Cobre: el mineral básico para la salud del organismo

Este artículo fue redactado y avalado por Yamila Papa Pintor
· 6 marzo, 2019
El cobre es un mineral indispensable para nuestro organismo, debido a que se encarga de muchas funciones. Está presente en legumbres, vísceras y frutos secos, entre otras fuentes.

Si bien todos los nutrientes que incorporamos al organismo son necesarios, el cobre es un mineral muy importante porque interviene en varios procesos del tejido conectivo, la piel y los huesos. Entérate cuáles son sus beneficios en el siguiente artículo.

Qué saber sobre el cobre

Se trata de un oligoelemento esencial para nuestra vida, el cual debe consumirse a través de la alimentación. En la tabla periódica de los elementos, está representado con la sigla Cu. Entre sus ‘tareas’, se encuentra nada menos que combatir los gérmenes y prevenir la aparición de ciertas enfermedades.

El cobre es un mineral que interviene en las funciones de las vitaminas y las enzimas encargadas de las células. De esta manera, nos protege de los radicales libres, que tantos males produce.

Por otra parte, participa en la degradación de los lípidos, hidratos de carbono y proteínas y colabora en el mantenimiento de la estructura ósea y la integridad del sistema nervioso central.

Este micromineral es también necesario para asimilar el hierro y regular las reacciones enzimáticas. A su vez, es requerido para producir la energía que utiliza el cuerpo, conocida como ATP. ¡Por eso es fundamental en los atletas!

Consumir cobre en la justa medida

La dosis recomendada de cobre por día es de 2,3 mg en los adultos. Lo podemos encontrar en una gran variedad de alimentos:

  • Legumbres (lentejas, judías, garbanzos).
  • Hígado de ternera y vísceras animales.
  • Alimentos integrales (cereales).
  • Frutos secos (nueces, almendras, uvas pasas).
  • Mariscos y frutos de mar.
  • Ciruelas y uvas.
  • Patata y verduras de hoja oscura.
Las habas son originarias del Mediterráneo y Asia Central, pero en la actualidad se cosechan en todo el mundo.

Si bien todos necesitamos consumir cobre, lo cierto es que para ciertos grupos de personas su ingesta es imprescindible. Nos referimos a:

  • Los que sufren de obesidad mórbida.
  • Quienes han tenido una operación quirúrgica.
  • Aquellos que han recibido quimioterapia o tratamientos con radiación.
  • Las personas que tienen problemas de adicción al alcohol (o consumen en gran cantidad).
  • Mujeres durante la menopausia para evitar la osteoporosis.
  • Si se padece de alguna quemadura o pérdida de sangre por un accidente.

Debemos tener en cuenta que, si está presente en niveles elevados, el cobre puede volverse tóxico para el organismo. Esto es así a punto tal de que puede ser causante de problemas renales, hepatitis o trastornos cerebrales.

Por el contrario, la falta de Cu puede traer como consecuencia anemia, osteoporosis, alteraciones en el sistema nervioso central, aumento del cabello con canas, despigmentación de la piel y pérdida de minerales.

El cobre en la vida de los deportistas

Ya sabemos entonces que el cobre es un oligoelemento muy importante para el día a día porque interviene en muchos procesos, como la formación de colágeno o la protección del sistema inmunitario. En una dieta equilibrada, no tendríamos mayores problemas de conseguir este nutriente y su correcta asimilación.

A nivel deportivo, el cobre es realmente esencial, ya que colabora en la producción de la noradrenalina, y también porque interviene en ciertas reacciones enzimáticas.

Además, el Cu permite incrementar la circulación sanguínea hacia las extremidades y eso es necesario en la mayoría de los deportes, principalmente en disciplinas que requieren de mucha fuerza o trabajo muscular exigente. Y por supuesto no puede faltar si levantamos pesas y nuestro objetivo radica en aumentar la masa muscular.

Cesta con ciruelas, fuente natural de cobre.

Debemos tener en cuenta, por ejemplo, que si consumimos mucha fibra, es probable que eliminemos con ella también parte del cobre que hemos ingerido.

Algunos deportistas afirman que, cuando cambian su dieta, por ejemplo durante la preparación para alguna competencia, notan la falta de cobre. No quiere decir que su déficit tenga síntomas claros, pero sí que se experimenta menos fuerza, resistencia o hasta falta de ganas de entrenar.

No tiene que ver con el cansancio, sino con que el organismo no tiene un mineral tan importante para aprovecharlo al máximo. Cuando el nutricionista está planificando la dieta semanal previo a una prueba importante, debemos prestar atención a que no falten aquellos alimentos que nos proporcionan cobre.

El cobre es uno de los tantos minerales que no pueden faltar en la vida de un atleta, ni de cualquier otra persona. Por eso, es necesario incoporarlo en dosis adecuadas. En caso de ser preciso, es apropiado aumentar su ingesta previo a alguna competencia o situación que así lo requiera.

  • Miraval, S., & Quispe, E. (2017). Importancia del cobre en el organismo / Importance of the copper in the organism. Apuntes Científicos Estudiantiles de Nutrición Humana.