¿De qué están hechas las pelotas de tenis?

Jorge Camon · 24 octubre, 2018
Al igual que le ha pasado a todo lo relativo al tenis, las pelotas también han evolucionado con el paso de los años y los avances tecnológicos; descubre de que materiales están elaboradas las pelotas de tenis

A continuación, vamos a analizar las pelotas de tenis y, para ello, es inevitable hablar del deporte en el que se usan. Las bolas han cambiado mucho desde los inicios de este deporte.

Así ha sido la evolución de las pelotas

El tenis, empezó a jugarse por primera vez en 1870 y, a diferencia de hoy en día, las pelotas estaban hechas de cuero o paño; rellenas con harapos o cabello de caballo.

Las pelotas de tenis de caucho, más parecidas a las de hoy en día, fueron desarrolladas en India. Rápidamente, se convirtieron en el estándar para los partidos de tenis.

Originalmente las pelotas de tenis eran negras o blancas, pero la Fundación Internacional de Tenis, introdujo las pelotas de tenis amarillas en los años 70, porque el color brillante hacía que las pelotas de tenis fueran más fáciles de ver en la televisión.

El resto puede ser imprescindible en el tenis de alto nivel.

Sobre las pelotas de tenis en la actualidad, hay unas reglas establecidas por la Federación Internacional del Tenis para el tamaño estándar, la composición y el color.

Las medidas que deben tener las bolas son, un diámetro que oscile entre 65 41 y 68 58 milímetros -nunca puede ser menor o mayor que ello- y un peso que oscile entre 56.0 y 59.4 gramos.

El único color que se permite es el amarillo con las rayas blancas, esto es debido a que este color ayuda a la visualización de la pelota tanto a los jugadores como a los espectadores, como hemos comentado anteriormente.

Respecto a la composición, son dos medios círculos de caucho o goma que se unen. En el centro de ellos, se inyecta aire presurizado; cantidad precisa de aire que hace que el rebote de la pelota sea el adecuado.

Una vez inyectado el aire, las pelotas se recubren con pegamento y a este, se le van añadiendo trozos de fieltro de color amarillo.

Desde la cubierta de fieltro hasta el centro de goma, suelen ser materiales excelentes, aunque en ciertos casos se utiliza material reciclado PET, para la elaboración de las cubiertas de fieltro.

Proceso de elaboración

Los fabricantes, calientan la pelota de tenis completa para hacer que el pegamento forme un sello, el cual sostiene las dos partes de tela juntas. Para elaborar pelotas de tenis, hay que seguir unos pasos que, a continuación, vamos a exponer y explicar:

  • El proceso comienza mezclando una goma natural de alta pureza con químicos.
  • Cuando está perfectamente lisa, la mezcla se convierte en una bola. Cada bola está realizada con la máxima precisión y mismo peso.
  • Las bolas son colocadas en moldes que, al imprimirles presión, son transformadas en semicírculos.
  • Se pulen los bordes para alisarlos lo mayor posible, y se unen con goma adhesiva.
  • Las mitades son puestas en otro molde, donde se fusionan para lograr un completo núcleo de pelota con la presión adecuada.
El resto es una de las técnicas más basicas que podemos dominar en tenis.

  • Durante este proceso, se controla el grado de presión equivalente a dos veces la atmósfera de la tierra y se sella en el centro. Este núcleo presurizado de la pelota está raspado, para retener mucho mejor el adhesivo para cuando la cubierta sea aplicada.
  • La mezcla ideal es de Nylon y fieltro pre-tensionado, para prevenir pérdidas tanto en la producción como también en el juego. Luego una prensa mecánica recorta el molde que con la forma que posteriormente recubrirá la pelota.
  • Por último, cuando la pelota esté en las condiciones adecuadas, se imprime el logo. 

En el paso final, las pelotas se envasan en tubos de plástico sellados herméticamente, bajo una presión de aproximadamente dos atmósferas, con las que se evita cualquier pérdida de presión antes de la llegada a las pistas de tenis.

En los torneos profesionales, una pelota no se utiliza por más de nueve juegos. Basta con este corto periodo, para que puedan surgir pequeñas deformaciones en su superficie.