¿Es fácil ponerse en forma?

19 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el especialista en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte Marcos Castro Alonso
Ponerse en forma es algo que muchos de nosotros perseguimos, y más cuando se aproxima el verano. Te enseñamos cómo es el proceso para lograr el ansiado objetivo.

Cuando hablamos de ponerse en forma, hay una palabra que resume todo el proceso: paciencia. Seguramente que todos nosotros desearíamos que esta mejora física fuese lo más rápido y fácil posible, pero esto sería incluso contraproducente.

Para lograr un buen estado físico, será necesario mucha constancia y especial dedicación. Ahora que se aproxima el verano, muchas personas comienzan un mes antes la denominada ‘operación bikini’ y recurren a medidas drásticas que lo único que ofrecerán son resultados rápidos, pero con consecuencias terribles a largo plazo.

Con el objetivo de evitar esto y guiaros en vuestro proceso, os explicamos un poco más en el artículo de hoy sobre el proceso de ponerse en forma y por qué nos resulta tan complicado lograr esta meta.

Los comienzos para ponerse en forma siempre son duros

Todo proceso que nos aleje de nuestra zona de confort será duro en sus inicios. Para conseguir el objetivo que pretendemos, que no es otro que ponerse en forma,será fundamental introducir la actividad física y pequeños trabajos de fuerza en el día a día.

Para lograrlo, deberemos comenzar por tener una rutina diaria que nos permita estar motivados en todo momento para lograr los objetivos establecidos previamente. Tenemos que ser conscientes de que los resultados no se verán a corto plazo y que, para alcanzarlos, deberemos ser constantes, perseverantes y no darnos por vencidos ante la primera dificultad.

Solo de esta manera los cambios positivos llegarán y lograremos que permanezcan en el tiempo; es decir, crearemos una adherencia al ejercicio físico y la vida saludable.

¿Qué es lo que hace que se tarde tiempo en ponerse en forma?

Este concepto de ‘ponerse en forma’ del que tanto hablamos es muy amplio, al igual que lo que necesita cada individuo para lograrlo. Es un término muy general y, en realidad, no está demostrado que unas personas tarden más o menos, sino que dependerá de las características y los objetivos específicos de cada uno.

Hiit en casa.

Otra de las cosas importantes que es necesario señalar es que el hecho de estar delgado no quiere decir que un individuo está en forma. Normalmente, se identifica a las personas con cierto sobrepeso con una baja forma física, pero esto no siempre es así. Dependiendo de un caso u otro, será importante seguir una serie de pautas o consejos:

  • Si estamos en una situación de sobrepeso u obesidadlo más importante en primer lugar es la eliminación de grasa corporal. En este caso, será esencial adquirir una rutina que se componga de ejercicios intensos y bien adaptados y acompañarla de una dieta hipocalórica. Asimismo, el trabajo cardiovascular tendrá suma importancia.
  • Por otro lado, si estamos delgados pero con cierta flacidez muscular, el plan de entrenamiento debería estar compuesto por rutinas de fuerza e hipertrofia que nos ayudan a ganar músculo, manteniendo en todo caso un superávit calórico.

Factores para tener en cuenta al ponerse en forma

La edad

Un factor importante y que debemos tener en especial consideración es la edad. Por norma general, a partir de los 30 años la masa grasa tiene más tendencia a desarrollarse que la masa magra (muscular).

Asimismo,el gasto energético también disminuye con la edad.La caída de este índice es de un 2 % por cada 10 años a partir de los 30, por lo que habrá que ajustar la ingesta de calorías y adaptarla con el paso del tiempo. Aunque este porcentaje del 2 % pueda resultar pequeño, se puede traducir en un aumento de 2,5 kilos anuales si no realizamos el ajuste.

A medida que el tiempo pasa, nos costará más calentar, entrenar y, sobre todo, recuperar después de la practica física. La capacidad de entrenamiento cambia con el paso del tiempo, y hay que prestar atención a estos detalles para mantener un estado de forma óptimo.

La mujer debe esforzarse un poco más

Otro de los factores diferenciales es el sexo. En particular, hacemos referencia a las mujeres, quienes  poseen un peso alrededor de 10 kg menos que el hombre y de 3 a 6 kg más de grasa que ellos. Los hombres, por otro lado, cuentan con un mayor porcentaje de masa muscular, así como extremidades y torso más amplios.

Debido a estos motivos, las mujeres poseen una desventaja mecánica con respecto a los hombres. Esto les impide levantar más peso y, por lo tanto, desarrollar más fuerza.

El entrenamiento de fuerza también es necesario para ponerse en forma.

Por otro lado, el género femenino posee un menor número de hematíes —células de la sangre que se encargan de transportar el oxígeno a los órganos y tejidos— y por eso su capacidad de transportar oxígeno es menor. Al mismo tiempo, su caja torácica es menor, por lo que su capacidad ventilatoria también lo es.

No obstante, no todo son desventajas. Juega a favor de las mujeres que su elasticidad puede llegar a ser 10 veces mayor que la del hombre,al igual que la movilidad articular.

Además, es importante señalar que las diferencias a niveles de fuerza en tren inferior son casi inexistentes; incluso, con relación a la masa muscular, esta es mayor en mujeres.

Pese a todo ello, las mujeres sí que son capaces de ganar fuerza al mismo ritmo que los hombres. Simplemente habrá que adaptar el entrenamiento a cada individuo, independientemente de que sea hombre o mujer.

La elección del ejercicio en función del objetivo 

Para que el proceso de ponerse en forma sea eficaz y efectivo, debemos saber que el cuerpo responde de una forma diferente en función del tipo de ejercicio que realicemos. Sin embargo, seremos capaces de quemar grasa independientemente del ejercicio que hagamos; no importa el tipo de actividad siempre que podamos gastar las mismas calorías.

La gran diferencia aquí estará en el desarrollo o no de un mayor o menor grado de masa muscular. Usualmente,con la actividad física a baja intensidad no se forma un nivel importante de masa muscular;sin embargo, sí que podremos alcanzar la quema de grasas y la pérdida de peso.

Por otra parte, con el ejercicio HIIT o de alta intensidad podremos aumentar la masa muscular a la vez que reducimos grasa. No obstante, la diferencia de peso será mínima, por el aumento de volumen de la musculatura.

La elección del ejercicio dependerá en todo caso del objetivo que se desee obtener. Además de esto, siempre deberemos de tener presente el equilibro entre ejercicio físico y alimentación.

Los beneficios de practicar HIIT son perceptibles al poco tiempo de haber comenzado.

Conclusiones

Ahora ya conoces un poco el mecanismo para ponerse en forma y los factores de los que depende este proceso. Para ayudaros con esta misión, es conveniente seguir una serie de pautas o consejos más allá de la actividad física en sí:

  • Aprovechar el mejor momento de tu día para realizar ejercicio físico.
  • Entrenar acompañado.
  • Buscar ejercicios motivadores acorde con tus objetivos.
  • Incluir tus entrenamientos en un calendario.
  • Ser positivo y constante.

En última instancia, es conveniente buscar siempre el apoyo de un profesional en ciencias del deporte, lo que te hará el camino más sencillo. ¿Qué esperas para empezar a ponerte en forma?

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