Ejercicios de fuerza explosiva y los distintos tipos de velocidad

Este artículo ha sido escrito y verificado por especialista en ciencias de la actividad física y del deporte Andrés Felipe Cardona Lenis
Conocer el resultado de combinar dos capacidades físicas básicas por medio de ejercicios de fuerza explosiva puede favorecer ampliamente al organismo. Además, es una forma de potenciar el rendimiento deportivo.
 

Las capacidades físicas básicas condicionales encierran diversas cualidades del organismo que pueden mejorarse por medio de diferentes prácticas o rutinas. Un ejemplo claro de ello son los ejercicios de fuerza explosiva, útiles para trabajar la potencia del organismo.

La potencia muscular, a grandes rasgos, es la relación que existe entre fuerza y velocidad. Por lo tanto, dicha cualidad se evidencia cuando un individuo aplica fuerza a un movimiento y cuánta velocidad emplea para ello.

¿Qué es la fuerza explosiva?

También conocida como fuerza-velocidad, la fuerza explosiva es la capacidad de mover un objeto o un segmento corporal que ejerza resistencia en el menor tiempo posible. La necesidad de emplear la combinación de fuerza y velocidad se encuentra inmersa en un sinnúmero de disciplinas deportivas como el atletismo, el baloncesto, el fútbol y otros similares.

Con base en lo anterior, los entrenamientos de la mayoría de los deportistas están compuestos por sesiones de ejercicios de fuerza explosiva. Estos trabajos tienen el fin de mejorar la combinación de estas capacidades.

Ejercicios de fuerza explosiva

El cuerpo puede resultar la única herramienta para realizar una rutina de ejercicios de fuerza explosiva, lo cual representa una gran ventaja frente el desarrollo de otras capacidades físicas. Aunque pueden emplearse otros objetos como barras o pesas, a menudo basta con utilizar el peso del cuerpo como resistencia. A continuación, mostraremos una serie de ejercicios de fuerza explosiva recomendados.

 

Sentadillas con salto

Por sí solas, las sentadillas y todas sus variables son un buen ejercicio para fortalecer el tren inferior y parte de la zona del core. En este caso, se emplea como parte de la rutina de ejercicios de fuerza explosiva, añadiendo como variable un salto. El objetivo es tomar impulso con ambas piernas, intentando ejecutar el salto a la mayor altura posible.

La sentadilla con salto es uno de los ejercicios de fuerza explosiva más recomendados.

Flexiones de brazo con impulso

Las flexiones de brazo favorecen el trabajo de los miembros superiores, la espalda, el pecho y parte del core. Estas también pueden ser incluidas en la rutina de ejercicios de fuerza explosiva, con solo añadir una breve variante.

Los ejercicios pliométricos pueden ser incluidos como trabajos de fuerza.

Se trata de realizar la flexión de brazo normal, flexionando despacio, pero al momento de extender para regresar a la posición inicial, imprimir un ligero impulso. De esta manera, se busca vencer la resistencia que ofrece el peso del torso dando velocidad con los brazos al movimiento.

Saltos de banco

Aunque son denominados como saltos de banco o altura, puede emplearse otra superficie que lo reemplace; lo ideal es que esta posea una longitud de 50 centímetros aproximadamente. Por ejemplo, podría ser un muro.

 

Este tipo de ejercicio trabaja la potencia en miembros inferiores y torso, obligando al organismo a vencer la gravedad el peso corporal. Para ejecutarlo, es necesario ejercer una semiflexión de piernas, tomar impulso y realizar el salto para quedar encima de la superficie del banco, muro y otra similar.

Saltar al cajón es uno de los ejercicios de fuerza explosiva más conocidos.

El salto al cajón es uno de los ejercicios de fuerza explosiva más utilizados por su eficacia. Además, al menos en la teoría, no es complejo de enseñar a personas principiantes.

Tipos de velocidad

La velocidad es una capacidad física fundamental en el ser humano; con relación a la potencia, es la que permite aplicar la fuerza en el menor tiempo posible.

El desarrollo de esta capacidad física básica depende de diferentes factores, entre los que sobresalen la genética, el sistema nervioso y el sistema muscular. Por ende, la relación velocidad-fuerza siempre estará presente. Se distinguen tres grandes tipos de velocidad.

Velocidad de desplazamiento

También puede ser reconocida como velocidad de traslación o frecuencial, y se trata de la capacidad de recorrer una distancia en el menor tiempo posible. Esta suele dividirse en corta, media o larga, dependiendo de la duración del esfuerzo de cada segmento corporal para conseguir el desplazamiento.

 

Velocidad de reacción

Esta también es denominada como tiempo de reacción, y consiste en la capacidad mediante la cual el organismo responde a un estímulo en el menor tiempo posible. Por lo general, lo que tarda en reaccionar el organismo o un segmento de este desde el estímulo hasta la ejecución son 0,15 segundos, aproximadamente.

La velocidad en carrera puede mejorarse con trabajos de fuerza.

Velocidad gestual

Se distingue por ser la capacidad de un segmento del cuerpo para realizar un movimiento. Esta difiere de la reacción porque no se debe a un estímulo interno, sino que hace referencia a un gesto, generalmente uno deportivo.

Velocidad + fuerza =  potencia

La combinación de dos de las capacidades físicas más importantes da como resultado la potencia. Esta, como dijimos, es útil en prácticamente todas las tareas cotidianas y físicas del organismo, y también en diversos deportes. ¿La entrenas adecuadamente?

  • Maes, K. M. (2015). Influencia de la fuerza máxima en la fuerza explosiva. Lecturas: Educación Física y Deportes.
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