Pros y contras del entrenamiento en el gimnasio

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 21 marzo, 2019
Oscar Dorado · 21 marzo, 2019
Cada vez son más los deportistas que deciden apuntarse a una sala de fitness para tonificar su cuerpo. A continuación, vamos a descubrir los pros y contras del entrenamiento en el gimnasio.

Muchos deportistas que desean ponerse en forma escogen el gimnasio por su comodidad y la infinidad de ejercicios que pueden llevarse a cabo. Teniendo en cuenta que cuando optas por el gimnasio excluyes muchos otros tipos de actividad física, como nadar o correr, en este artículo vamos a repasar los pros y contras del entrenamiento en el gimnasio.

Sea cual sea tu localidad, seguro que tienes infinidad de gimnasios cerca de casa en los que puedes apuntarte. Las salas de fitness son un punto de reunión para aquellos deportistas que desean entrenar en cualquier condición climatológica y a cualquier hora.

Los gimnasios están repletos de máquinas de musculación y de los mejores aparatos de cardio, para que todos los perfiles de usuarios puedan adaptar su entrenamiento a sus metas deportivas.

El entrenamiento en el gimnasio permite tonificar los músculos, contribuye a la pérdida de peso y ayuda a que las personas se sientan mucho mejor. Por si fuera poco, el entrenamiento regular de fuerza o resistencia también ayuda a prevenir la pérdida natural de masa muscular magra que viene con el envejecimiento.

Asimismo, estos trabajos benefician el equilibrio, la coordinación y la postura, mientras que las distintas máquinas de cardio te permitirán prepararte para las competiciones que disputes.

Por desgracia, no todo es positivo cuando entrenas en el gimnasio. En la siguiente enumeración, repasamos los pros y contras del entrenamiento en el gimnasio. Asegúrate de sopesar los aspectos positivos y negativos mencionados a continuación antes de decidirte.

Pros del entrenamiento en el gimnasio

1. Equipamiento a tu disposición

Apuntarte a un gimnasio otorga acceso a una variedad de equipos de alta calidad. Desde máquinas de pesas y mancuernas hasta máquinas elípticas, hay todo lo que necesitas para ponerte en forma.

En el gimnasio, puedes cambiar rápidamente de una máquina a otra, lo que le da a tu entrenamiento más flexibilidad. Si te aburres fácilmente corriendo en la cinta, puedes recurrir a la bicicleta estática o utilizar en la máquina elíptica, y todo esto durante una sola sesión de entrenamiento.

Además, si deseas desarrollar algunos músculos, el gimnasio está lleno de máquinas de levantamiento de pesas y mancuernas.

La máquina de remo tiene muchos beneficios para el organismo.

2. Reduce el estrés

El estrés es muy negativo para el cuerpo, y puede ser causado por muchos factores, ya sea por el trabajo, la familia o la rutina diaria. Sin embargo, el levantamiento de pesas o el trabajo de cardio pueden ser la solución para todos los problemas que genera el estrés.

Acudir al gimnasio y hacer ejercicio contribuye a que te olvides de los problemas y liberes endorfinas. Al igual que cualquier otra forma de ejercicio, este entrenamiento te ayudará a sentirte mucho más feliz y a aumentará la confianza en ti mismo.

3. Profesionales a tu disposición

Todos los gimnasios disponen de profesionales que están para ofrecerte el asesoramiento necesario sobre la forma física y los ejercicios que llevas a cabo. Contar con apoyo profesional siempre es bienvenido cuando se trata de aumentar la carga de peso o luchar por nuevos objetivos.

Un entrenador personal calificado entenderá cómo motivarte y hará que cada día de entrenamiento sea una experiencia agradable y gratificante. No solo pueden ofrecerte consejos sobre rutinas de ejercicios, sino que algunos de ellos también pueden brindar consejos sobre cómo seguir una alimentación saludable.

4. Clases

Las clases de ejercicios son una excelente manera de socializar y perder calorías al mismo tiempo. Suelen ser divertidas y proporcionan un entorno estructurado, que permite a los deportistas aprender algo nuevo junto con un grupo de compañeros. Así, puedes cumplir tus objetivos de acondicionamiento físico a través del baile, el yoga o el kickboxing.

Al estudiar los pros y contras del entrenamiento en el gimnasio, debemos tener en cuenta también a las clases grupales.

Contras del entrenamiento en el gimnasio

1. Falta de tiempo para acudir

Para muchas personas, la capacitación en el hogar es la única opción práctica, debido a las limitaciones de tiempo, el costo de la membresía en un gimnasio o ambos. La realidad es que algunos deportistas simplemente prefieren entrenar en sus propios hogares para ahorrar tiempo y dinero.

2. Precio

Si bien es cierto que no en todos los casos el precio es muy elevado, ser socio de un gimnasio requiere de un desembolso económico. Sea como fuera, no tengas ninguna duda de que, si asistes con regularidad, el pago mensual estará más que amortizado.

3. Abarrotado de gente

Otro de los aspectos negativos de los gimnasios es que pueden estar abarrotados en los momentos en que puedes visitarlos y, como resultado, terminas esperando para usar ciertas máquinas o te apresuras en tu rutina para permitir que otras personas utilicen el equipo.

Desafortunadamente, solo hay dos soluciones: ajustar tu horario o utilizar las máquinas que estén libres en ese momento. Se trata de una cuestión que acaba con la paciencia de muchos deportistas.

El odio al ejercicio no es más que el desconocimiento de un mundo que puede hacerte feliz y saludable.

Una vez analizados los pros y los contras del entrenamiento en el gimnasio, ha llegado el momento de decidir si vale la pena invertir tu tiempo y dinero en asistir a uno. En cualquier caso, siempre te recomendamos que selecciones un un gimnasio que satisfaga tus necesidades. ¿Cuál es tu decisión?

  • Kapperman, G., & Kapperman, G. A. (2017). You are your own gym. British Journal of Visual Impairment, 35(2), 178–180. https://doi.org/10.1177/0264619616685375
  • Doğan, C. (2015). Training at the Gym, Training for Life: Creating Better Versions of the Self Through Exercise. Europe’s Journal of Psychology, 11(3), 442–458. https://doi.org/10.5964/ejop.v11i3.951