Los efectos negativos del tabaco en el deporte

Francisco María García · 26 julio, 2018
El tabaco es un enemigo de la salud para cualquier persona, pero es todavía más dañino para un deportista, ya que merma las capacidades físicas

La adicción al tabaco es uno de los hábitos más dañinos de las sociedades modernas. Tanto como para ser considerado un problema de salud pública, con una media de cinco millones de muertes directas cada año. Muchos fumadores optan practicar alguna actividad física en un esfuerzo por atenuar los efectos negativos de esta acción.

Evaluación de daños

Desde hace décadas se viene discutiendo sobre los devastadores efectos negativos que trae consigo el tabaquismo. Incluso han aparecido eventualmente algunos ‘estudios’ de muy dudosa procedencia, que hablan sobre los supuestos beneficios del tabaco y de uno de los principales compuestos de esta planta: la nicotina.

Pero más allá de prácticas publicitarias extremas y de moral cuestionable, ya nadie duda que fumar es malo. ¿Qué daños principales tiene el tabaco? El hábito del cigarrillo perjudica todo el aparato cardiovascular, limita la capacidad de los pulmones y del aparato urinario, además de un largo etcétera.

Fumadores pasivos: los implicados silenciosos

El tabaco no solo tiene efectos negativos para los adictos; quienes conviven con un fumador también se ven severamente afectados. Después de todo, la estadística demuestra que un fumador aspira solo el 15 % del humo que aspira; dejando en el aire el 85% restante que genera con su acción.

Los más vulnerables son los niños. Se ha comprobado la influencia del tabaco en casos de otitis, así como en asma y otras enfermedades respiratorias. Las probabilidades de que los pequeños terminen como fumadores en su vida adulta, son igualmente muy altas.

Quienes corren más riesgos son los llamados ‘fumadores herederos’; es decir, los bebés concebidos por fumadores. Son casos todavía más dramáticos involucran a madres adictas a la nicotina durante el embarazo o el periodo de lactancia.

El tabaco en el deporte: combinación peligrosa

La adicción al cigarro lleva prácticamente a cero los efectos positivos para la salud, que conlleva la práctica regular de alguna actividad física. La combinación del tabaco con el deporte no es capaz de aliviar los daños de este terrible hábito.

Pulmones con tabaco en el interior.

La mezcla de cigarrillos y ejercicio puede llegar incluso a ser más peligrosa que fumar y llevar una vida sedentaria. El corazón de un fumador debe realizar un esfuerzo mayor para cumplir con su función vital.

El número de latidos por minuto, en estado de reposo, también es más elevado entre los fumadores. Esto dificulta la respiración normal después de un periodo de actividad intensa.

Los pulmones: los más afectados

El cigarrillo es el principal detonante del cáncer pulmonar. Y ello sin dejar de mencionar que también afecta directamente el resto de órganos de las vías respiratorias, desde la boca hasta los bronquios.

Al limitarse dramáticamente la capacidad de los pulmones, el nivel de oxígeno que llega a la sangre disminuye sustancialmente. Esta situación produce una deficiencia de oxígeno en los tejidos, por lo que hay serios riesgos de una elevada fatiga y posterior colapso de todo el sistema muscular.

Músculos comprometidos

Además de fatigarse mucho más rápido y de dilatar los procesos de recuperación, la acción negativa del cigarrillo sobre los músculos va mucho más allá. Por una parte, impide el crecimiento de la masa muscular, haciendo que largas jornadas de trabajo con pesas o máquinas en los gimnasios se vuelvan estériles.

Pero al mismo tiempo, se puede provocar la reducción en el tamaño de los tejidos y en su capacidad de aplicar fuerza. Entre otras cosas porque se genera un aumento del glucógeno fosforilasa, la enzima que degrada el glucógeno; que a su vez es responsable de la reserva energética de los músculos.

Dejar de fumar.

El tabaco en el deporte: ¿un método para superar el vicio?

La nicotina tiene efectos estimulantes y antidepresivos. Estas características son citadas como una de las causas de que genere tanta adicción; es la segunda más fuerte después de la adicción producida por la heroína.

Otra razón que suele esgrimirse para fumar es su ayuda para controlar los niveles de ansiedad. ¿Realmente el tabaco nos ayuda contra el estrés diario? No hay que olvidar que lo que es eficaz contra nuestro estrés es el ejercicio físico.

Se recomienda a los fumadores (principalmente los de larga duración) que quieran apuntarse al deporte, hacerlo con prudencia. Es necesario adaptar progresivamente al cuerpo. Después de superar la adicción, se debe tener conciencia que los efectos negativos de llevar humo a los pulmones durante años, no se revierten en dos días.