Mareos en el entrenamiento: por qué ocurren y cómo evitarlos

Oscar Dorado · 7 octubre, 2018
Es posible que cuando hagas ejercicio sientas que tienes mareos en cualquier momento de tu entrenamiento. En este artículo, te contamos cuáles son las posibles causas.

Muchos deportistas sufren mareos en el entrenamiento. En la mayoría de los casos, no tienen mucha importancia. Sin embargo, en otros puede deberse a problemas más graves. Por ello, en este artículo te contamos por qué ocurren y cómo evitarlos.

Hacer ejercicio de manera regular es una de las mejores maneras de mantenerse en forma y perder calorías. Sin embargo, en ocasiones el cuerpo puede reaccionar de manera inesperada, como puede ser con la aparición de mareos o náuseas que no permiten continuar con la práctica deportiva. En el caso que ocurran de manera persistente, será necesario acudir al médico para conocer si es debido a algún problema médico y seguir un tratamiento específico para eliminar las dolencias.

Ciertamente, los mareos en el entrenamiento suelen producirse por errores habituales. Saber cómo evitarlos y conocer las causas es una de las mejores maneras de evitar que sucedan. A continuación, te contamos todo lo que debes saber para no sufrir ningún tipo de mareo que pueda limitar tu entrenamiento.

¿Por qué ocurren los mareos en el entrenamiento?

Los mareos en el entrenamiento son resultado de no comer lo suficiente, de no llevar a cabo las técnicas de respiración adecuadas o por deshidratación. En todo caso, nunca se trata de algo saludable. De hecho, puede llegar a ser un signo de un problema más grave. A continuación repasamos por qué ocurren los mareos en el entrenamiento:

1.-No comer lo suficiente

El cuerpo utiliza el azúcar en forma de glucosa para alimentar la mayoría de las funciones. Evidentemente, si no obtienes los suficientes nutrientes, el cuerpo no tiene la glucosa que necesita como para desarrollar el entrenamiento de manera correcta. Por ello, te recomendamos comer por lo menos 2 horas antes de hacer ejercicio para evitar un nivel bajo de azúcar en la sangre.

Asimismo, los mareos que se producen durante el ejercicio debido al bajo nivel de azúcar en la sangre se pueden remediar tomando un jugo de frutas o alimentos con alto contenido de azúcar.

2.-Mala hidratación

Una hidratación incorrecta, antes o después del ejercicio, puede provocar que el cuerpo no tenga suficientes líquidos, lo que provoca que no pueda mantener una función adecuada. La deshidratación provoca mareos, dolor de cabeza y boca seca. El hecho de beber antes, durante y después contribuirá a evitar episodios de deshidratación.

Sin embargo, evita beber demasiado, ya que la sobrehidratación puede causarte también problemas. Además, te recomendamos tomar bebidas con agua o bebidas deportivas con electrolitos después del ejercicio para ayudar a tu cuerpo a absorber los líquidos de manera más eficiente.

3.-Respiración inadecuada

Una respiración superficial o demasiado rápida puede traer consigo mareos o la sensación de debilidad. Si notas que tu respiración es demasiado rápida, disminuye tu nivel de actividad o para a descansar. Y es que las diferentes actividades requieren diferentes técnicas de respiración. Por ello, te recomendamos consultar con un entrenador para obtener recomendaciones sobre las técnicas de respiración más adecuadas para ti.

4.-Problemas médicos

En los casos más graves, los mareos pueden ser causados por problemas médicos. Las enfermedades del corazón y los problemas del oído interno son algunos de los trastornos comunes que pueden provocar mareos. Si los mareos no desaparecen después del autotratamiento, deberás acudir al médico para obtener un diagnóstico adecuado.

5.-Falta de hábito de ejercicio

Por último, una de las causas que provocan mareos en el entrenamiento es la falta de hábito en el ejercicio. Suele ocurrir en aquellas personas que han comenzado recientemente con la práctica deportiva y fuerzan demasiado. Además de mareos, también pueden sufrir lesiones. En este sentido, es importante empezar poco a poco, aumentando el ritmo de manera paulatina.

Antes de acabar, te recordamos que si experimentas mareos durante el entrenamiento, debes detener la actividad y descansar. En algunos casos, el hecho de caminar, sentarte en una silla o beber algo de agua, puede ser suficiente como para recuperarte.

Sin embargo, los mareos y las náuseas pueden presentarse ocasionalmente, aunque estas manifestaciones no deben ser tan seguidas, ya que pueden deberse a otro tipo de enfermedades como la hipoglucemia, hipertensión o falta de equilibrio. Así que si observas que el mareo no desaparece después de una hora, será el momento de visitar al médico y examinar tu caso.