Psicomotricidad en la danza

Oriana Noguera · 23 octubre, 2018
La psicomotricidad siendo un factor que determina los procesos mente-cuerpo; juega un rol vital en la danza, puesto que el bailarín debe manejar la mente en función al cuerpo, y a su vez estar consciente de su entorno y cómo se desenvuelve en él

Una bailarina danzando al ritmo de la música y transmitiendo un sentimiento a través del baile es siempre armónico a la vista. Los bailarines al estar en escena realizan movimientos con aparente sencillez, pero en realidad los pasos de danza son bastante exigentes. Por ello, requieren de mucho trabajo físico y mental.

Los bailarines deben desarrollar una habilidad que mantenga en conexión los movimientos con la técnica, música y sentimientos; esta habilidad es la psicomotricidad. El término ‘psico’ hace referencia al alma o actividad mental, y ‘motricidad’ a la capacidad motriz. Entonces, la psicomotricidad se define como la disciplina que maneja la interacción entre el conocimiento, el movimiento, y la emoción.

Movimiento y emoción

Nuestras reacciones y movimientos se producen por órdenes del cerebro. Todo ese proceso de impulso y respuesta cuenta con varios elementos. Sin embargo, lo que queremos enfocarnos ahora es en cómo la psicomotricidad permite un mejor control de impulsos emocionales y movimientos. La psicomotricidad se puede dividir en tres partes:

  • Cognitivo: atención, concentración, memoria y creatividad.
  • Motor: dominar el movimiento del cuerpo.
  • Social: relacionarse con el entorno y afrontar situaciones.
Canciones para bailar zumba.

Estos factores pueden desarrollarse por separado, y la psicomotricidad se da por la unión de todos estos. Asimismo, no existe un límite de edad para mejorar esta habilidad. Sin embargo, en la niñez es cuando mejor se puede aprovechar estimular la psicomotricidad. Es por ello, que las personas que practican algún deporte o tocan algún instrumento desde muy pequeños, suelen tener un mejor control psicomotriz.

La psicomotricidad en la danza

La danza es un arte que consiste en la creación de movimientos al ritmo de la música. Es un medio expresivo donde se relatan historias y se transmiten emociones. La antigua bailarina y coreógrafa Martha Graham una vez dijo que “la danza es el lenguaje secreto del alma”; lo cual integra perfectamente en pocas palabras en lo que se traduce la psicomotricidad.

La psicomotricidad en la danza es completamente imprescindible. Aunque son destrezas que se complementan. Es decir, para bailar hay que tener buena capacidad psicomotriz, y para tener buena psicomotricidad también hay que saber bailar. Así que ambas partes van desarrollándose y beneficiándose la una a la otra.

¿Por qué la danza ideal para la psicomotricidad?

Para una persona común intentar hacer giros de ballet al ritmo de la música se torna muy complicado. Esto se debe a que no tiene el mismo nivel de control del cuerpo y sentido del espacio que una bailarina. Ciertamente, los bailarines deben trabajar muy duro y por mucho tiempo para afinar el control de sus cuerpos y establecer conexión con su mente para bailar.

Beneficios de la danza.

Básicamente, lo que hace la danza en el desarrollo psicomotriz es que involucra todo nuestro cuerpo. Una bailarina cuando entrena debe ser consciente de que debe controlar su cuerpo de la cabeza a los pies, recordar la coreografía, transmitir emociones y desenvolverse en el escenario con soltura. Por ello la danza es la mejor opción para desarrollar las habilidades psicomotrices:

  • Reflejos: reaccionar rápido y de manera inteligente a estímulos.
  • Equilibrio: mantenerse estable en la posición en la que se encuentre.
  • Ritmo: realizar movimientos con la frecuencia y tiempo correcto.
  • Respiración y relajación: aprender a controlar la respiración en los momentos que amerite. Y aprender a destensar los músculos del cuerpo por separado y voluntariamente.
  • Conocimiento del cuerpo: al ser el cuerpo la herramienta para el arte de la danza, se toma conciencia de las partes que lo conforman.
  • Motricidad: control y coordinación del cuerpo.
  • Propiocepción: sentir la posición de los músculos y extremidades sin tener que mirarlas.
  • Interocepción: receptores que envían información al cerebro con relación al interior del cuerpo.
  • Creatividad y expresividad: capacidad de crear y expresarse de acuerdo a lo que siente y piensa.

La danza es una disciplina muy bella que trae muchos beneficios. Otras disciplinas como el deporte o la música también trabajan aspectos de la psicomotricidad. Sin embargo, la danza conlleva un proceso más complejo que la hace mucho más efectiva. Además de estimular el cerebro para desarrollar su inteligencia. Como diría Pina Bausch “Bailen, bailen, de otro modo estamos perdidos”.