¿Cómo saber cuál es tu edad física?

Francisco María García · 30 enero, 2019
No siempre son las mismas: la edad cronológica y la edad biológica no tienen por qué coincidir. En la práctica, no es difícil conocer cuál es tu edad física; algunos test te dan las pautas para determinarla.

A partir de los 30 años, comienzan a disminuir las capacidades físicas y psíquicas y se inicia el envejecimiento. Es importante conocer lo que son la edad cronológica y la edad física o biológica, para entender cómo podemos ralentizar ese proceso.

La edad cronológica o real es la que se contabiliza desde el nacimiento. La biológica, en cambio, está determinada por el buen funcionamiento de los órganos para la edad cronológica.

La biológica es la edad que aparentamos en base al funcionamiento de nuestras células. Es mejorable, pero dependerá de nuestros hábitos, pues no todos envejecemos con la misma rapidez.

¿Cómo saber cuál es tu edad física?

Algunas sencillas preguntas permiten saber cuál es nuestra edad física. ¿Hacemos ejercicios? Las células de quienes caminan cada día son más jóvenes que las de quienes no practican ningún deporte. El movimiento combate la obesidad, oxigena el cerebro y protege las células; de hecho, caminar cada día puede incrementar la expectativa de vida hasta en seis años.

Existen diversas pruebas para conocer la edad biológica. Estos tests se basan en la edad y el índice de masa corporal; también se consulta si el individuo fuma, cuánto duerme y si realiza ejercicios. El profesional también nos preguntará si nuestro trabajo es estresante, si tenemos pareja, si la alimentación es baja en grasa, si la tensión es alta o si es optimista.

Sedentarismo y sobrepeso

El sedentarismo contribuye con el envejecimiento. Pasar más de 5 o 6 horas sentado frente al televisor disminuye el tiempo de vida hasta en 6 años; como contrapartida, se recomienda practicar actividades deportivas, empezando por caminar.

En el mismo sentido, el sobrepeso contribuye al envejecimiento prematuro del cuerpo; esto aumenta el riesgo de diabetes e hipertensión. Así, si el índice de masa muscular supera los 25, los problemas pueden estar cerca. Para conocer el IMM, se puede dividir el peso en kilos entre la altura en metros al cuadrado.

Por otro lado, el telómetro, o parte final de la célula, se acorta si hemos padecido de depresión o somos personas pesimistas. Esto acelera el envejecimiento del ADN y la muerte celular; en estos casos, se puede envejecer hasta 10 años.

El ejercicio nuevamente cobra un rol protagónico, al convertirse en un antídoto para la depresión. Si la condición es grave, acudir a un especialista será de gran ayuda.

Para dejar de lado la vida sedentaria, no tienes que convertirte en un deportista profesional ni mucho menos.

Comer bien y no fumar

La restricción calórica disminuye el envejecimiento prematuro. Si al terminar de comer nos sentimos llenos, podemos practicar masticando cada bocado 20 veces. Servir un 30 % menos de alimentos es otra opción que puede ayudar a triplicar la esperanza de vida.

Asimismo, el consumo de cigarrillos por un lapso de 10 años envejece en dos años y medios. La nicotina disminuye vertiginosamente el grosor de la parte de la corteza cerebral que afecta el lenguaje, la atención, la memoria y la conciencia. Al dejar el tabaco, las neuronas recuperan su eficacia y baja el riesgo de demencia.

Respirar bien y no inhalar productos tóxicos

Si al inspirar por la nariz se infla el abdomen y no el pecho, se llenan los pulmones por completo y se oxigenará el cuerpo. Hacer de este tipo de respiración una práctica recurrente incrementará los beneficios al organismo.

Por el contrario, la exposición a productos tóxicos, como cosméticos con parabeno, sartenes con PFOA, plásticos con bisfenol o productos de higiene, producen estrés oxidativo. Como consecuencia, se produce la aceleración del envejecimiento y aumentan los radicales libres, que provocan daño celular. Se favorece así la aparición de Alzheimer, artritis, cáncer o diabetes.

Para evitar el contacto con estos productos, es conveniente utilizar recipientes de vidrio y productos ecológicos. El hábito de asumir estos consejos disminuirá el envejecimiento prematuro, e incluso se podrán restar hasta 15 años a la edad cronológica.

El deporte para envejecer mejor.

Síntomas de envejecimiento prematuro

Son síntomas de envejecimiento prematuro el cansancio, una digestión inadecuada, arrugas o un menor desempeño en el trabajo y en la vida social. Es preciso poner atención también a la resequedad de la piel, el dolor en articulaciones, las manchas en manos y cara, los cambios en la postura, la diabetes o la hipertensión.

Si estos síntomas aparecen, debemos mejorar los hábitos. Estos incluyen el consumo diario de por lo menos dos litros de agua para mantener limpio el organismo.

Asimismo, la regulación del exceso de radicales libres mediante la ingesta de antioxidantes en alimentos o suplementos alimenticios es una forma de combatir el envejecimiento. De igual manera, se debe manejar con criterio la exposición a rayos ultravioleta, humo del cigarro, contaminación, estrés, sedentarismo y el exceso de ejercicios también.

Finalmente, para saber cuál es tu edad física, existen varios test. Más allá de esto, lo importante es que, una vez que conozcas el resultado, pongas en práctica las recomendaciones para lograr una mejor calidad de vida.

  • Alberti, G. Test para saber la edad biológica. Germán Alberti Medicina Natural. Extraído de: http://www.germanalberti.com/cw_site/1/descargas/1.pdf
  • Lilia Escorcia Hernández. 2013. Edad biológica y edad cronológica en el contexto legal. Extraído de: http://forost.org/seminar/Tercer_seminario/Forost_Lilia2013.pdf
  • Montalvo Toro, Jessica. La vejez y el envejecimiento desde la perspectiva de la síntesis experimental del comportamiento. Revista Latinoamericana de Psicología. https://www.redalyc.org/pdf/805/80529304.pdf