Críticas a la magnetoterapia: ¿es un método efectivo?

Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
La magnetoterapia a veces se utiliza como un comodín para tratar patologías para las no está científicamente demostrada. Esta es una de las razones por la que muchos la critican y dudan de su eficacia.
 

El uso de la magnetoterapia se pone en duda debido a la existencia de artículos científicos que aprueban su efectividad y otros que lo desmienten. Sin embargo, en las universidades se enseña su uso y en muchas clínicas y hospitales se utiliza. Por lo tanto, ¿son válidas las críticas a la magnetoterapia? ¿Realmente es una técnica útil y validada?

La magnetoterapia: principios básicos

Para situarnos, describamos brevemente de qué trata la magnetoterapia. Esta técnica consiste en utilizar campos magnéticos para curar las patologías con las que acuda el paciente a la consulta del fisioterapeuta o a rehabilitación.

La parte del cuerpo afectada se suele introducir en un cilindro, el cual envía ondas magnéticas de un lado hacia el otro. De esta manera, las fuerzas atraviesan la zona corporal patológica, por lo que actúan en profundidad.

Sin embargo, al ser una técnica basada en elementos físicos con limitada evidencia científica, su uso se pone en duda con frecuencia. Desde luego, esto es bueno, ya que debemos utilizar técnicas cuya efectividad esté demostrada.

Lo que ocurre es que realizar un número suficiente de estudios con esta técnica resulta complicado. Se pueden aplicar ondas continuas o de manera pulsátil, hay gran variedad de intensidades y su supuesto efecto sobre todo tipo de tejidos significa que habría que estudiar cómo afecta a cada uno de manera individual.

 

Es más, la magnetoterapia se ha utilizado para tratar un amplio abanico de patologías, añadiendo otro componente de dificultad de cara a verificar su utilidad para todos ellos. Hay ciertos casos para los que su efectividad está demostrada, otros en los que no tiene efecto y otros para los que falta investigar más a fondo.

Chica con magnetoterapia en el brazo.

Críticas a la magnetoterapia

Precisamente, el hecho de que en ciertas instalaciones se utilice la magnetoterapia como una panacea para casi cualquier dolencia atrae las críticas. Se utiliza para la inflamación, para dolores musculoesqueléticos, para tratar fracturas, para dolores crónicos, para ayudar a la circulación…

La realidad es que no existen estudios científicos que avalen su uso en todos estos casos. De hecho, hay algunas investigaciones, como una publicada en 2006 en el British Medical Journal, que directamente cuestionan su eficacia en cualquier caso y se limitan a hablar de su elevado precio.

Otros, en cambio, confirman que no es efectivo para tratar el dolor. Tal es el caso de un estudio publicado en 2007 por el Canadian Medical Association Journal.

 

Casos comprobados

Por otro lado, también existen estudios que verifican su utilidad de cara a la consolidación ósea tras una fractura. En algunas investigaciones, como una de 2002 publicada por la Revista Mexicana de Medicina Física y Rehabilitación, se ve cómo el efecto de los campos magnéticos estimula el crecimiento óseo y acelera la recuperación.

También existe evidencia que respalda su uso en casos de osteoartrosis. Un estudio de 2008 publicado en la Revista Médica de Costa Rica y Centroamérica verificó que existía mejoría respecto al dolor que sentían los pacientes, y también se producía una mejora en la calidad del descanso del paciente.

Entonces, ¿qué hacemos con ella?

En vista de todo lo anterior, hay que dejar claro que los críticos tienen razón en cuanto a que su uso es desmedido. Incluso se venden equipos de magnetoterapia para que la gente se lo aplique en casa, a la vez que se dice que cura hasta el estrés. Esta percepción de que la magnetoterapia va a curar cualquier dolencia como mucho hará que actúe el efecto placebo.

 

La realidad es que, como con cualquier tipo de terapia, su uso debe estar sujeto a la prescripción de un especialista. No solo eso, si no que debemos saber exactamente cómo aplicarlo, durante cuánto tiempo y estar seguros de utilizar maquinaria correcta.

Especialista aplicando magnetoterapia a paciente.

En vista de la literatura existente, que un centro utilice la magnetoterapia para ayudar a consolidar fracturas o como complemento para llevar mejor un proceso artrósico será correcto.

Sin embargo, no debería ser utilizado en casos de dolor lumbar inespecífico ni fibromialgia, por ejemplo. En estos casos, su efecto no será negativo, pero el especialista debe conocer otras formas mucho más eficaces de tratar estas patologías.

También hay que mencionar que la falta de estudios no significa que una técnica no sea efectiva. Puede darse el caso que no se haya estudiado lo suficiente, pero que en la práctica clínica se observen resultados positivos.

Críticas a la magnetoterapia: seguir la evidencia científica debe ser prioridad

Por todo lo expuesto anteriormente, como con todas las modalidades terapéuticas, lo mejor será limitar su uso a casos específicos. Si en los próximos años se demuestra su eficacia para otro tipo de patologías, perfecto; si se prueba lo contrario, el profesional también deberá adaptarse.

 

En el mundo de la fisioterapia se publican cientos de estudios todos los años. El pensamiento de los profesionales debe estar abierto a cambios dependiendo de sus resultados.

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  • S. Cano, G. Diez, H. León, et al. Tratamiento de las fracturas no-unión y en el retardo de la consolidación con aplicación de la magnetoterapia. Rev Mex Med Fis Rehab; 14 (1). 2002.
  • C. Abadía, A. Mesén. Eficacia de la magnetoterapia en pacientes con osteoartrosis. Rev Med Cos Cen; 65 (582). 2008.