Analizamos a Garbiñe Muguruza

Jorge Camon · 13 noviembre, 2018
La joven tenista ha supuesto la mayor revolución en el tenis femenino de los últimos tiempos, hasta el punto de llegar a disputarle el número 1 del ránking a Serena Williams, una proeza al alcance de muy pocas tenistas

Garbiñe Muguruza Blanco ​​es una jugadora de tenis hispano-venezolana. Dado que tiene la doble nacionalidad, tuvo que elegir a qué federación representar y se decantó por España para disputar los torneos de la WTA y formar parte del Equipo español de la Copa Federación de Tenis de la ITF.​ Nació el 8 de octubre de 1993 en Caracas, Venezuela.

Su evolución en el tenis

Su carrera profesional comenzó en el año 2012, cuando tuvo su primera aparición en un torneo WTA. Consiguió imponerse a la entonces número dos del ránking, Vera Zvonariova. Tras hacer un gran torneo cayó en semifinales frente a Agnieszka Radwańska.

A lo largo de este año, consiguió llegar a la final del torneo ITF de Bucarest, donde perdió contra la tenista española María Teresa Torró Flor, para finalmente hacerse con una victoria en el torneo ITF de Estados Unidos, frente a la tenista local Grace Min.

El juego de Garbiñe Muguruza.

La temporada 2013 empezó ganando su primer título WTA en dobles junto a Tita Torró en el torneo de Hobart, pero su fantástico año tuvo que suspenderse en verano debido a una lesión en el tobillo que le haría pasar por quirófano y estar de baja seis meses.

En 2014 logró su primer título WTA a nivel individual, otra vez en el torneo de Hobart, para coronar un retorno a las pistas de tenis envidiable, tras seis meses de baja por la lesión anteriormente comentada.

Esta fue la temporada en la que se consagró como una gran tenista, ya que en el torneo de Roland Garrós logró vencer a la entonces número uno del ránking y defensora del título, Serena Williams, por un claro 6-2 y 6-2. Además, fue el año en el que eligió competir con nacionalidad española, para poder participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

En 2015 logró alzarse con la victoria en el torneo de Pekín en superficie dura, además de alcanzar dos finales, una en Wuhan -también superficie dura- y otra mucho más importante en Wimbledon, donde fue derrotada por Serena Williams.

En la temporada 2016 consiguió su primer Grand Slam tras vencer a Serena Williams en Roland Garrós, año que será siempre recordado por la tenista gracias a esta gran hazaña.

Por último, su mejor año hasta la fecha es el 2017, ya que logró otro Grand Slam, pero esta vez sería en la hierba de Wimbledon y frente a Venus Williams; parece haberle tomado la medida a las hermanas americanas. Además, logró la victoria en el torneo de Cincinnati, en el que venció a Simona Halep en la final.

Así juega Garbiñe Muguruza

Garbiñe ha señalado a Wimbledon como su peor competición, puesto que al ser sobre hierba le costó mucho acostumbrarse; su escasa preparación en esta superficie desmerece su rendimiento, ya que la pelota bota diferente, a veces no bota, otras veces bota mal…

Pese a todos estos argumentos en contra del ansiado torneo, Garbiñe siempre ha querido ganarlo y ha luchado por ello.

Wimbledon es el torneo más prestigioso y para todos es importante ganarlo”

– Garbiñe Muguruza –

Finalmente, como hemos comentado anteriormente, en el año 2017 consiguió llegar a la final y hacerse con el trofeo.

La tenista Garbiñe Muguruza.

En alguna ocasión ha confesado que habla mucho consigo misma, que es un deporte individual y muy psicológico, y que lo necesita. Antes de cada partido le relaja pasar tiempo con su equipo, hablar con ellos y exteriorizar cómo se siente.

Garbiñe, aunque debe seguir trabajando para ser más regular en sus servicios, es una de las mejores tenistas al saque. Uno de sus grandes puntos fuertes junto con el revés cruzado, la derecha paralela, o el servicio a la ‘T’.

Por contra, sus puntos más vulnerables se centran en problemas para controlar la derecha debido a su empuñadura, la falta de recursos para variar en juego, o algunos fallos de fuerza mental, algo que hace que sea bastante inestable en los partidos.

Su altura (1,82 m) puede ayudar a que sea una mejor sacadora, pero también hace que le perjudique en los movimientos en la pista. La constancia y mejoría en su juego a lo largo de su trayectoria han hecho que Garbiñe Muguruza consiguiera alzarse con el número 1 del ránking.