¿Conoces el entrenamiento con electroestimulación?

Este artículo fue redactado y avalado por especialista en ciencias de la actividad física y el deporte Marcos Castro Alonso
· 8 junio, 2019
Cada vez son más las tendencias innovadoras sobre entrenamiento físico que aparecen en el mercado. El entrenamiento con estimulación es uno de ellos, ¡vamos a conocerlo!

La electroestimulación no es un concepto nuevo, puesto que lleva años aplicándose en fisioterapia o en la rehabilitación deportiva. A continuación, analizaremos la aplicación del entrenamiento con electroestimulación. ¿Es efectivo? Vamos a descubrirlo.

Concepto de electroestimulación

Cuando hablamos de electroestimulación, nos referimos al envío de un estímulo eléctrico a nuestras fibras musculares para que estas se contraigan de forma involuntaria.

El principal uso que se le ha dado hasta ahora ha sido en fisioterapia, para la rehabilitación de diferentes lesiones musculares. La electroestimulación permite que el músculo permanezca activo cuando no somos capaces de moverlo o contraerlo por nuestros propios medios.

Sin embargo, lo que hoy queremos tratar es el entrenamiento con electroestimulación. Este consiste en enviar estímulos eléctricos mediante esos electrodos a múltiples fibras musculares mientras se hace ejercicio.

Para ello, debemos colocarnos un traje completo con electrodos que cubre el torso en su porción anterior y posterior. Asimismo, se cubren los muslos para estimular los cuádriceps y los bíceps y tríceps para trabajar los brazos.

El traje se sujeta al cuerpo para que cada electrodo quede bien fijado en la región que se desea estimular mientras se entrena. Este va unido a una consola mediante cables, desde donde se puede regular la intensidad del impulso eléctrico según los objetivos que se persigan en cada sesión de actividad física.

Las sesiones de entrenamiento con electroestimulación generalmente se desarrollan por intervalos de diferentes ejercicios. Su duración suele ser de 20 minutos aproximadamente.

Entrenamiento con electroestimulación: ¿funciona realmente?

Acostumbrados a la clásica publicidad de la faja abdominal con electrodos que se coloca una persona tumbada en un sillón sin hacer esfuerzo alguno, nos hemos vuelto un poco desconfiados hacia este método. En muchos casos se lo ve como un ‘producto milagroso’ del montón.

¿Te gustaría probar los efectos del electroestimulador para mejorar tu rutina de entrenamiento?

Sin embargo, la electroestimulación sumada al entrenamiento es un concepto relativamente nuevo que tiene por finalidad potenciar los resultados del ejercicio que realizamos. ¿De qué manera lo logra? Incrementando la intensidad del trabajo.

Al mismo tiempo, quienes han probado el entrenamiento con electroestimulación frente a uno más tradicional afirman alcanzar una gran intensidad al ejercitarse y sensaciones de un esfuerzo físico adecuado, incluso en quienes acostumbran a entrenar habitualmente.

¿Qué dice la ciencia al respecto?

Un primer estudio realizado sobre una población de mujeres sedentarias mayores y con una duración de 54 semanas comparó un entrenamiento con electroestimulación de 3 sesiones cada 14 días. El otro grupo estaba conformado por personas poco activas, que realizaban bloques de 10 semanas de entrenamiento ligero con una sesión semanal de 60 minutos y 10 semanas de descanso.

Los resultados favorecen al grupo de la electroestumulación. Se encontraron mejoras en la  masa muscular esquelética, fuerza isométrica máxima y fuerza de los extensores de tronco, pero sin diferencias en la masa grasa.

Otra investigación comparó un grupo control que realizaba dos sesiones semanales de 60 minutos de trabajo cardiovascular y fuerza frente a otro conjunto que realizaba el mismo trabajo, pero complementándolo con otras dos sesiones de electroestimulación de 20 minutos. Los resultados fueron favorables para el segundo grupo, con mejoras en fuerza isométrica o volumen de cintura.

Según Kemmler, este tipo entrenamiento es beneficioso para personas con poco tiempo para entrenar o con dificultades para conseguir una alta intensidad de trabajo en su entrenamiento.

Contraindicaciones de este método

Más allá de su efectividad, se debe limitar el uso de esta actividad en los siguientes casos:

  • Uso de marcapasos cardíaco, cardiopulmonar o cualquier otro implante médico de soporte vital.
  • En caso de padecer cualquier enfermedad cardíaca o circulatoria.
  • Durante los meses de embarazo.
El entrenamiento con electroestimulación resulta sumamente beneficioso si se lo utiliza de la manera correcta.
Imagen: Gremyo.com
  • En caso de padecer cáncer.
  • Al sufrir enfermedades relacionadas con el estómago o hígado.
  • Si se ha tenido epilepsia u otro tipo de ataque con espasmos.

Conclusiones sobre el entrenamiento con electroestimulación

Para finalizar, podemos afirmar que existen evidencias de que, en ciertos casos, este método de entrenamiento ayuda a la mejora de la preparación física o de la salud de la población. Para ello, lo deberíamos emplear como complemento a otras actividades para poder alcanzar mejores resultados. ¡Lo importante es que, si no disponemos de tiempo para un entrenamiento convencional, puede ser un recurso muy útil!

  • Herrero et al., (2015). Posicionamiento de la National Strength and Conditioning Association-Spain. Entrenamiento con electroestimulación de cuerpo completo. Rev. Andal. Med. Deporte. 2015;8(4):155–162
  • Kemmler W; von Stengel S; Schwarz J; Mayhew JL. (2012) Effect of whole-body electromyostimulation on energy expenditure during exercise. J Strength Cond Res. 2012;26:240–5.
  • Kemmler W, Bebenek M, Engelke K, von Stengel S. (2014). Impact of whole-body electromyostimulation on body composition in elderly women at risk for sar- copenia: The Training and ElectroStimulation Trial (TEST-III). Age (Dordr). 2014;36:395–406.