Mantener la línea en tus viajes

Francisco María García · 25 marzo, 2019
Viajar siempre es emocionante, descubrir otras culturas, significa también descubrir su gastronomía...y si no tenemos cuidado, volveremos con uno kilos de más a casa

Conocer nuevos destinos, sea por trabajo o en vacaciones, es siempre una excelente oportunidad de divertirse y expandir tus conocimientos. Pero viajar también incluye ciertos desafíos y preocupaciones, como gestionar un peso equilibrado y una buena salud. Pensando en ello, veremos algunos consejos eficaces para mantener la línea en tus viajes.

La importancia de conservar la buena forma

Mucha gente asocia mantener la buena forma con sentirse bien frente al espejo; aunque esta imagen positiva contribuya enormemente para nuestro bien estar, los beneficios de gestionar el peso van más allá de la estética. El sobrepeso es un factor de riesgo para enfermedades graves, como diabetes, hipertensión y otras patologías.

Por otro lado, una persona con peso equilibrado suele tener un sistema inmunológico fortalecido  que le proporciona mayor resistencia. Además, su rendimiento físico, cognitivo y emocional les permite destacarse en su actividades laborales y personales.

Cinco consejos para mantener la línea en tus viajes

Si quieres mantener la línea en tus viajes, intenta conservar una alimentación equilibrada.

Invertir en una dieta equilibrada, no en dietas restrictivas

Conservar un peso saludable no significa vivir en un estricto régimen o pasar hambre. El mantenimiento del peso requiere una dieta equilibrada y natural, y no sacrificios innecesarios. Las dietas restrictivas suelen resultar peligrosas para la salud y poco efectivas, pues facilitan el desagradable efecto rebote.

Si quieres mantener la línea en tus viajes, no debes excederte en las limitaciones o intentar seguir ‘soluciones milagrosas’. Simplemente, intenta conservar una alimentación equilibrada y compensar algún “capricho permitido” con una mayor dosis de actividad física.

Recuerda que el consumo de frutas y vegetales aporta fibras, vitaminas y minerales que facilitan la digestión y mejoran el tránsito intestinal. Además, colaboran para fortalecer el sistema inmunológico y evitar la retención de líquidos.

Reforzar la hidratación diaria

Durante un viaje resulta muy fácil deshidratarse, aunque no lo parezca; por ello, es importante que no nos olvidemos de consumir el volumen mínimo de agua y sales minerales. Además, podemos excedernos en las caminatas y paseos, transpirar más que lo usual y perder mucho líquido.

Una opción práctica y económica es llevar una o dos botellas vacías en tu equipaje para llenarlas de agua mineral. Así podrás recargarlas siempre que puedas y llevar agua fresca contigo durante tus viajes.

Preferir los snacks saludables

El mejor consejo para mantener la línea en tus viajes es llevar en tu cartera algunos snacks saludables.

Es muy común que tengamos atracción por probar los platos regionales de cada ciudad que conocemos; la gastronomía es parte esencial de la cultura y de la expresión de un pueblo. No obstante, debemos intentar moderar en los snacks entre comidas para equilibrar nuestra ingesta calórica.

La falta de tiempo puede llevarnos a comer mucha bollería, golosinas o productos industrializados con calorías vacías. A lo largo de algunas semanas, estos malos hábitos alimentarios resultarán en un indeseable incremento de peso. Además, podemos sentir trastornos gastrointestinales, desde estreñimiento hasta diarreas o dolor de estomago.

El mejor consejo para mantener la línea en tus viajes es llevar en tu cartera algunos snacks saludables: frutos secos, barrillas naturales de semillas y cereales, yogurt, ensalada de frutas, etc. La idea es incorporar fibras, vitaminas y minerales, y reducir el consumo de grasas saturadas y carbohidratos.

Enfocar en las proteínas durante las refecciones

Después de un largo y cansado día de paseos y excursiones, seguramente tendrás mucha hambre y ganas de disfrutar de una exquisita cena. Lejos de prohibirte satisfacer tu apetito, nuestro tip es dar preferencia a las proteínas. Si consumes muchas grasas o carbohidratos a la noche, tu digestión será más difícil y podrás sentirte pesado o incómodo.

Para mantener la línea en tus viajes, hay que realizar cenas ligeras, con carnes magras y vegetales de fácil digestión. Y si optas por disfrutar una copa de vino u otra bebida alcohólica, será esencial tomar agua para reforzar tu hidratación.

Priorizar la actividad física inteligente

Podemos incorporar ejercicios en nuestro día a día, y también durante nuestras vacaciones.

En la actualidad, relacionamos actividad física regular con concurrir al gimnasio o practicar algún ‘deporte urbano’, como el running. No obstante, podemos incorporar ejercicios en nuestro día a día, y también durante nuestras vacaciones.

En las vacaciones puedes ejercitarte de forma inteligente, optimizando tu tiempo para no perder tus días libres. Por ejemplo: si quieres recorrer los principales puntos turísticos de una ciudad, puedes caminar en lugar de tomar el trasporte público. Una caminata diaria de 30 a 40 minutos suele ser muy eficiente para mantener la línea durante tus viajes.