Niños con altas capacidades deportivas: ¿qué características presentan?

11 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Hay niños y niñas con un potencial único para practicar ciertos deportes: tienen una mejor coordinación, mayor fuerza y habilidad que el resto. Saber identificarlos los ayudaría a poder desarrollar todo su potencial.

A menudo solemos decir aquello de que tal niño ha nacido con un balón en los pies. Otros, que llevan el ritmo en el cuerpo o que llegaron al mundo con los reflejos de un adulto. Los niños con altas capacidades deportivas existen y, aunque este hecho no siempre se correlacione con un elevado cociente intelectual, es una realidad que debe detectarse cuanto antes para favorecer todo su potencial.

Tal y como nos indica Howard Gardner en su teoría de las inteligencias múltiples, hay pequeños que pueden destacar en un área más que en otras (matemáticas, música, arte…) alzándose con una serie de habilidades propias que superan a la media.

Sabemos, por ejemplo, que todo chico o chica que presente un cociente intelectual superior a 120 puede ser considerado superdotado. Ahora bien… ¿ocurre lo mismo en el ámbito físico y motriz? ¿Hay niños que presentan unas características propias que los hacen únicos para practicar algún deporte? La respuesta es sí.

Hay pequeños que nos sorprenden con una madurez poco común en cuanto a motricidad, reflejos, fuerza y equilibrio. Además, también pueden destacar por su constitución física y conformar así una particularidad excepcional entre el resto de los niños.

Detectarlos, apoyarlos y favorecer en ellos un desarrollo integral en el que se atienda también el aspecto social y emocional mediará en su bienestar. Conozcamos más datos a continuación.

bailarina representando a los niños con altas capacidades deportivas

Niños con altas capacidades deportivas: características y apoyo necesario

Baloncesto, gimnasia rítmica, atletismo, patinaje, fútbol, tenis… Los niños con altas capacidades deportivas no están siempre apuntados a un club o un equipo. Muchos juegan en la calle o en los patios de las escuelas sin que nadie haya detectado aún su potencial. Es más, a veces, las familias no disponen de recursos para iniciarlos desde bien temprano en esa área deportiva que más les atrae.

Otras veces, los niños con gran potencial deportivo acaban abandonando esa disciplina por falta de compromiso. Son muchas las dificultades a las que hacen frente estos chicos y chicas; es más, algo que debemos tener claro es que el talento no siempre es sinónimo de éxito. Que un niño sea muy bueno jugando al fútbol no significa que acabe dedicándose de manera profesional.

Ello explica un hecho esencial: sin entrenamiento, supervisión, apoyo y compromiso, esa capacidad se queda en nada. Usain Bolt por ejemplo, fue uno de esos niños con altas capacidades deportivas. Desde muy temprano demostró unas habilidades y constitución casi innata para el atletismo. Si no hubiera recibido entrenamiento y apoyo, no hubiera ganado 11 títulos mundiales y 8 olímpicos.

Así, es imprescindible no solo hacer una detección temprana de ese potencial deportivo. Debemos conferirles el mejor apoyo y los recursos para que alcancen todo su potencial si verdaderamente quieren hacer del deporte su forma de vida.

¿Cómo es el niño con altas capacidades para el deporte?

En la actualidad, disponemos de varios recursos para detectar a los niños con altas capacidades para el deporte. El modelo Piqueres, por ejemplo, es uno de ellos. En él, se aboga por una estrategia científica en la que se valoran las siguientes áreas:

  • Detección: se analiza la coordinación, la resistencia, la fuerza y la habilidad del niño a la hora de practicar un deporte determinado.
  • Potencial: capacidad para aprender, responder ante el entrenamiento y su grado de madurez.
  • Capacidad para llevar a cabo esa práctica deportiva de manera estructurada y con un buen compromiso.
  • Capacidad para trabajar de forma concentrada durante largos períodos de tiempo.

Asimismo, y por término medio, es común que el niño o la niña con altas capacidades para el deporte presente estas características:

  • Habilidades físicas para un tipo de deporte desde bien temprano.
  • Gran interés y motivación.
  • Ganas de aprender, entrenar y conocer todo lo relacionado con esa disciplina deportiva.
  • Son niños competitivos.
niño con balón representando a los niños con altas capacidades deportivas

El potencial deportivo no siempre va de la mano de un elevado cociente intelectual

Los niños superdotados o con altas capacidades intelectuales no siempre son buenos en los deportes. Es más, en ocasiones presentan cierta torpeza motora o muestran incluso una elevada movilidad, que a menudo se confunde con hiperactividad.

Por tanto, tener un hijo que presenta un notable potencial deportivo no significa que sea también un superdotado intelectual. No obstante, también puede ocurrir.

Lo más frecuente es que esos pequeños sean muy hábiles cognitivamente en esa área deportiva que los apasiona. Saben planificar, reaccionar, idear técnicas, mostrar una buena atención y concentración, una buena memoria para recordar estrategias, etc.

Lo más importante para ellos es contar con un buen apoyo emocional en todo momento. El deporte debe ser siempre un escenario positivo de crecimiento que no les genere estrés o una presión no acorde con su edad.

Más allá de las habilidades que presente, importa más su desarrollo emocional y social, su oportunidad de disfrutar de la niñez sin la ansiedad de los campeonatos o el miedo a defraudar a un entrenador o a un equipo.

Una habilidad es una ventaja que debe aprovecharse para impulsar la felicidad; ese debe ser, al fin y al cabo, el auténtico objetivo.

  • Brotóns-Piqueres, J. M. (2005). Propuesta de un modelo integral para el proceso de detección, selección y desarrollo de talentos deportivos a largo plazo. Lecturas, educación física y deportes. 91 (10). Recuperado el 02/05/2015.
  • Díaz-Suárez, A.; Morales-Baños, V. & Calvo-García, J. A. (2008). Acercamiento a la detección de talentos deportivos. Lecturas, educación física y deportes. 121 (13). Recuperado el 05/06/2015.