La posturitis: síntomas y tratamiento

Aunque parezca un término poco usual, la posturitis en la fisioterapia es bien conocida. Son dolencias que suelen localizarse la zona lumbar y en la región cervical. Las malas posturas cuando dormimos, trabajamos, y también al ejercitarse, en caso de los deportistas, suelen ser las responsables de esta afección.
La posturitis: síntomas y tratamiento
Abel Verdejo

Revisado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo.

Última actualización: 26 mayo, 2023

En el campo de la fisioterapia, la posturitis aguda es una afección bastante común. Se trata de una serie de dolencias, casi siempre focalizadas la zona lumbar y en la región cervical. Las malas posturas, la falta de actividad física, el sedentarismo o transportar un exceso de peso son los principales detonantes.

Las lesiones de quienes están mucho tiempo delante de un ordenador, o las más conocidas lesiones de futbolistas, nos aportan información sobre la posturitis. Son muchos los niños de España que padecen de dolores de espalda antes de llegar a los 15 años; también es considerable el número de empleados que sufren de lo mismo.

Asimismo, hay un elevado porcentaje de deportistas y personas que hacen ejercicio que padecen de posturitis. La buena noticia es que la aparición de este problema se puede prevenir simplemente con adoptar una buena postura mientras trabajamos, vemos la televisión o cuando hacemos deporte.

La sensibilidad postural

El sistema nervioso de nuestro cuerpo es el responsable de las sensaciones que tenemos al adoptar determinadas posturas. Cuando hacemos ejercicios físicos, antes de controlar la postura siguiente que haremos, es preciso obtener información del entorno que nos rodea.

¿Cómo obtenemos esos datos sobre el espacio en el que nos ejercitamos? Lo hacemos con un determinado tipo de neuronas, que se encargan de recibir y enviar estímulos. Hay dos clases de estímulos: por un lado, están los que recibimos en nuestro cerebro, y por otro, los que se envían fuera de nuestro organismo.

Órganos que intervienen en la posturitis

Estos serían los órganos de nuestro cuerpo que se ven afectados por una mala postura, y en los que se origina esta afección:

Puntos de presión en las articulaciones

La presión producida a través de una mala posición o postura activa estos receptores o puntos de presión. El cerebro recibe la información pertinente y localiza la existencia del punto concreto de esa presión.

Estiramientos lumbares: minimiza dolores.

Si realizamos un ejercicio de pie, con una posición que fuerza los tobillos en exceso, esa información será captada por el cerebro. En caso de que, a pesar de ser conscientes de que estamos presionando estas articulaciones, continuemos haciéndolo, se pueden generar daños a mediano y largo plazo.

Los órganos tendinosos

Se trata, en este caso, de puntos de presión y receptores situados en los tendones; estos nos generan alertas cuando la tensión desarrollada por los músculos es grande o superior a la normal.

Tras la activación de esta ‘alerta’, se pone en marcha una especie de posición de protección de forma automática. Casi sin saberlo, con este mecanismo relajamos la tensión que está forzando demasiado el tendón. Este mecanismo tiene un nombre que le ha dado la comunidad científica: reflejo miotático inverso.

¿Qué es la inervación recíproca?

El concepto de invervación recíproca está relacionado con el sistema nervioso; se trata de mantener un equilibrio neuronal en función de la actividad o ejercicio que se realiza.

Podemos entender este concepto como una forma de coordinar las señales de nuestro sistema nervioso, interactuando con el muscular. Es decir, regulando las diferentes señales de los receptores para proteger la musculatura y las articulaciones ante determinados riesgos.

Husos de sensibilidad muscular

Los husos musculares son receptores que se ubican en la misma estructura de los músculos. Reciben la estimulación en los estiramientos y nos aportan información sobre el grado de estiramiento, de estimulación y la velocidad de la acción.

Los llamados nociceptores

Estos sensores de nuestro cuerpo nos dan información inmediata sobre el peligro o el riesgo de una postura determinada. Lo hacen incluso cuando ya se está generando dolor por la mala posición. De esta forma, podremos reaccionar a tiempo para que no se dañen nuestros tejidos y articulaciones.

Dolores lumbares por levantar mucho peso.

Tono muscular y postural

Realmente, estos dos conceptos son diferentes. El tono muscular hace referencia a la presión que ejercen sobre nuestras articulaciones las fibras musculares.

Por su parte, el llamado tono postural es la fuerza de reacción, generada por nuestro organismo, para compensar dos obstáculos en el ejercicio: la fuerza de la gravedad y la resistencia de estructuras internas de nuestro cuerpo (huesos, músculos, etc.).

En definitiva, para evitar los efectos de la posturitis aguda, lo adecuado es hacer ajustes continuos del tono postural de nuestras articulaciones. Es decir, es necesaria una correcta adaptación del cuerpo ante los ejercicios que realizamos, aunque parezcan en principio poco exigentes.


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