = 9.5

En este ejemplo, el resultado se encuentra en la tercera franja posible de la tabla. Por lo tanto, se trata de un estado físico fuera de los rangos ideales. No significa que tenga problemas cardíacos, pero quizá necesite un plan para mejorar.

Variante para atletas de alto rendimiento

Las características de este examen son las mismas que en el test de Ruffier. Sin embargo, las exigencias son mayores. La fórmula para conocer el índice varía en el caso de los deportistas de competición.

I= ((P1 – 70) + 2 * (P2 – P0)) / 10

Los resultados de referencia son:

  • 0 a 3= excelente
  • 3 a 6= normal
  • 6 a 8= débil
  • Mayor a 8= no está en condiciones para deportes de alto rendimiento
Medir las pulsaciones mientras realizas cardio es importante para realizar un seguimiento de tu estado de salud.

Ejemplo

Si se toman las mismas mediciones de pulsaciones que en el caso anterior, la resultante sería:

I= (55 + 2 * 10) / 10

I= (55 + 20) / 10

I= 75 / 10 = 7.5

Los mismos niveles con un cálculo diferenciado para atletas profesionales tienen índices diferentes. Con esos valores, la persona no estaría apta para la competición sin un acompañamiento médico. Es decir, ese estado físico podría ser aceptable en una persona aficionada, pero no para los atletas.

La prueba de Ruffier Dickson se realiza con la fórmula que corresponda según el entrenamiento de cada persona. Es la manera más segura de conocer con certeza el verdadero estado de forma.

  • Universidad de Granada. 2011. Evaluación de la condición física. Extraído de: https://www.ugr.es/~cts262/ES/documents/PowerPoint-Practicascondicionfisica_FisiologiaGeneral_2011.pdf
  • Instituto Educación Secundaria Alfonxo X el Sabio. Toledo. 2018. Test de Ruffier. Extraído de: https://iesalfonsox.es/wp-content/uploads/2018/08/TEST-DE-RUFFIER.pdf