¿Puedo mantener una conversación mientras salgo a correr?

Yamila Papa Pintor · 24 noviembre, 2018
Conoce los beneficios que puede tener correr acompañado y mantener una conversación mientras entrenamos, y las pequeñas desventajas y hándicaps que conlleva

Muchos runners prefieren entrenar solos porque piensan que así exprimen el mayor rendimiento, pero hay otros que necesitan estar acompañados de alguien con sus mismas aspiraciones y pasión. Es común entonces que se pregunten si pueden correr y hablar al mismo tiempo… en este artículo responderemos a este interrogante.

¿Hablar mientras se sale a correr?

Hay quienes afirman que hablar mientras corres cansa más rápido, y aumenta la sensación de falta de aire, y quienes necesitan estar acompañados y conversar durante el running, porque sino se aburren y abandonan antes de la primera vuelta o en la segunda sesión programada.

Ahora bien, ¿qué dicen los expertos sobre esto? Por supuesto que hay voces encontradas. Por un lado tenemos a los que afirman que es mejor correr sin hablar porque así se respira por la nariz y aumentamos la concentración. Por el otro lado, también indican que la conversación ayuda a tener mayor resistencia.

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Esto se debe a que al hablar y correr al mismo tiempo necesitamos oxigenar más el cuerpo y respirar más cantidad de veces que si ‘solo’ estuviésemos corriendo. Y mientras se produce este intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en el organismo, todos los órganos se nutren y mejoran su estado general.

Se dice que correr de forma ligera mientras hablamos podría equivaler a hacer running más intenso pero sin emitir ni una sola palabra. Por supuesto que no es algo tan lineal y tajante, ya que no todos los cuerpos son iguales, pero sí es verdad que el esfuerzo físico que debes hacer será mayor cuando hables que cuando no.

Otros de los beneficios de correr y hablar al mismo tiempo radica en el hecho de que la actividad es más divertida y se hace más llevadera si estamos ocupados o entretenidos. Pero claro, hacer running acompañado no es la única opción: también podemos escuchar música o incluso mirar una serie mientras usamos la cinta en el gimnasio…

Sin embargo, no es lo mismo que estar con alguien al lado que te acompaña y realiza el mismo esfuerzo. Durante la conversación sobre diferentes temas se puede recorrer distancias más largas con menor peso mental.

Por supuesto que todo depende de la intensidad del ejercicio: no es lo mismo un trote ligero que un paso entre moderado y rápido. En el primer caso será más fácil y hasta recomendable hablar con el otro, para evitar así dejar el ejercicio cuando ya nos resulte monótono o aburrido.

¿Cómo darte cuenta si tienes la capacidad de hablar y correr al mismo tiempo? Si puedes mantener una conversación fluida sin que ‘te falte el aire’ o sientas que el corazón te late a mil por hora será que la intensidad del ejercicio es leve a moderada y no hay problemas de combinar ambas actividades.

Por qué no hablar cuando corremos

Por supuesto que no todo es perfecto, ya que mantener una charla al correr nos hace estar algo distraídos y no prestar toda la atención al paisaje, al camino, a los peligros -podemos tropezarnos o chocar con alguien que va en sentido contrario al nuestro- e incluso a las señales de cansancio, dolor o fatiga que nos da el cuerpo.

A su vez, hay quienes afirman que hablar cuando están haciendo running puede ocasionar el perder la conexión mente-cuerpo que tanto bien nos hace. Claro, porque al correr tenemos que enfocarnos en los movimientos del cuerpo, en nuestros problemas, proyectos o ideas, e incluso aprovechar para meditar o reflexionar.

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Por otra parte, se puede entrenar con alguien al lado sin necesidad de mantener de forma constante una conversación, simplemente sabiendo que el otro está ahí acompañándonos y ayudándonos en caso de ser necesario.

En definitiva, hablar o no hablar al correr es una decisión muy personal. Pero lo que sí podemos decir es que no es bueno acostumbrarse solo a una rutina.

Por ejemplo si te gusta conversar cuando practicas ejercicio, date la oportunidad de estar a solas una vez por semana o esporádicamente. Lo mismo sucede a la inversa: si te gusta entrenar en soledad, de vez en cuando invita a alguien para que te acompañe, servirá como medidor de rendimiento.

Mañas Mañas, I., Franco Justo, C., Gil Montoya, M. D., & Gil Montoya, C. (2014). Educación consciente: Mindfulness (Atención Plena) en el ámbito educativo: Educadores conscientes formando a seres humanos conscientes. Alianza de Civilizaciones, Políticas Migratorias y Educación. https://doi.org/10.1016/0040-4020(96)00517-0