¿Cómo se clasifican las lesiones musculares?

Las lesiones musculares se suelen clasificar según la MCS, una clasificación basada en la diferenciación entre una patología estructural y una funcional. Descubre más al respecto en esta lectura.
¿Cómo se clasifican las lesiones musculares?
Joseph Wickman

Revisado y aprobado por el fisioterapeuta Joseph Wickman.

Escrito por Joseph Wickman

Última actualización: 21 octubre, 2023

Se han desarrollado varias teorías para saber cómo se clasifican las lesiones musculares. Algunas se basaban en si la lesión produciría respuesta radiográfica, en tanto que otras se centraban en si había rotura de fibras. Por otro lado, estaban las que simplemente dividían las lesiones en función de la gravedad.

A continuación te vamos a hablar sobre la manera más reciente para clasificar este tipo de lesiones. Se trata de una división más global, que fue ideada tras preguntar a muchos expertos en la materia.

Munich Consensus Statement (MCS)

La MCS es una clasificación que surgió en 2013. Para su confección, se envió una encuesta a muchos expertos en deporte, quienes contestaron con elementos que les parecían de mayor importancia en este aspecto.

Con los resultados, que se exponen en un artículo de la revista British journal of sports medicine, la clasificación que surgió fue una que divide las lesiones atendiendo a si se trata de un trastorno funcional o estructural. Veamos las distintas categorías que propone esta clasificación.



Agujetas y patologías asociadas a la fatiga

La primera categoría se asocia con patologías derivadas de un esfuerzo físico intenso en el que el músculo se resiente, pero no sufre una lesión severa.

Por un lado, engloba la rigidez y mayor predisposición a la lesión de los músculos al realizar mucho ejercicio. En este caso, la fatiga puede causar mayor dolor y, si no se descansa, puede dar lugar a patologías peores.

Hacer ejercicio con agujetas puede conducir a una lesión más grave.

Por otra parte, también incluye el dolor que se produce varias horas después, es decir, las agujetas. Estas también requieren reposo relativo y las molestias se van en menos de una semana.

Patologías neuromusculares

El segundo grupo de patologías son las que parten de una base neurológica. En este grupo están las lesiones centrales y las periféricas, dependiendo de qué parte de la transmisión de la señal nerviosa se haya visto afectada.

Es decir, puede haber una lesión a nivel de la médula espinal o de un nervio periférico. Claramente, estamos ante lesiones más graves, que requerirán terapias más complejas.

Lesiones estructurales

Según la MCS, la siguiente categoría en la que se clasifican las lesiones musculares es una que a su vez se divide en dos. Por lesiones estructurales se entiende una lesión que tiene signos radiológicos, es decir, que el médico nos hará una prueba y se verá claramente una lesión.

También hay que añadir que son lesiones estructurales indirectas. Por indirectas se entiende que el músculo ha sido estirado de forma abrupta e intensa y se ha producido un daño.

Roturas parciales

Estas roturas afectan a un número reducido de fibras musculares. También se verán envueltos en mayor o menor medida los tejidos que envuelven al músculo y sus subdivisiones de fibras.

Roturas (sub)totales y avulsiones tendinosas

Como es muy infrecuente que haya una rotura total del músculo, esta categoría también incluye roturas de grandes paquetes musculares. La MCS establece que se considera subtotal cuando se rompe más del 50 % del diámetro del músculo. Por otra parte, las avulsiones ocurren cuando el tendón, que une el músculo al hueso, se rompe en el origen o inserción. Este tipo de lesiones se siguen estudiando.

Contusiones

La última categoría de la MCS son las contusiones, es decir, una lesión directa. En este caso, el músculo es lesionado por un traumatismo directo. Por ejemplo, una patada o un rodillazo practicando algún deporte.

Mujer sufre una lesión en el tobillo en un partido de fútbol.

Estas lesiones se dividen en 3 grados según la gravedad y no tiene por qué haber daño estructural. Es decir, puede haber rotura de fibras musculares, pero también puede no haber rotura alguna. Es por ello que los deportistas, cuando sufren este tipo de lesión, con frecuencia son capaces de seguir jugando.

Sin embargo, también hay que tener cuidado con las contusiones, dado que si no son tratadas o se las ignora del todo, pueden dar lugar a sangrado intenso o lesiones más graves.



Las clasificaciones de las lesiones pueden variar

Este criterio para determinar cómo se clasifican las lesiones musculares del 2013 es el más reciente y, por tanto, el que se usa de referencia. Sin embargo, la clasificación anterior era del 2007, así que no es descartable que, a medida que se tenga más conocimiento, cambien las clasificaciones.

Por ahora, la MCS es la que se usa como referencia y ayuda a entender verdaderamente a qué tipo de lesión nos enfrentamos. En todo caso, consultar con un profesional para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuado es fundamental.


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