Somatotipos ¿a cuál perteneces?

Francisco María García · 25 septiembre, 2018
La genética, la alimentación o la actividad definen la forma del cuerpo humano; los somatotipos, o tipos de cuerpo, toman sus nombres de una capa de tejido: endodermo, mesodermo y ectodermo

Conocer los diferentes somatotipos, influirá en la dieta, el nivel de entrenamiento y descanso. La estructura ósea, la complexión muscular y la acumulación grasa, junto a otras características personales, darán la respuesta a la categoría de somatotipos a la que se pertenece.

¿Qué es un somatotipo?

El psicólogo William Herbelt Sheldon estudió las formas del cuerpo humano y las asoció con sus temperamentos. De esta forma, clasificó tres somatotipos individuales; ectomorfo, endomoro y mesomorfo. Conocer el somatotipo al que pertenece condicionará la alimentación, el entrenamiento y el descanso.

La contextura corporal y la genética

El tipo de contextura corporal se basa en la genética; el volumen del cuerpo lo define el tipo de fibra muscular, también regido por la carga genética. Esas fibras se dividen en las de contracción lenta, o rojas tipo I; y las de contracción rápida, blancas del tipo II. Son las responsables del aumento muscular a través del ejercicio

El músculo humano tiene una gran capacidad de adaptación a requerimientos y estímulos. El entrenamiento constante puede multiplicar la musculatura y quienes no practican actividad física terminan atrofiándola.

Pero no todo es herencia, pese a la genética, se puede moldear un físico agradable. Ello dependerá de la capacidad para construir músculo, almacenar grasa o tejido muscular y de la estructura corporal.

No hay somatotipos puros

Nadie pertenece a un somatotipo de forma ‘pura’, sino que siempre se tendrá una mezcla de varios. Puede estar influido por el sexo, edad, crecimiento, ejercicio, factores ambientales y socioculturales, raza, entre otros, también dependerá de la rutina física.

Somatotipos. ¿En qué categoría se está?

Para definir qué tipo de contextura corporal se tiene, se puede medir la circunferencia de la muñeca. Una forma sencilla es unir los dedos pulgar e índice alrededor de ella; si se logra con facilidad se es un ectomorfo. Si cuesta trabajo hacerlo, la persona es un mesomorfo; y si se puede hacer, entonces estamos ante un endomorfo.

  • En personas ectomorfas, el pecho, la cintura y la cadera son del mismo ancho.
  • Los mesomorfos tienen cintura angosta y pecho y caderas de igual tamaño.
  • En los endomorfos, la cintura es más ancha que las caderas y el pecho.
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Somatotipo endomorfo

Los endomorfos tienen tendencia a la obesidad; la buena absorción de alimentos les hace ganar peso con facilidad, son flácidos y con formas redondeadas. La acumulación de grasas en el abdomen de los hombres y en las caderas de las mujeres caracteriza a esta categoría; su dieta debe ser estricta e incluir alimentos menos energéticos.

La musculatura es débil, igual que la circulación sanguínea, tienen pulso lento en reposo, pubertad tardía y presión sanguínea baja. Son propensos al sedentarismo y en su carácter suelen ser alegres, amables, extrovertidos, optimistas.

En estas personas, la secreción insulínica, o el proceso que permite que la glucosa entre en las células y aporte energía, es muy elevada. Pueden llegar a la obesidad mórbida

Somatotipo mesomorfo

De complexión robusta, posee fuerza muscular y reflejos de estiramiento. La flexibilidad no es su fuerte, sino el ejercicio enérgico por sus altos niveles de adrenalina.

En general poseen extremidades cortas y huesos robustos; su tórax es amplio y los hombros más anchos que sus caderas. El levantamiento de pesas o el fútbol americano son su fuerte, al igual que deportes de resistencia, remo o gimnasia masculina. Prefieren la vida activa y su efectividad insulínica les hace aprovechar mejor las calorías

Somatotipo ectomorfo

De extremidades largas y circulación sanguínea débil, son más lentos en el incremento de la fuerza durante los entrenamientos. Cuando dejan de entrenar pierden fuerza y masa muscular; mantienen, sin embargo, la capacidad de estiramiento con poca actividad física.

Son altos, delgados y frágiles y destacan en deportes como el ciclismo, natación, atletismo. Pueden definir la musculatura con facilidad, pero les cuesta desarrollar masa muscular; tienen menos proporción de grasa que el endomorfo y el mesomorfo.

Su metabolismo es muy rápido. Poseen un gasto térmico en reposo muy elevado y consumen energía durante la digestión, lo que se conoce como gasto termogénico. Son aquellos que comen lo que quieran y no engordan.

El somatotipo del deportista

Los deportistas suelen ser mesomorfos, aunque dependiendo de la disciplina esto puede variar. Los que practican ejercicios aeróbicos son más ectomórficos; los de deportes de contacto tienen un gran componente mesomórfico