¿Qué son los superalimentos?

Lucía Corral · 20 abril, 2019
En la actualidad, es frecuente escuchar sobre los superalimentos y sus enormes beneficios para la salud. ¿Es real todo lo que escuchamos al respecto?

En una sociedad conectada y en la que la información rebosa, es importante ser crítico y saber en qué fuentes confiar. Si introducimos el término superfoods en cualquier buscador, encontraremos muchísimos resultados. No obstante, realmente los superalimentos no tienen una definición técnica. ¿Qué debemos saber sobre ellos?

Estos alimentos se caracterizan por tener una elevada cantidad de determinados nutrientes. Pueden ser minerales, vitaminas, antioxidantes, ácidos grasos esenciales, etc.).

Además, suelen tener una procedencia lejana, o incluso exótica. La chía, la maca, la chlorella, la quinoa, el acai, las bayas Goji, la kombucha, el kale, la cúrcuma y la espirulina son algunos de los más conocidos, pero hay muchos más.

El uso de las plantas medicinales

El aumento de las enfermedades crónicas, la obesidad, la ansiedad y la depresión han provocado el aumento del uso de terapias alternativas. Dentro de este contexto, se ha producido un aumento de consumo de plantas medicinales.

Su uso en España está poco regulado; solo el 30 % del mercado de plantas medicinales se dispensa a través de las oficinas de farmacia. En cambio, en Europa el 30 % de estos preparados se vende en canales diferentes a las farmacias. Aquí encontramos uno de los principales problemas.

Se considera planta medicinal a cualquier especie vegetal total o parcialmente dotada de actividad farmacológica. Este es el hecho que debería ponernos en alerta; así como su consumo puede aportarnos beneficios, pueden producirse interacciones nocivas para la salud.

Por ejemplo, el ginseng es comúnmente utilizado para aumentar la vitalidad, memoria y actividad sexual. Sin embargo, si lo consume una persona en tratamiento con antidiabéticos orales, puede ocasionarle una hipoglucemia.

Otro ejemplo sería la hierba de san juan, empleada como antidepresivo, para las quemaduras y las cicatrices. Esta hierba interacciona con los fármacos inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO), por lo que no debe tomarse si se está en tratamiento con antidepresivos.

Las interacciones entre plantas y fármacos son más comunes de lo que pensamos. Por eso, estos preparados deberían venderse exclusivamente en farmacias.

El ginseng para la disfunción eréctil.

¿Las especias son parte de los superalimentos?

Dejando a un lado las hierbas medicinales, hablaremos a continuación de otras plantas consideradas superalimentos: la cúrcuma y el jengibre.

La cúrcuma es una especie procedente del suroeste de la India que se utilizaba tradicionalmente como colorante. Sin embargo, es su capacidad antioxidante la que ha despertado el interés científico y le ha dado mayor utilidad.

Actualmente, se usa en enfermedades con componente inflamatorio como la artritis, el cáncer, la diabetes, la psoriasis, la ateroesclerosis, etc. Sin embargo, siempre se utiliza de forma complementaria al tratamiento de base.

Por otra parte, seguro que muchos habéis escuchado que el jengibre alivia algunos problemas digestivos, como las náuseas y vómitos del embarazo. Si quieres aventurarte y probarlo, puedes prepararte una infusión de jengibre o una sopa caliente.

¿Dónde los encontramos?

Por lo general, los superalimentos son productos no autóctonos que proceden casi siempre de países exóticos o lejanos. La maca se transporta desde los Andes, el acaí de Brasil y las bayas de Goji del Himalaya.

Se pueden comprar por internet o en tiendas especializadas. En ambos casos, paradójicamente, es muy común encontrarlos como productos ecológicos o bio.

Se consideran alimentos sostenibles aquellos que respetan la biodiversidad, cumplen los estándares de calidad establecidos, son producidos localmente, tienen un bajo impacto ambiental y conservan un compromiso social. ¿Qué sentido tiene producir un alimento sin utilizar pesticidas y luego comercializarlo a cien mil kilómetros?

“Si tu dieta no es saludable, ningún superalimento la va a convertir en buena. Y si tu dieta es sana, un superalimento no la va a mejorar”
—Lucía Martínez Argüelles—

Raciones de consumo de los superalimentos

Otro problema detrás del consumo de superalimentos es definir cuánta cantidad hay que tomar para notar el efecto buscado. Seguro que esto queda más claro con otro ejemplo.

Las semillas de chía, procedentes de México, son una buena fuente de fibra, proteínas vegetales, ácidos grasos omega 3, hierro, calcio y potasio. Sin embargo, su contenido en fibra no puede ser comparado con el aporte de unas lentejas, ni su contenido de omega 3 con el del salmón.

¿A qué se debe esto? A que la ración de consumo es muy pequeña; no podemos comernos 100 gramos de chía de una sentada, pero sí podemos consumir 100 gramos de lentejas o salmón.

Ante esto, sería interesante incluir las semillas en la dieta, sobre todo las personas veganas, para mejorar la calidad de la dieta. Eso sí, hemos de ser conscientes de que su consumo no va a suplir las carencias de otros nutrientes ni a mejorar la salud global.

La carga energética de las semillas de chía es la más completa entre los alimentos de origen vegetal, y por eso se la incluye entre los superalimentos.

Conclusiones

Habiendo comentado todo lo anterior, podemos establecer algunas conclusiones acerca de los superalimentos. En primer lugar, no son autóctonos y, por lo tanto, son menos sostenibles. Son productos caros y se tiende a exagerar sus propiedades.

Asimismo, si nuestra alimentación es adecuada, tendremos cubiertos todos los requerimientos nutricionales. En caso de tener algún déficit, podemos consumir suplementos específicos. En definitiva, son innecesarios.

Finalmente, debemos tener presente que los superalimentos no compensan una mala dieta. Uno de los motivos principales para sostener esta afirmación es que se consumen en pequeñas cantidades.

  • Mintel. (2016). Superalimentos: A cuáles prestar atención en 2016 | Mintel.com. Retrieved from http://es.mintel.com/blog/alimentos/superalimentos-a-cuales-prestar-atencion-en-2016
  • Mulet, J. M. (2018). ¿Superalimentos? Quinoa, antioxidantes, bayas de goji, espirulina y algas. Fronteras de La Ciencia3, 80–83. https://doi.org/10.18562/fdlc0038