¿Qué es el ‘powerwalking’ y qué alimentación se debe seguir si se practica?

Francisco María García · 27 octubre, 2018
Pese a que la base del powerwalking es caminar, implica  mucho más que eso, y para que sea realmente efectivo y saludable hay que atender a determinadas condiciones específicas, los estiramientos, ritmo, postura del cuerpo, respiración, son algunos aspectos que hay que considerar al desarrollar powerwalking

El powerwalking es un deporte muy de moda que día a día conquista más adeptos. Pariente cercano del running, esta actividad física se presenta como un deporte sano especialmente sugerido para deportistas ya con cierto bagaje. Aporta los mismos beneficios que salir a correr, pero no exige demasiada preparación física para comenzar.

El cuerpo en el powerwalking

Siempre que se exponga el cuerpo a una actividad diferente de la habitual, es preciso conocer bien las exigencias a las que el organismo tiene que afrontar. A simple vista, quien piense en dedicarse al powerwalking puede imaginarse que “es caminar, y a mí no me cuesta caminar”. Pero es esta una premisa que puede conducir a errores que dañen la salud.

El hecho de caminar como deporte no es lo mismo que caminar paseando, haciendo la compra o en el jardín de la casa. ¿Cómo se desarrolla una sesión de powerwalking?

Dos chicas caminando por un parque.

  • Duración. Generalmente se camina durante cuarenta y cinco minutos como mínimo. La caminata es constante, no se detiene durante todo ese tiempo. Si la persona no está acostumbrada a la actividad física, comenzará con menos tiempo y lo irá extendiendo gradualmente.
  • Distancia a recorrer. Cuando ya se ha logrado cierto nivel de entrenamiento, la distancia aumentará hasta unos cinco kilómetros. El ritmo promedio alcanzará los nueve minutos por kilómetro.
  • El tronco del cuerpo. La postura es muy importante; la espalda debe mantenerse recta, con los hombros hacia atrás y abajo. El abdomen y los glúteos se contraerán ligeramente.
  • Los pies. Una de las ventajas del powerwalking es que las articulaciones no sufren. Para ello es imprescindible que uno de los pies siempre esté en contacto con el suelo. De este modo se evita el impacto que daña las articulaciones.
  • Los brazos. Es aconsejable colocar los brazos flexionados en ángulo de 90 grados con respecto a las caderas. Al caminar se moverán, alternadamente hacia adelante y hacia atrás.
  • La respiración. La intensidad de la respiración debe alcanzar el 75% de la frecuencia cardíaca máxima. Esta frecuencia es diferente en cada persona y depende de muchos factores. Usar pulsómetro permitirá conocer este dato a cada momento.
  • El powerwalking se practica al aire libre. La atención a la alimentación

Además de las pautas para hacer el ejercicio, es indispensable tener en consideración lo que rodea a la dieta del deportista:

  • Como en toda actividad física la hidratación es esencial. Por tanto, es necesario tomar abundante agua antes de cada sesión, para que el cuerpo no sufra la falta de líquido.
  • Es recomendable llevar una botella o cantimplora para beber durante el camino, sobre todo si el sol y el calor son intensos. Si la caminata es de muy larga duración, las sales hidratantes en el agua permitirán recuperar las que se pierden al transpirar.
  • En cuanto a los alimentos sólidos, una caminata de menos de una hora no tiene exigencias calóricas especiales. Por tanto, una dieta saludable y equilibrada normal bastará para mantener el organismo en condiciones óptimas.
  • Si la sesión supera los sesenta minutos, la sugerencia es consumir hidratos de carbono para que no falte la energía. Todo dependerá de la intensidad del ritmo y del físico de cada persona; si es posible, se debería consultar un nutricionista.
Los beneficios de caminar.

Beneficios del powerwalking para la salud

Estos son los beneficios saludables que el powerwalking aporta a nuestro organismo:

  • Favorece la quema de grasa y por tanto el adelgazamiento. Es sencillo mantenerse en la actividad propicia para ello, determinada por la frecuencia cardíaca y por la respiración.
  • Se tonifica la musculatura, sobre todo de las piernas y zona central. Gemelos, glúteos y abdomen llevan la mayor parte del trabajo. El movimiento acompasado de los brazos permite también trabajar los músculos de las extremidades superiores.
  • Realizar powerwalking al aire libre aporta vitamina D, que se vincula con el metabolismo del calcio y con el fósforo.
  • Es una actividad que promueve la higiene mental y los procesos psíquicos saludables.

El powerwalking tiene la gran ventaja de que es apto para todo el mundo, independientemente de la edad y de la condición deportiva. Además, puede adaptarse a los requerimientos de cada persona.