Ingredientes a evitar en los alimentos

Jorge Camon · 22 marzo, 2018
Hoy en día muchos alimentos llevan una serie de compuestos que no favorecen en absoluto nuestra salud, y cuyo único fin es el de abaratar costes y aumentar al máximo el periodo de caducidad de los alimentos; estate alerta para evitarlos en la medida de lo posible

Desde hace años, se han introducido en la comida muchos colores artificiales, edulcorantes y emulsionantes, lo que ha provocado efectos en nuestra salud actual. A continuación, exponemos una lista con los ingredientes a evitar en los alimentos, en la medida de lo posible.

Endulzantes artificiales

Los estudios han demostrado que al probar algo dulce aumenta el hambre, independientemente de las calorías, y el consumo de endulzantes artificiales ha demostrado causar un mayor aumento de peso que consumir azúcar.

El aspartamo parece tener el efecto más pronunciado, pero lo mismo se aplica para otros endulzantes artificiales, como la sucralosa; puede causar o agravar la enfermedad inflamatoria intestinal debido a que interfiere con la función gastrointestinal.

Los endulzantes artificiales aumentan el riesgo de diabetes. Un estudio reciente en la revista Nature demuestra que alteran negativamente su microbiota intestinal. Por ejemplo, el endulzante artificial de mayor venta, la Splenda o sucralosa, puede destruir hasta el 50% de su flora intestinal benéfica.

Grasas trans y aceites vegetales, ingredientes a evitar por excelencia

Uno de los ingredientes a evitar en la comida son las grasas trans.

En primer lugar, las grasas trans promueven la inflamación, que es un punto de referencia de la mayoría de las enfermedades crónicas. También interfieren en la función básica de la membrana celular, lo que puede suponer un comienzo para el cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Las grasas trans pueden aumentar radicalmente el riesgo de accidente cerebrovascular. Un estudio en 2010 que involucró a mujeres posmenopáusicas, encontró una incidencia un 30% más elevada de accidentes cerebrovasculares isquémicos entre las mujeres cuyo consumo diario de grasas trans era el más elevado.

Respecto a los aceites vegetales hidrogenados, están presentes en la mayoría de los alimentos procesados, entre los que se incluyen las galletas, alimentos fritos y muchos otros. Hoy en día, las personas en Estados Unidos comen más de 1 000 000 veces más aceites vegetales que a principios del siglo 20; representan entre un siete y ocho por ciento todas las calorías consumidas.

A diferencia de las grasas trans, los aceites vegetales continúan siendo ignorados, a pesar de que se convierten en subproductos de oxidación tóxicos cuando son calentados. Sin duda alguna, uno de los principales ingredientes a evitar en alimentos.

Sabores artificiales

Algunos sabores artificiales pueden suponer preocupaciones muy graves para nuestra salud. Por ejemplo, el sabor a mantequilla agregado a las palomitas de microondas, lo aporta el componente diacetilo. Este tiene varias implicaciones para la salud del cerebro y puede contribuir a las placas beta amiloide, que se asocian con el desarrollo del Alzheimer.

Glutamato monosódico

El glutamato monosódico es una excitotoxina. Este potenciador del sabor, a menudo está relacionado con la comida china, pero en la actualidad es añadido a un número incontable de productos alimenticios procesados, desde comida congelada y aderezo para ensalada, hasta patatas fritas y carnes.

Este componente de los alimentos, está directamente relacionado con la obesidad, daño en los ojos, dolores de cabeza, fatiga, desorientación, depresión, palpitaciones, entumecimiento y hormigueo; consecuencias suficientes para ser uno de los ingredientes a evitar.

No es cierto que solo podamos congelar los productos frescos.

Colorantes

Nueve de los colorantes alimentarios actualmente aprobados en los Estados Unidos, están relacionados con problemas de salud. Diferentes estudios realizados por la industria química, demuestran que puede provocar desde hiperactividad y reacciones alérgicas, hasta cáncer.

Por ejemplo, el Rojo 40, que es el colorante más utilizado, puede acelerar la aparición de tumores en el sistema inmune de los ratones, mientras que también desencadena la hiperactividad en los niños. Otro ejemplo, es el Azul 2, utilizado en dulces, bebidas, alimentos para mascotas y más, estuvo vinculado a tumores cerebrales.

Uno de los ingredientes a evitar en las comidas son las bebidas gaseosas y estimulantes.

Jarabe de maíz de alta fructosa

El jarabe de maíz de alta fructosa contiene la forma libre de monosacáridos de fructosa y glucosa. La fructosa se metaboliza principalmente en el hígado, ya que es el único órgano que es capaz de hacerlo.

En el hígado, la fructosa se metaboliza al igual que el alcohol, causando disfunción metabólica mitocondrial en la misma manera que el etanol y otras toxinas. Y al igual que el alcohol, su cuerpo convierte la fructosa directamente en grasa.

Conservantes

Los conservantes alargan la vida útil de los alimentos, lo que aumentan las ganancias del fabricante. Sin embargo, la mayoría están relacionados con problemas de salud como el cáncer, reacciones alérgicas, y más. Algunos de ellos son el nitrito de sodio, benzoato de sodio o la azodicarbonamida.

Ingredientes transgénicos

El último estudio sobre alimentos transgénicos, que involucró a cerdos, fue uno de los estudios científicos más sólidos jamás realizado sobre los efectos en la salud de una dieta a base de transgénicos.

La mayoría de los cerdos criados en territorio estadounidense, son normalmente alimentados con una mezcla de soja transgénica y maíz. Los investigadores descubrieron que esta alimentación provoca una inflamación severa en el estómago de los cerdos.