Un estudio demuestra que madrugar es malo para la salud

Francisco María García · 11 febrero, 2019
En torno al hábito de madrugar, se han generado muchas teorías diferentes. Hay quien dice que no es sano, y otros expertos aseguran que sí lo es. Analizaremos un informe que concluye que madrugar es malo para la salud.

En todos los grupos sociales se encuentran personas que tienen el hábito de madrugar y aquellos que prefieren no hacerlo. De hecho, existe la discusión sobre las ventajas de estar de pie al amanecer. Hay muchos argumentos diferentes; sin embargo, la ciencia es la que se ha manifestado últimamente al respecto.

Los amantes de dormir más tarde cada mañana tienen a disposición una teoría validada por reconocidos investigadores. Conclusiones contundentes para presentar a parejas, jefes y otras personas con quienes negociar un horario.

Por qué madrugar es malo según un estudio

Las relaciones sociales y las capacidades físicas sufren alteraciones según el horario en el que las personas despiertan. Ángela Clow y un grupo de investigadores de la Universidad de Westminster comprobaron que madrugar es malo para la salud.

Diferentes síntomas como el mal humor y los dolores de cabeza son las principales consecuencias de un sueño insuficiente o de las dificultades para dormir.

El estudio, realizado con 42 personas, se basó en la extracción de saliva con intervalos de tres horas durante dos días consecutivos. Con estas muestras, se verificó la cantidad de cortisol presente en ella.

La conocida hormona del estrés tiene importantes variaciones entre quienes madrugan y los que no. Aquellos que despertaban antes de las 7:21 h manifestaban índices de cortisol más elevados.

El cortisol en niveles altos afecta la capacidad de interactuar con otras personas el resto del día; enfrentar relaciones de tensión resulta más complicado y el estrés va en aumento.

Así, los madrugadores tienen mayor propensión a padecer dolores musculares, de cabeza y resfriados; esta hormona mantiene al ser humano es un estado de alerta frente a estímulos exteriores.

Expertos aseguran que madrugar es malo porque aumenta el nivel de estrés de las personas.

Otros resultados concluyentes durante los días de seguimiento

La investigación realizó un seguimiento de 10 días para determinar los resultados. Se puso en evidencia, además, que el nivel de cortisol elevado se mantenía durante el resto del día.

Por todo ello, el ánimo de estas personas es más irritable y compulsivo. Si bien puede manifestarse mayor concentración en las actividades, al finalizar el día su agotamiento es mayor al resto.

Lo relevante es que no se trata de la cantidad de horas que se duerma. El punto clave es el momento exacto del despertar. Por lo tanto, tiene que ver con la hora de comenzar la jornada. Asimismo, fue muy importante que la muestra de saliva se tomara en el mismo despertar y no minutos después.

Con el estudio, se comprueba una diferencia fisiológica entre las personas que madrugan y los más dormilones. Una buena manera de explicar que no se trata de pereza el no desear levantarse temprano.

El estrés: un mal que crece a diario

El ritmo de vida actual trae aparejado un crecimiento desmedido del estrés en la sociedad. Como ya lo aclaró este estudio, en parte se debe a un aumento del cortisol en las personas que madrugan.

En algunos casos, es posible cambiar de hábitos de sueño; no obstante, en otros es una rutina que no se puede cambiar. Entonces, se hace necesario buscar otras maneras para mantener el equilibrio emocional y conseguir relajarse.

Claves para disminuir el estrés

En el inicio de la mañana, practicar la atención plena es un método eficaz para combatir el estrés del día. Esto implica concentrarse en el desayuno, movilizar los sentidos únicamente en el placer de la tranquilidad del lugar. Se debe hacer sin dispositivos ni otros elementos que generan varios estímulos a la vez.

Asimismo, es necesario sonreír con mayor frecuencia. Aunque parece un acto difícil en los momentos tensos, es un inhibidor de cortisol importante. Dedicar unos minutos a la respiración y utilizar técnicas específicas de manera consciente ayudar a quitar los nervios.

Como el deporte mejora nuestra circulación, es recomendable hacer actividad física diariamente, aunque sea moderada.

El ejercicio del cuerpo y la mente con deportes o yoga es de lo más aconsejable. De este modo, el organismo libera hormonas que combaten el estrés y aumentan el buen el ánimo. Asimismo, la circulación sanguínea mejora con todos los beneficios que ello trae.

También es positivo crear hábitos que tienden a la relajación. Pintar, leer, escribir o aquello que concentre la atención a algo divertido y placentero; tomarse tiempo para uno mismo y sus gustos personales es sanador.

Como conclusión, analizar las circunstancias personales de cada uno es positivo para poder reaccionar y actuar en consecuencia. Madrugar es malo, pero a menudo no queda más remedio; hay que trabajar y planificar para que las energías no se malgasten. La salud es un bien preciado que hay que cuidar.

  • Esquire. Madrugar es malo para la salud. 2018. Extraído de: https://www.esquire.com/es/salud-fitness-running/a10334068/madrugar-malo-salud/
  • Apeto. Dormir bien, programa para la mejora del sueño. Extraído de: https://www.apeto.com/assets/dormir-bien.pdf
  • Sociedad Chilena de Pediatría. 2015. La importancia de un sueño reparador. Extraído de: https://www.sochipe.cl/subidos/revista1/docs/1439992723-EE%20N80%20-%20FINAL.pdf