5 formas de mejorar los entrenamientos en cintas de correr

Francisco María García 30 agosto, 2018
Posiblemente sea más sano un paseo por el parque, pero allí no podemos introducir niveles de dificultad y podemos encontrar terrenos irregulares, en una máquina podemos ajustar el entrenamiento a nuestra medida

Cambios de pendiente, intensidad y tipo de movimiento. Aunque parezcan monótonas, las cintas de correr cumplen su objetivo a la perfección: ponernos a quemar calorías y mejorar nuestra resistencia. Por ello y aunque parezca un ejercicio estático, su uso es muy positivo.

Variar la pendiente

Debemos olvidar que esta maquina es solo una cinta ubicada en posición recta en la que se gradúa solo la velocidad. Lo que muchos no conocen es que también se pueden modificar la inclinación del terreno como si camináramos en subida. Este cambio aportará una gran variación a nuestras rutinas.

Mejores cintas de correr.

La primera ventaja es que no tenemos que forzar tanto las articulaciones para quemar la misma cantidad de calorías. La resistencia nos permite realizar un esfuerzo mayor con menor movimiento. En este caso, el peso en contra también nos permitirá fortificar las piernas y glúteos.

Hay que recordar que estos músculos anteriormente mencionados se benefician con la inclinación de la pendiente. Otra ventaja es que se registra un menor impacto en las rodillas y espaldas, algo muy beneficioso para las personas de cierta edad.

Incorpora ejercicios propios de la técnica de carrera

Si de piernas se trata, la técnica de carrera nos ofrece unas cuantas variables de ejercicios. Muchas de ellas necesitan que estemos en un terreno estable, pero otras no tanto.

Por ejemplo, con una velocidad muy baja podemos caminar recto de puntillas o con los talones. Los saltos cortos son otra de las modalidades que podemos intentar sobre las cintas de correr.

También podríamos imitar la posición principal de carrera en el atletismo, o también la caminata de la maratón. Lo mejor de esto es que agregaremos cierta dificultad debido al trabajo de las posturas. Además, respetando las posiciones correctas estaremos ejercitando como se debe.

Varía la rapidez de la cinta

No siempre ir más rápido es sinónimo de quemar calorías. De hecho, si nos desgastamos más rápido hay mayor probabilidad de que desistamos en algún momento. Quizá mucho mejor es alternar velocidades que desgastarnos por querer aplicar mayor intensidad.

De esta forma, podemos más bien variar velocidades y crear estaciones para imponernos retos ante cada intensidad. Debemos recordar que el tiempo en cintas de correr suele oscilar entre 20 y 60 minutos, dependiendo el tipo de cuerpo y el objetivo; ese tiempo puede ser dividido en diversos esquemas de rapidez.

Por ejemplo, se pueden destinar 10 minutos a una fase de calentamiento poco intenso; después podemos hacer de seis a ocho carreras a paso rápido de un minuto. Cada vez que cumplamos el minuto podemos frenar el paso para tomar aire.

Finalmente y como terminación del ejercicio, podemos bajar la velocidad y subir la pendiente. Para terminar, culminamos con cinco minutos de trote lento, más relajado.

Completa el entrenamiento con otro tipo de ejercicios

Esta idea es perfecta para trabajar la musculatura y volumen de las piernas y glúteos. Es factible mantener como entrenamiento principal la carrera en la maquina y  complementar con otros ejercicios. Las sentadillas son una excelente alternativa para hacer este tipo de rutina.

Otra parte que se puede trabajar de forma más especifica son las pantorrillas. Después de la sesión en la maquina, realicemos levantamientos unilaterales con las puntillas de los pies. También es positivo combinar el cardio con una exigente oronda de abdominales.

Debemos recordar que, cuando corremos, básicamente trabajamos la resistencia y quemamos calorías. La ejercitación de la zona abdominal también se beneficia de esta dinámica, así que solo reforzaremos la intención de este tipo de acondicionamiento corporal.

Cintas de correr: alternamos con otras máquinas similares

La cinta de correr no será el único complemento que nos ofrecen en un gimnasio para mover las piernas. También están las bicicletas utilizadas frecuentemente en spinning y las máquinas trotadoras. Si alternamos estas herramientas lograremos hacer nuestro entrenamiento mucho más divertido y dinámico.

En resumen, no existe razón para aburrirnos de las cintas de correr; lo único necesario es alternar ejercicios, crear rutinas y darle la vuelta a la sensación estática. Ya no existe excusa para dejar de bajar esos kilos de más.

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