Las bacterias más comunes en el gimnasio

Jorge Camón Claveria · 6 marzo, 2019
Los gimnasios son lugares donde al practicar ejercicio, podemos encontrar restos de sudoración y otros fluidos corporales, más de lo mismo pasará en la ducha y alrededores, por lo que conviene extremar las precauciones de higiene

En la actualidad, ir al gimnasio está de moda entre la gente de diferentes edades, ya que aporta a nuestro organismo múltiples beneficios. Además, nos ayuda de variadas maneras; puede servirnos para perder peso, tonificar los músculos o simplemente, tener una vida más saludable.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta los riesgo que existen al ir a los gimnasios, porque sin darnos ni cuenta, podemos contraer alguna infección en ellos.

Los gimnasios, al igual que todos los locales, se limpian, pero esto no quiere decir que no estemos expuestos a coger una infección. No es una excusa para no ir al gimnasio, pero es necesario mantenerse alerta y saber tomar las medidas de precaución necesarias. A continuación, mostramos una lista de las bacterias más comunes en el gimnasio.

Las bacterias más comunes en el gimnasio

1. Pie de atleta

Se trata de una infección en los pies que es causada por diferentes hongos. Se puede contraer al caminar descalzo por las instalaciones de una piscina, en las duchas o en los vestuarios.

Es una de las bacterias más comunes en los gimnasios y se caracteriza por presentar grietas en la piel  y escamas entre los dedos de los pies o a los lados. Hay casos en los que los síntomas pueden ser bastante más graves.

Un ejercicio que no es recomendable, a no ser que se realice con un calzado correcto, es la bicicleta estática o correr en la cinta, ya que es muy probable que los dedos y las uñas del pie golpeen las zapatillas, lo que dará lugar a que se levanten las uñas y favorezcan la inclusión del hongo por debajo de estas.

Para combatir esta infección, existen tratamientos antifúngicos y tópicos. Para prevenir que aparezca, procura que cada vez que uses tus zapatos en el gimnasio, mantengas tus pies limpios y secos.

2. Gripe

Los virus tanto de la gripe como de los resfriados, pueden sobrevivir en la piel durante un máximo de tres horas, y un máximo de cuatro sobre la superficie de otros materiales.

Con los datos que tenemos, en cualquier gimnasio donde las instalaciones y equipos se usan regularmente por diferentes personas, como las máquinas de correr, las bicicletas o las mancuernas, pueden almacenarse este tipo de virus.

Evitar la halitosis.

Por lo tanto, antes de usar el equipamiento del gimnasio límpialo siempre, no te toques la boca o la nariz mientras realizas ejercicios y, por último, siempre lava tus manos cuando hayas terminado tu rutina.

3. Staphylococcus Aureus

Más comúnmente conocida como estafilococo, se trata de una bacteria que se encuentra en las personas, principalmente en la piel y en la nariz. Se puede transmitir fácilmente por el contacto con la piel de una persona que padezca esta infección. Estos gérmenes es posible encontrarlos en toallas o en  máquinas de hacer ejercicios.

4. VPH

Comúnmente conocido como el virus del papiloma humano, que nos puede provocar verrugas plantares. También se transmite por contacto entre pieles o por andar descalzo en baños y duchas. Para evitar una de las bacterias más comunes en el gimnasio, usa siempre sandalias en este tipo de instalaciones públicas.

5. Las bacterias estreptocócicas

Las bacterias estreptococo son extremadamente contagiosas y se pueden transmitir a través del contacto con la piel o de los equipos para realizar ejercicios. Esta bacteria puede causar faringitis estreptocócica, así como provocar infecciones de piel y ampollas. Para tratar esta infección debes visitar a tu médico.

Ponerse malo.

6. Bacteria E. colo y hepatitis A

Aunque no sea una de las bacterias más comunes en el gimnasio, puede encontrarse en ellos y se transmite por vía fecal-oral. Puede transmitirse en el caso de que una persona no se lave las manos después de ir al baño, y las bacterias se propagarán a la siguiente persona que toque los mismos utensilios.

Este tipo de bacterias suelen causar síntomas como calambres, diarreas o vómitos, por lo que si te notas algo parecido, ve a visitar a tu médico lo antes posible.