Rehabilitación de una rotura del ligamento cruzado anterior

4 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Esta lesión nos llevará aproximadamente seis meses de recuperación. Debemos tener paciencia y ser constantes para volver a la actividad normal.

La rotura del ligamento cruzado anterior es una lesión muy importante y limitante. Prohíbe la práctica deportiva y condiciona la vida diaria en general, suele requerir cirugía y hay que asegurarse de realizar una recuperación completa. Te ofrecemos más información sobre esta lesión y cómo irá la rehabilitación.

Rotura del ligamento cruzado anterior

El ligamento cruzado anterior de la rodilla es un tejido que va desde el cóndilo lateral del fémur a la zona antero-medial de la tibia. Es decir, empieza en la parte trasera y externa de la rodilla y se inserta en una posición anterior y centrada. Por lo tanto, su función es la de estabilizar la rodilla, previniendo que la tibia se desplace hacia adelante con respecto al fémur.

Es un tejido que se lesiona con frecuencia debido al mecanismo lesional: frenar o cambiar bruscamente de dirección con el pie en el suelo. También se da en casos en los que la extremidad está apoyada y existe un traumatismo brusco sobre la zona lateral de la pierna.

En tercer lugar, podemos lesionarlo nosotros mismos; por ejemplo, intentando chutar un balón pero errando y que no contactemos con él. En los tres casos, el ligamento no es capaz de aguantar tanta fuerza y se produce una rotura.

Debido a este mecanismo lesional, los deportistas más propensos a sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior son los esquiadores, futbolistas o baloncestistas, entre otros.

Recuperación

Existe una minoría de personas que sufren una rotura de este ligamento que no precisan cirugía. Esto es así cuando el ligamento no se ha roto del todo y todavía perdura cierta estabilidad articular; por ende, es una lesión asintomática que les permite realizar sus actividades del día a día.

En estos casos, puede valer un tratamiento conservador consistente en reposo inicial, reentrenamiento y fortalecimiento muscular y trabajo propioceptivo posterior.

Para la rehabilitación del ligamento cruzado, se debe conocer bien el grado de rompimiento.
Imagen: telediariodigital.net

Sin embargo, en la mayoría de casos, el ligamento se rompe totalmente, existe gran inestabilidad articular y es necesaria la cirugía. En cuanto a la cirugía, será preferible la artroscopia, por ser menos invasiva y compleja, aunque también existen técnicas de cirugía abierta.

Rotura del ligamento cruzado anterior: rehabilitación

La rehabilitación tras una cirugía para reparar una rotura del ligamento cruzado anterior será, a grandes rasgos, la siguiente:

Primeras cuatro semanas

En este primer mes tras la operación, nuestra tarea inicial será lidiar con la inflamación. Deberemos guardar reposo, realizar aplicaciones de hielo y tener la extremidad elevada con compresión.

En segundo lugar, ya sin los puntos de sutura, procederemos a iniciar movimientos de flexión de rodilla para empezar a ganar rango de movimiento. Continuaremos con la aplicación de hielo, y cualquier desplazamiento debe ser con muletas. También será interesante realizar trabajo cicatricial, para que la cicatriz no presente problemas en el futuro.

A partir de la tercera semana, ya podemos empezar a reeducar la marcha, así como seguir con los ejercicios de flexión y movilización general de la pierna; en la cuarta, ya empezaremos con ejercicios de propiocepción y bicicleta.

Durante el segundo mes

En esta etapa, la recuperación se centrará en continuar con ejercicios de propiocepción, seguir ganando rango de movimiento y aumentar la fuerza muscular gradualmente. Seguiremos realizando marcha, pero todavía con mucho cuidado de no realizar ningún movimiento que pudiera poner en peligro la estructura operada.

Del tercer al sexto mes

Será la última fase de la recuperación del tiempo que se estima necesario para la rehabilitación de esta patología. Durante estos tres meses, iremos añadiendo mayores niveles de dificultad a nuestros entrenamientos.

Chica tratando una bursitis de rodilla con ejercicios.

Por ejemplo, iremos incrementando el peso a nuestros ejercicios de fortalecimiento. Y finalmente, añadiremos gradualmente ejercicios que incluyan correr, frenadas y saltos.

A partir de aquí, ya podemos volver a nuestra vida normal. Eso sí, con precaución; el hecho de que estemos recuperados no significa que no nos podamos volver a lesionar. Sobre todo si practicamos un deporte, llegar a realizar el gesto deportivo como antes de la lesión todavía nos puede llevar otro par de meses.

Como siempre, empezaremos realizando el gesto de manera segura, y con el tiempo añadiremos desequilibrios, fuerzas, movimientos complejos, etc. Si se cumple con cada etapa del proceso, las probabilidades de éxito son muy buenas. ¡Ánimo!

  • Reconstrucción del ligamento cruzado anterior. J. Vaquero, J.A. Calvo, F. Forriol. Trauma, Vol. 19, Nº. Extra 1 (Suplemento), 2008, págs. 22-38
  • Ruptura de ligamento cruzado anterior en mujeres deportistas. L. Alanís-Blancas, P. Zamora, Á. Cruz. Anales Médicos de la Asociación Médica del Centro Médico ABC. 2012; 57 (2).
  • Protocolo cinético en la rotura del ligamento cruzado anterior. G. López, L. Fernández, J. Gutiérrez, et al. Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Volume 55, Issue 1, 2011, Pages 9-18